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Artículos sobre Salud Mental

  • Cuidar de tu salud mental en tiempos de estrés financiero

    Cuidar de tu salud mental en tiempos de estrés financiero

    La salud mental es un pilar fundamental de nuestro bienestar, pero en ocasiones se ve seriamente afectada por factores externos que no siempre podemos controlar. Uno de los detonantes más comunes de ansiedad y estrés es la incertidumbre económica. La sensación de no poder hacer frente a las deudas, de que las facturas se acumulen y de no encontrar una salida clara puede convertirse en un peso insoportable. En estos casos, además de cuidar nuestro bienestar emocional, también es importante conocer las herramientas legales que pueden ayudarnos a gestionar esta carga, como la Ley de la Segunda Oportunidad, un recurso que empresas como Tramideudas ponen al alcance de las personas endeudadas para ayudarlas a recuperar la tranquilidad.


    El impacto del estrés financiero en nuestra mente y cuerpo

    El estrés financiero no es simplemente una preocupación pasajera. Es un tipo de estrés crónico que puede tener repercusiones tanto en nuestra salud física como mental. Estudios recientes han demostrado que las personas que enfrentan dificultades económicas son más propensas a padecer trastornos como ansiedad, depresión e insomnio. Pero ¿cómo afecta esto a nuestro cuerpo?

    1. Agotamiento mental y emocional: La preocupación constante por las deudas puede llevar a un estado de agotamiento mental en el que es difícil pensar con claridad, tomar decisiones y mantener la motivación.
    2. Problemas de salud física: Los efectos del estrés prolongado, como la presión arterial alta, los dolores de cabeza recurrentes y la disminución de las defensas inmunológicas, son cada vez más comunes en personas que enfrentan dificultades económicas.
    3. Relaciones personales deterioradas: El estrés financiero no solo afecta a quien lo sufre directamente, sino también a su entorno. Las tensiones económicas pueden generar discusiones, malentendidos y un clima de tensión en el hogar.

    A pesar de que estas consecuencias son reales y serias, es importante recordar que no estás solo. Existen herramientas y soluciones que pueden aliviar este peso, tanto a nivel emocional como práctico.


    Buscar soluciones legales y el poder de la Ley de la Segunda Oportunidad

    Cuando nos enfrentamos a un problema tan complejo como las deudas, es fácil sentir que no hay salida. Sin embargo, España cuenta con mecanismos legales que pueden ofrecer un respiro a las personas endeudadas. La Ley de la Segunda Oportunidad, por ejemplo, se presenta como una herramienta clave para quienes buscan recuperar el control de sus finanzas y, con ello, de su salud mental.

    Este mecanismo legal, que muchas veces no recibe la atención que merece, permite a las personas que no pueden hacer frente a sus deudas negociar con sus acreedores o incluso lograr la cancelación de las mismas bajo ciertas condiciones. Esto no solo representa un alivio económico, sino también una oportunidad para empezar de cero y recuperar la tranquilidad perdida.

    Empresas especializadas en este ámbito, como Tramideudas, cuentan con abogados expertos que acompañan a las personas en este proceso, ayudándolas a entender sus derechos y a aprovechar al máximo esta herramienta legal. El apoyo de profesionales no solo asegura que el proceso se lleve a cabo correctamente, sino que también reduce significativamente la ansiedad asociada a enfrentarse a procedimientos legales complejos.

    Aunque no siempre es fácil dar el paso y buscar ayuda, reconocer que necesitamos apoyo profesional puede ser el primer paso hacia una vida más tranquila. Muchas personas que han recurrido a este tipo de soluciones destacan que el simple hecho de compartir su situación con alguien que entiende su problema ya supone un alivio inmenso.


    Cuidar de tu bienestar mientras afrontas tus deudas

    Además de buscar soluciones prácticas para aliviar el estrés financiero, es fundamental priorizar tu bienestar emocional durante el proceso. Aquí hay algunas recomendaciones para cuidar de tu salud mental mientras trabajas en resolver tus problemas económicos:

    1. Habla con alguien de confianza: Compartir tus preocupaciones con un amigo, familiar o incluso con un terapeuta puede ayudarte a liberar parte de la carga emocional que llevas dentro. No estás solo, y hablar de lo que te preocupa puede ser muy terapéutico.
    2. Establece prioridades: Es importante diferenciar entre lo que puedes controlar y lo que no. Centrarse en pequeños pasos que puedes tomar, como organizar tus finanzas o informarte sobre tus derechos, puede darte una sensación de control.
    3. Descansa lo suficiente: Aunque puede parecer difícil desconectar en momentos de estrés, dormir bien es esencial para mantener la mente clara y tomar decisiones acertadas. Intenta establecer una rutina de sueño que respete tus horas de descanso.
    4. Infórmate y busca apoyo profesional: Saber que existen opciones como la Ley de la Segunda Oportunidad puede darte esperanza y una nueva perspectiva. Además, contar con el respaldo de expertos en deudas puede quitarte un peso de encima.
    5. Practica la gratitud y la autoaceptación: Es fácil caer en la autocrítica cuando enfrentamos dificultades, pero es importante recordar que todos cometemos errores y que siempre hay oportunidad para rectificar. Agradecer las pequeñas cosas positivas de tu vida puede ayudarte a mantenerte motivado.

    En definitiva, afrontar las deudas no solo es una cuestión económica, sino también emocional. La salud mental y financiera están profundamente interconectadas, y no podemos descuidar una mientras intentamos resolver la otra. Por suerte, en España contamos con herramientas como la Ley de la Segunda Oportunidad que, junto con el apoyo de profesionales y un enfoque en el cuidado personal, pueden ayudarte a salir de este ciclo y empezar a construir una vida más equilibrada.

    Si sientes que el peso de las deudas está afectando tu bienestar, no dudes en buscar información y recursos que puedan ayudarte. A veces, el primer paso es simplemente reconocer que mereces una segunda oportunidad, tanto para tu mente como para tus finanzas.

  • Tratamiento de adicciones: cuándo se necesita y cómo se realiza

    Tratamiento de adicciones: cuándo se necesita y cómo se realiza

    Las adicciones son unos de los principales problemas de salud a nivel mundial. Hoy en día sabemos que nos podemos hacer adictos a cualquier cosa que nos cause placer, como el móvil, el sexo o las situaciones de riesgo. Y, por supuesto, a las sustancias como las drogas o el alcohol. 

    Al tratarse de una enfermedad crónica, las adicciones no tienen una cura completa, más bien, su tratamiento supone una superación o control de la conducta compulsiva.

    Esto hace que muchos se pregunten si en realidad vale la pena. Y la respuesta es: por supuesto que sí.

    ¿Cuándo es necesario un tratamiento de adicción?

    La necesidad de un tratamiento de adicción varía según el tipo de conducta y la gravedad de la misma. Lo mejor es acudir a un centro especializado, como Orbiumadicciones, para recibir un diagnóstico por un médico profesional. Sin embargo, hay algunos síntomas generales que demuestran que es necesaria una intervención más profunda. Son estos: 

    • La necesidad de realizar la actividad o consumir la sustancia adictiva es incontrolable para la persona.
    • La conducta y pensamiento de la persona es obsesiva hacia el consumo o ejecución de la actividad adictiva.
    • La persona recurre al engaño y esconde su conducta.
    • El individuo pierde interés por actividades importantes por estar tan imbuido en la adicción.
    • Las dosis o frecuencia del comportamiento son altísimas debido a la tolerancia que desarrolla la persona.
    • No es capaz de abandonar el consumo o comportamiento obsesivo a pesar de ser consciente del daño que ocasiona.
    • Cuando no se consume la sustancia o se realiza la acción compulsiva, se experimenta ansiedad, insomnio y otros síntomas agudos.
    • La persona sacrifica su salud física y psicológica, descuida sus responsabilidades y sus relaciones interpersonales.

    ¿Cómo se realiza un tratamiento de acciones? 4 fases clave

    Hay que tener en cuenta que cada caso de adicción es diferente y requiere atención específica. Por eso, la mayoría de los centros de tratamiento de adicciones ofrecen un seguimiento personalizado. 

    Aun así, existen cuatro fases clave que se aplican en la mayoría de las adicciones.

    #1 Desintoxicación

    En esta primera fase se elimina por completo el consumo de la sustancia o la práctica de la conducta adictiva. Dependiendo de la adicción y las características del paciente, dura entre 7 y 21 días. 

    Es aquí donde se manifiesta el síndrome de abstinencia, que es una reacción del cerebro ante la ausencia de la sustancia adictiva. Es una forma de solicitar que se consuma para volver a sentirse “bien”.

    #2 Deshabituación

    Si bien es la segunda fase, a veces puede realizarse en paralelo con la primera. Consiste en romper la rutina de consumo o conducta para fortalecer la abstinencia. La idea es que la persona poco a poco pierda el hábito o costumbre, sin consumir o realizar la actividad compulsiva.

    Se lleva a cabo un apoyo terapéutico para modificar el patrón conductual y psicológico. Además, se utilizan algunos medicamentos para combatir los síntomas de abstinencia.

    #3 Rehabilitación

    Ocurre, por lo general, cuando se lleva un año de abstinencia. El paciente debe mostrar mayor control sobre la enfermedad y haber superado los síntomas fisiológicos. La terapia se intensifica y se puede realizar grupal y personalmente. 

    En estas charlas se busca reforzar la conducta y pensamiento sanos. También ayudar al paciente a descubrir sus cualidades y capacidades positivas. Esta fase puede llevarse a cabo de forma residencial o de manera ambulatoria.

    #4 Reinserción

    Esta última etapa es quizás la más difícil y prolongada. Consiste en ayudar a la persona a recuperar su vida social, lo que implica volver a relacionarse de forma sana con sus familiares, amigos y compañeros de trabajo, sin que estos signifiquen un peligro para su sobriedad. 

    Una vez más, las terapias de grupo juegan un papel importantísimo para desahogarse y recibir apoyo en el tratamiento de situaciones que facilitan las recaídas. 

  • La importancia de la salud mental en el día a día

    La importancia de la salud mental en el día a día

    Muchas personas cuidan su alimentación con una buena dieta, la piel con una buena crema, pero… ¿cuidan también su salud mental? La salud mental es muchas veces una de las grandes olvidadas de la salud y probablemente, debido a la importancia que esta tiene, debería de ser uno de los aspectos más importantes que cuidar. En Psicopartner Psicólogos Madrid son especialistas en este tipo de salud con lo que pueden mejorar la vida de las personas.

    La importancia de la salud mental en el día a día

    ¿Por qué es tan importante una buena salud mental?

    Una buena salud mental va mucho más allá de no tener trastornos psicológicos. Muchas personas piensan que por no tener ningún problema o enfermedad mental se encuentran libres y gozan de una buena salud mental. Nada más lejos de la realidad. Disfrutar de una buena salud mental es disfrutar de un bienestar emocional, psicológico y social. Básicamente es sentirse bien con uno mismo y con todo lo que hace, algo que realmente se nota y afecta directamente a las personas de su alrededor. Cuidar de la salud mental es básico para poder disfrutar de una vida mucho más sana y esta buena salud repercute de forma positiva en el resto del cuerpo. Debes de tener en cuenta que cualquier tipo de acción que vas a hacer con tu cuerpo es porque tu cerebro ha dado una orden. Todo pasa por la cabeza y si el proceso empieza mal, es bastante probable que la acción termine peor. Con una buena salud mental gozarás de un bienestar del que serás plenamente consciente. Esto te permitirá disfrutar la vida mucho más ya que te sentirás a gusto con tus capacidades, tanto físicas como mentales.

    ¿Qué ventajas tiene contar con una buena salud mental?

    Además de poder encontrarte mejor contigo mismo y con todo lo que te rodea, son muchos los psicólogos que destacan las ventajas que tiene contar con una buena salud mental. Para empezar, una buena salud mental mejora las relaciones sociales. Esto te permitirá conocer más gente que comparta intereses comunes contigo y, sobre todo, rodearte de personas con las que podrás estrechar lazos fácilmente. Esto también te ayudará en el trabajo donde podrás encontrarte mucho más a gusto con tus compañeros y también con tus superiores. Hablando del trabajo, una persona con una buena salud mental aumenta mucho su productividad. Cuando cuentas con una mente relajada estás alejado del estrés y, por lo tanto, las decisiones que tomas son mucho más claras, oportunas y acertadas. Mejorar la productividad no solo te permite rendir mejor en el trabajo, sino que también te puedes organizar mucho mejor en tu día a día aprovechando mucho más las horas.

    La salud mental también tiene incidencia en la salud física

    La salud mental tiene mucho que ver con la salud física. Seguramente hayas escuchado alguna vez “mente sana en cuerpo sano”, un dicho que nos explica el como una buena salud mental nos ayuda a alcanzar una mejor condición física. Esto se consigue debido a que una persona que se encuentra mejor de mente no tiene problemas con la comida. Podemos aplicar esto en ambos sentidos, es decir, ni tendremos pérdida de apetito debido a problemas emocionales, ni comeremos de forma compulsiva debido al estrés. Una mente sana es fundamental para todos aspectos de la vida y podríamos decir que es estrictamente necesaria para poder llevar una vida mucho más feliz. Si tienes problemas con tu salud mental o no te sientes del todo a gusto contigo mismo es importante que tomes medidas cuanto antes. Expertos en psicología como los profesionales de Psicopartner pueden ayudarte a recuperar esa paz interior, mejorar tu autoestima y sentirte mucho mejor con todo lo que te rodea.

  • ¿Cuáles son los beneficios de la meditación?

    ¿Cuáles son los beneficios de la meditación?

    Uno de los pilares fundamentales sobre los que se sustenta la buena salud, es la salud mental. En este articulo vamos a conocer un poco mejor todos los beneficios que ofrece la meditación, ya que esta, está intrínsecamente ligada a la salud mental.

    beneficios de la meditación

    Beneficios de la meditación:

    Los principales beneficios de la meditación son:

    Reduce el estrés

    Si practicamos diariamente ejercicios de meditación, reduciremos de forma drástica el estrés. Además, del estrés, también es posible combatir otros problemas como por ejemplo la depresión o la confusión, por lo que nos acabaremos sintiendo mucho más liberados con la meditación y bastante más relajados.

    Mejora el sistema inmunológico

    “Mens sana in corporore sano” esta cita en latín es el fiel reflejo en donde se muestra que, para poder tener una buena salud, hace falta algo más que el ejercicio físico.

    A través de la meditación, podremos mejorar nuestro sistema inmunológico, ya que estaremos desarrollando más anticuerpos de la gripe. Una forma estupenda de poder combatir enfermedades gracias a la meditación.

    Tolerancia al dolor

    La meditación nos sirve también para mejorar nuestra tolerancia al dolor. De esta manera, gracias a la meditación, es como si nos hiciésemos mas resistentes físicamente ya que el dolor sufrido será mucho mejor.

    Mejora la memoria

    Poco mas que añadir en este aspecto, gracias a la meditación, lograremos mejorar la memoria y nuestro procesamiento visoespacial.

    Pensamientos positivos

    La meditación es fundamental para sentirnos mejor y buena prueba de ello es que gracias a esta, se consiguen potenciar los pensamientos positivos.

    De esta manera, la relajación que conseguimos a través de la meditación, nos sirve como hemos visto antes para ayudar a combatir la depresión y los aspectos negativos que de esta se desprenden.

    Mejora la atención

    Por último, gracias a la meditación, mejoraremos nuestros niveles de atención, por lo que es estupendo para personas que se encuentran estudiando o cuya actividad laboral requiera de una mayor concentración.

  • ¿Qué es la tripofobia?

    ¿Qué es la tripofobia?

    La tripofobia es un miedo irracional, como cualquier otro tipo de fobia, a un conjunto de agujeros, hoyos o huecos. La mera exposición a una de estas imágenes, causa en la persona un rechazo inevitable, además de mostrar signos de ansiedad ante toda clase de patrones repetitivos.

    ¿Qué es la tripofobia?

    Se trata de una fobia bastante común y que es sufrida por prácticamente un 25% de los seres humanos. A pesar de que se trata de una fobia muy común, sufrida por muchas personas, es importante señalar que todavía no se encuentra reconocida. El motivo de que todavía no se encuentre reconocida, es que no se han llevado a cabo los estudios necesarios para catalogarla como tal.

    ¿Qué síntomas tiene?

    A pesar de que no se encuentre catalogada como fobia, si que cuenta con los mismos síntomas que se dan en otra clase de fobias. De esta forma, la tripofobia es capaz de producir crisis de ansiedad, temblores, nauseas o taquicardias entre otros síntomas. De hecho, los casos más extremos pueden llegar a padecer fiebre, picores o enrojecimientos de la piel.

    La procedencia de esta fobia, data de nuestros antepasados y su instinto natural de rechazar todos aquellos patrones que se repiten, aspecto que servía hace años para reconocer a especies venenosas y así evitar su contacto. A día de hoy, con la proliferación de las imágenes a través de internet, muchas personas se han dado cuenta de su repulsa a este tipo de imágenes y las tratan de evitar constantemente.

    ¿Tiene tratamiento la tripofobia?

    Desgraciadamente, al no tratarse de una fobia reconocida por la ciencia, no existe tratamiento alguno que pueda combatir la enfermedad.

    Los únicos tratamientos que siguen algunas personas, es acudir a un psicólogo con el que tratan el tema abiertamente, con la intención de poder superarlo y mejorar su autocontrol ante la exposición de dichas formas.

  • Qué son los trastornos cognitivos

    Qué son los trastornos cognitivos

    Los trastornos cognitivos alteran funciones como el aprendizaje, la memoria o la orientación. Tienen una mayor tasa de incidencia dentro de la tercera edad aunque puede darse también a edades más tempranas. Hoy desde nuestro blog de salud vamos a ver cuales son estos trastornos que afectan a la salud mental.

    Qué son los trastornos cognitivos

    Principales trastornos cognitivos

    Los trastornos cognitivos más comunes son:

    Delirium: Se manifiesta de forma aguda y a nivel global. Provoca un deterioro sobre el nivel de conciencia. Este trastorno se va agravando de forma gradual hasta llegar a afectar a los procesos mentales de pensamiento e incluso la capacidad de percepción.

    Demencia: Se manifiesta como una forma de deterioro crónico de las funciones superiores. Afecta directamente a nivel intelectual y también suele mostrar alteraciones conductuales y en el estado de ánimo del paciente. Es la principal causa de discapacidad dentro de la tercera edad. Los primeros síntomas son la alteración de la personalidad y el paciente no llega a ser consciente de los mismos. A medida que el proceso evoluciona comienzan a aparecer déficit de atención que le impiden desarrollar su vida con normalidad.

    Trastornos amnésicos: Suele afectar sobre todo a la memoria reciente del paciente. Los más comunes son la psicosis de Korsakoff (por deficiencia de vitamina B1), el traumatismo craneoencefálico (déficit cognitivo leve) y la amnesia global transitoria (imposibilidad de retener información y pérdida de la memoria reciente).

    Cómo prevenir el deterioro cognitivo

    Existen ciertas medidas que se pueden poner para prevenir el deterioro cognitivo. Hay ejercicios que nos pueden ayudar a desarrollar y fortalecer nuestras funciones cognitivas. Por ejemplo mantener ciertos hábitos que nos ayuden a ejercitar nuestra mente (juegos de lógica, lectura, ejercicios de contabilidad doméstica…).

    Además, la socialización adquiere una importancia especial. Relacionarnos socialmente nos obliga a interactuar con el entorno y gestionar diferentes tipos de información de forma simultánea. Además, tratar de mantenernos al día de lo que ocurre en nuestro contexto resulta fundamental sobre todo en edades avanzadas.

    Por último, es importante que se acuda a un profesional médico especializado en cuanto se perciba cualquier anormalidad por mínima que sea. Cuanto antes se inicie un tratamiento, mayores serán los daños que se puedan prevenir o solucionar.

  • Trastornos de ansiedad, causas y tipos

    Trastornos de ansiedad, causas y tipos

    Tener ansiedad de forma puntual es algo normal en la vida de toda persona, sin embargo cuando hablamos de  trastornos de ansiedad, nos referimos a aquellos que por su intensidad se convierten en una patología que afecta a la salud mental e influyen en la vida diaria de los que lo padecen.

    Trastornos de ansiedad, causas y tipos

    Síntomas de los trastornos de ansiedad

    Este tipo de trastornos se manifiesta a partir de una serie de síntomas muy claramente identificables. La sensación de tensión o nerviosismo es el indicio más representativo, aunque existen algunos más que son claros indicadores:

    La sensación de estar en peligro de forma inminente es muy común y similar a la que experimentamos cuando presenciamos algún tipo de catástrofe en primera persona.

    Como consecuencia del nerviosismo se incrementa el ritmo cardíaco del afectado, también se produce lo que conocemos como hiperventilación (respiración anormalmente acelerada), sudoración o temblores.

    La sensación de debilidad no sólo se manifiesta a nivel psicológico y los pacientes pueden sentir su cuerpo cansado y debilitado.

    Además puede producirse consecuencias indirectas como problemas gastrointestinales o dificultad para conciliar el sueño.

    El afectado puede tener problemas también para controlar sus emociones y sentimientos, así como para gestionar sus preocupaciones.

    Por último, es muy habitual que aparezca una necesidad de huir o evitar todas aquellas situaciones que producen ansiedad lo cual puede derivar en un aislamiento social.

    Tipos de trastornos de ansiedad

    Tipos de trastornos de ansiedad

    El trastorno de ansiedad puede manifestarse en diferentes tipologías y cada una de ellas responde a unos factores diferentes aunque tienen rasgos muy parecidos.

    • Agorafobia: Este tipo de trastorno se produce cuando la víctima desarrolla un miedo irracional ante lugares abiertos o incluso situaciones donde hay una exposición pública.
    • Trastorno de ansiedad generalizada: Se caracteriza por una presencia continua y excesiva de ansiedad incluso dentro de eventos o asuntos cotidianos.
    • Trastorno de pánico: Se caracteriza por la presencia continua de ataques de miedo o terror intensos en el que el enfermo experimenta un nivel máximo de miedo en cuestión de minutos.
    • Mutismo selectivo: Se manifiesta sobre todo en niños pequeños que no pueden entablar conversaciones en algunas situaciones como la escuela o incluso dentro de su propia familia.
    • Trastorno de ansiedad por separación: Se produce en la infancia y se da cuando el niño se separa de sus padres o un familiar cercano.
    • Fobia social: El afectado siente elevados niveles de ansiedad en situaciones sociales debido a una constante sensación de inseguridad o vergüenza.
    • Trastorno de ansiedad inducido por sustancias: Son el resultado directo del consumo de sustancias como medicamentos o drogas. También puede darse al estar expuestos a una sustancia tóxica o por el propio síndrome de abstinencia.
    • Además, la presencia de cualquier tipo de enfermedad puede llegar a generar ansiedad en el enfermo que se manifiesta a través ataques de pánico intensos y continuados.

    Si padeces alguno de estos trastornos, ten presente que no se van a ir por sí solos, debes acudir a un profesional experto en este tipo de trastornos mentales para que te ayude a solucionar tu problema.

  • Causas y síntomas del trastorno bipolar

    Causas y síntomas del trastorno bipolar

    Como ya vimos en nuestro artículo sobre los principales trastornos mentales, el trastorno bipolar se encuentra entre ellos. Hoy vamos a ver cuales son sus posibles causas y qué síntomas tiene.

    Causas y síntomas del trastorno bipolar

    Causas del trastorno bipolar

    Aunque no hay conclusiones científicas sobre el origen genético de esta enfermedad que afecta a la salud mental, los estudios muestran que entre el 80 y el 90 por ciento de los pacientes tiene algún parentesco con personas que ya han sufrido algún tipo de depresión. Lo más probable es que genéticamente se herede cierta tendencia a desarrollar el trastorno bipolar que como tal puede ser causado por factores externos.

    En realidad, no hay una respuesta contundente y clara, pero la más aceptada por la comunidad científica es que es fruto de causas externas y genéticas.

    ¿Qué síntomas tiene el trastorno bipolar?

    En realidad se trata de un trastorno que es difícil de reconocer. Una de las causas es la hipomanía que provoca que el afectado cuente con un alto nivel de energía al tiempo que pensamientos intensos y alejados de la realidad. Generalmente este rasgo, que es muy habitual, suele aceptarse como una parte de la personalidad del individuo lo cual hace que no llegue a diagnosticarse médicamente porque el propio paciente niega sufrir un problema de salud.

    Además, la bipolaridad puede manifestarse sólo con el consumo de ciertas sustancias lo cual dificulta su diagnóstico.

    Los síntomas más comunes corresponden a la manía los cuales pueden manifestarse durante un período que puede extenderse hasta los tres meses si no son tratados:

    • Incremento de la energía, la actividad física, rapidez de pensamiento o tendencia a hablar a una mayor velocidad de lo normal.
    • Sentimientos más intensos de lo normal. Tendencia a la euforia y a los cambios emocionales de forma abrupta.
    • Tendencia a la irritabilidad y a la distracción. Pérdida de la capacidad de concentración.
    • Incremento de los períodos de vigilia. El enfermo puede estar varios días sin dormir y no tener sensación de cansancio.
    • Creencias que se alejan de la realidad como creer que tiene ciertas habilidades especiales o superpoderes.
    • Compulsión sexual, aunque es menos común.
    • Mayor grado de agresividad en sus comportamientos.
    • Abuso de cualquier tipo de droga.

  • ¿Cuáles son los principales trastornos mentales?

    ¿Cuáles son los principales trastornos mentales?

    Existe una amplia variedad de enfermedades mentales. Muchas de ellas comparten rasgos específicos y pueden manifestarse de forma simultánea. Aunque en un futuro hablaremos de ellas con mayor profundidad, a continuación hacemos una breve introducción a cada una de ellas:

    ¿Cuáles son los principales trastornos mentales?

    ¿Cuáles son las principales enfermedades mentales?

    Entre los principales trastornos que afectan a la salud mental podemos mencionar:

    • Trastornos del neurodesarrollo: Se caracterizan por la presencia de limitaciones en las capacidades para el desarrollo madurativo de una persona y suelen tener su origen en la edad infantil.

    • Trastornos del espectro de la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos: Se manifiesta a través de delirios y alucinaciones que limitan y empobrecen las capacidades de percepción del sujeto y le impiden tener contacto con la realidad.

    • Trastorno Bipolar y trastornos relacionados: Esta enfermedad manifiesta dos límites emocionales opuestos: Por una lado la manía y por otro lado la depresión.

    • Trastornos depresivos: La tristeza patológica es uno de sus rasgos principales y suele manifestarse de forma simultánea a la apatía.

    • Trastornos de ansiedad: Producen una activación anormal del sistema nervioso y van acompañados de estados emocionales negativos.

    • Trastorno obsesivo-compulsivo y relacionados: Se manifiesta en forma de obsesiones repetitivas y absurdas que entorpecen el día a día del enfermo.

    • Trauma y otros trastornos relacionados con el estrés: El más habitual es el estrés postraumático y es consecuencia de una vivencia anormal.

    • Trastornos disociativos: Se traducen como reacciones anómalas de la mente debido a la influencia de factores externos.

    • Trastorno por síntomas somáticos y trastornos relacionados: Se basa en la aparición de síntomas físicos que no tienen ningún tipo de origen fisiológico.

    • Trastornos de la alimentación: Se trata de afecciones que originan patrones alimentarios anómalos.

    • Trastornos de la excreción: Las víctimas de estos trastornos expulsan excrementos de forma poco anómala y generalmente por causas relacionadas con la ansiedad.

    • Trastornos del sueño-vigilia: Pueden reflejarse en forma de insomnio o hipersomnia.

    • Disfunciones sexuales: Algunos ejemplos son la eyaculación precoz o los problemas de erección.

    • Trastornos destructivos del control de los impulsos y de la conductas: Se manifiesta en forma de impulsos súbitos que proporcionan bienestar en momentos de estrés o ansiedad. Un ejemplo es la cleptomanía.

    • Trastornos por uso de sustancias y trastornos adictivos: La adicción y la dependencia son los problemas más habituales.

    • Trastornos neurocognitivos: Se trata de alteraciones que tienen su origen en una perturbación neuronal y que generan todo tipo de alteraciones de conciencia.

    • Trastornos parafílicos: Se trata de alteraciones en las que un objeto anómalo se convierte en el centro de bienestar a nivel sexual. Un ejemplo es el sadomasoquismo.

    • Trastornos de personalidad: Algunos de los más comunes son el trastorno límite de personalidad o la personalidad antisocial.

    En próximos artículos iremos explicando en detalle cada tipo de trastorno mental, para ayudar a identificarlos e indicando qué tratamientos son más adecuados para cada caso.

  • Cómo saber si tengo ansiedad: Síntomas y causas

    Cómo saber si tengo ansiedad: Síntomas y causas

    La ansiedad, a grandes rasgos, es un estado mental que afecta de forma negativa a nuestra salud. Si crees que la padeces, no te preocupes, no es culpa tuya. Hoy vamos a informarte sobre sus síntomas y causas para que puedas confirmar si muestras estas manifestaciones y necesitas ayuda profesional.

    Cómo saber si tengo ansiedad: Síntomas y causas

    Síntomas de la ansiedad

    La ansiedad se puede manifestar de diferentes formas en nuestro cuerpo y pensamiento. Las manifestaciones sintomatológicas mas frecuentes se clasifican en los siguientes grupos:

    Síntomas psicológicos

    Tales como el sentir inquietud, agobio o inseguridad. El sentimiento de vacío, extrañeza, el miedo a perder el control, la incertidumbre y la dificultad para tomar decisiones.

    La sensación de peligro y las consecuentes ganas de huir o atacar no fundamentadas también se agrupan en este conjunto.

    Síntomas físicos

    Se manifiestan en problemas como la taquicardia, las palpitaciones o la opresión en el pecho. Estos últimos suelen provocar falta de aire, temblores, sudoración e incluso en algunas ocasiones molestias digestivas como náuseas, vómitos, o el “nudo” en el estómago.

    Otros síntomas de este campo son las alteraciones de la alimentación, tensión muscular, cansancio y la sensación de mareo y hormigueo.

    Cabe recalcar que cada persona padece unas manifestaciones de la ansiedad diferentes, así como la intensidad de los mismos, debido a su predisposición biológica.

    Tratamiento de la ansiedad

    Puedes informarte más sobre los síntomas de la ansiedad y sus causas en el artículo del portal web de Patricia Garzón, psicóloga licenciada la cual cuenta con titulaciones de peso como, un máster en Psicología General Sanitaria y un máster en EMDR. Es residente en Sevilla y en apenas dos años ha conseguido resultados excelentes.

    ​Causas de la ansiedad

    Aunque aún no está determinada una causa subyacente para la ansiedad, hay situaciones que agravan este problema. Las situaciones generales por las que se suele manifestar o incrementar la ansiedad son:

    En primer lugar, los factores biológicos y hereditarios. Es decir, si existen antecedentes de problemas de nervios y ansiedad en otros familiares.

    En la época de la niñez, el ambiente familiar influye con gran connotación a tu fortaleza y seguridad mental actual.

    Además, hay otros factores como la inconformidad con tu vida actual o los desbalances en nuestros neurotramisores por malos hábitos como la falta de sueño o no comer correctamente.

    Por su puesto, el estrés cotidiano, que normalmente es generado en el trabajo o por problemas en el hogar, agravan el problema.

    Es posible que no te identifiques con ninguna de las causas mencionadas; si es así, debes acudir a un experto para que las determine él.

    El especialista en ansiedad, Santiago Cid, psicólogo clínico, residente en Madrid, licenciado en la Universidad Pontifica de Salamanca, con un máster en Psicología Clínica y de la Salud y experto en EMDR entre otros galardones, estará encantado de atender tu caso de ansiedad en particular. ​

    En definitiva, tu salud es lo más importante, por lo que si crees que padeces alguno de los síntomas mencionados y tu situación coincide con alguna de las causas, solicita cuanto antes la opinión de un psicólogo certificado.