
Hay enfermedades que nos llaman la atención, enfermedades que nos parecen curiosas y que se dan con relativa frecuencia en nuestra sociedad. Ese el caso del síndrome de piernas inquietas. Te contamos más cosas sobre este síndrome en nuestro blog de salud.
Como digo, es un problema relativamente frecuente, ya que se estima que el 10% de la población española sufre este síndrome de piernas inquietas. El problema es bien sencillo: el afectado por este síndrome, siente una necesidad de mover las piernas. Le cuesta dormir o estar sentado un par de horas, ya que necesita mover sus piernas. Esta necesidad suele aparecer al final del día, después de horas de trabajo, cuando el paciente está más cansado. El diagnóstico es complicado y no es nada claro. Suele producirse insomnio, que debemos tomar como una alarma de nuestro organismo.
El principal trastorno que está relacionado con el síndrome de piernas inquietas, es neurológico. Son sensaciones que pueden llegar a doler. Se puede sentir frío, calor, hormigueo, irritabilidad, … Son situaciones molestas para el que las sufre que pueden llegar a ser hasta desagradables. A veces, el síndrome de piernas inquietas puede generar una depresión. No hay una edad estipulada para los pacientes de este síndrome, pero suele aparecer en personas de 40 años.
El síndrome de piernas inquietas no tiene unas causas definidas, por lo que podríamos englobarlo dentro de las enfermedades misteriosas. Parece ser que tiene origen ereditario o que avisa de otra posible enfermedad. El principal problema surge cuando se está en reposo, que se agravian los síntomas y la necesidad de mover las piernas.
Es importante tener una buena dieta para controlar el síndrome de piernas inquietas. Por ejemplo, dejar a un lado las bebidas estimulantes, las comidas copiosas o el azúcar. No pensar en ello, cuanto más se piense, peor, más vas a necesitar mover las piernas. Manten la mente ocupada, elimina el estrés, haz ejercicios de memoria para no pensar en ello, dormir con las piernas elevadas o dejar de fumar son algunos consejos que te podemos dar para llevar mejor el problema; lo mejor, acudir al médico.
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