La llamada Tercera Edad, que muchas veces no sabemos dónde poner el límite del inicio en ella ya que nadie -o casi nadie- quiere entrar, es una etapa de la vida de las personas en la que la decadencia es la tónica, por lo que los contratiempos están a la orden del día. Por ello, desde este blog de salud abordamos los problemas más comunes en los ancianos.

Entre los problemas más habituales en los ancianos nos encontramos con las caídas, que suelen ir acompañadas de fracturas. Es relativamente común que una persona mayor que se ha caído se fracture la cadera, una de las que más sufre cuando el cuerpo cae. Las caídas se producen por la falta de movilidad, la debilidad muscular, la falta de visión o la fragilidad ósea. Con ello, la artritis, producida por el desgaste de las articulaciones, es otro de los problemas que se sufre cuando los años pasan y la vida sigue.
Otro de los problemas más comunes en los ancianos es la hipertensión arterial, la cual puede provocar arterioesclerosis. Asimismo, también son comunes la sordera progresiva, algo inevitablemente asociado a la edad, así como la ceguera. En este caso, la vista también se va perdiendo con el paso de los años.
En la Tercera Edad la incontinencia urinaria es otra de las preocupaciones, que suele estar asociada a problemas de próstata en los hombres y de prolapso de la matriz en las mujeres.
También podemos tener en cuenta que otro de los problemas más comunes en los ancianos es la depresión, que muchas veces está asociada a la soledad que sienten las personas mayores. Puede generar sensación de persecución o paranoias. Junto a ello, las confusiones y las demencias también son frecuentes en la Tercera Edad. Por último, la falta de memoria también sería otro problema que se agrava con la edad.
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