Ser reservado y discreto con las cosas de cada uno no tiene nada de malo: si no siente la necesidad de hablar no tiene por qué hacerlo. Sin embargo cuando la angustia se instala es me jor poder expresarla que dejarla pasar.

Pero hay que saber elegir a las personas adecuadas para conversar. A veces, sobre todo cuando uno no está del todo bien, un comentario pasajero dicho con total descuido puede hacernos sentir peor.
Haz un repaso de su círculo de amigos y aprende con quien puede contar. Tenga en cuenta lo siguiente :
- Algunas personas tienen un estilo agresivo para darnos su parecer esto puede chocamos, inhibirnos. Pero a veces también pueden darnos el empujón que necesitábamos para reaccionar.
- Si buscas consuelo, lo mejor es una persona comprersiva.
- Cuando estés angustiado pero sin ganas de ponerse a pensar sobre lo que le pasa a veces también conviene rodearse de gente alegre y divertida, que tira para adelante y que no se detiene demasiado a reflexionar.
- Si tiene un problema que conoce bien y tiene ganas de olvidarlo por un rato tal vez te venga bien.
- ¿Uno de sus amigos siempre tiene en la boca el comentario preciso para bajarlo a la tierra de un zarpazo cuando usted está especialmente feliz? En ese caso si no quiere perder a su amigo tiene dos opciones: reírse por sus ironías sin permitir que lo afecta demasiado o dejar de informarle cuando le va bien.
Cuando lo que necesitamos es un buen consejo, lo importante es encontrar a alguien confiable y de buen criterio
Lo más aconsejable es tener una red nutrida de amigos de todo tipo y saber exactamente qué se puede esperar de cada uno pero también qué está uno dispuesto a ofrecer de sí mismo.
En definitiva la amistad es una relación de amor mirada de otra manera.
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