Autor: salud

  • Cómo prevenir los problemas de pérdida auditiva

    Cómo prevenir los problemas de pérdida auditiva

    El mero hecho de no poder escuchar los sonidos que hay a nuestro alrededor nos llevará a mantenernos aislados del resto de la sociedad sin poder vivir la vida de forma plena. En centros como GAES nos ayudarán a mejorar nuestra calidad de vida. Te contamos cómo lo han conseguido.

    Cómo tratar los problemas de pérdida auditiva

    Prevenir y detectar la pérdida auditiva

    El envejecimiento del oído asociado a la edad, la exposición prolongada a un ruido demasiado alto, perforación del tímpano, infección del oído medio, consumo excesivo de fármacos, tabaco, alcohol o lesiones son algunas de las causas que podrían explicar una afección como la pérdida auditiva.

    Esta reducción parcial de los sonidos que normalmente capta nuestro oído puede aparecer muy lentamente, siendo la persona afectada la última en percatarse de su propia afección. Muchas veces, serán los amigos, compañeros de trabajo o familiares los que terminen reconociendo el problema ante nosotros. Lógicamente, cuanto antes se pueda detectar el problema, mayores serán las posibilidades de anticiparlo o contrarrestarlo con una solución que sea realmente eficaz, recuperando así los sonidos perdidos.

    Existen muy diversos tipos de pérdida auditiva, siendo la neurosensorial la que se produce en el oído interno o en la vía por la que circula el nervio auditivo, implicando de esta forma que la información que llega al cerebro sea incompleta. Otra de las modalidades es la llamada pérdida conductiva, causada por la presencia de una barrera física en el oído externo o el oído medio que impedirá el paso de las ondas sonoras. Este tipo de barrera puede deberse a una infección, un tímpano perforado o, incluso, un problema en la cadena de huesecillos. Igualmente, se podría señalar una modalidad mixta en la que se combinan los síntomas de una y otra.

    La sordera puede provocar aislamiento social al no participar por incomodidad en las conversaciones o, incluso, aumento en el número de accidentes por el mero hecho, por ejemplo, de no escuchar bien la bocina de un vehículo o, incluso, malos entendidos con algunas repercusiones problemáticas como pueda ser no entender las explicaciones médicas.

    Tratamiento para problemas con pérdida auditiva

    En la Comunidad de Salud Auditiva de Gaes, «Viviendo el Sonido«, tendrás a tu disposición las respuestas que estabas buscando a tus dudas sobre los acúfenos, implante coclear, pitidos en el oído o cualquier otra afección que puedas tener y en la que te puedan surgir dudas al respecto.

    Igualmente, pondrán en nuestras manos muy diversas soluciones para mejorar nuestra salud ocular como puedan ser los audífonos por vía aérea, implante coclear, implante osteointegrado o servicios más especializados como terapia integral del tinnitus, reeducación y entrenamiento auditivo.

    Por otro lado, en la Comunidad de Gaes nos acerca medidas de prevención en forma de consejos generales o revisión auditiva. Al mismo tiempo, nos aportarán toda la información que precisemos sobre pérdida auditiva como pueda ser las implicaciones de la misma en nuestra salud, lo que se podría hacer en caso de pérdida y respuesta a otras muchas cuestiones sobre los cuidados del oído.

    ¿Y vosotros?, ¿habéis probado la calidad de los servicios de GAES?, ¿qué os parece el funcionamiento de su comunidad «Viviendo el Sonido»? Otro sitio recomendable para comprar audífonos es Claso

  • Los problemas del sueño y su incidencia en la salud

    Los problemas del sueño y su incidencia en la salud

    Los problemas del sueño pueden ser reflejo de algún tipo de afección o trastorno que nos impide dormir bien y, por ende, aportar el descanso que nuestro organismo necesita para funcionar cada día. Descubre las consecuencias de la falta de sueño para la salud y principales trastornos en nuestro blog de Salud.

    Problemas del sueño

    Principales trastornos del sueño

    Algunos de los trastornos del sueño más comunes y destacados son los siguientes:

    Apnea del sueño

    Nos encontramos ante uno de los trastornos más frecuentes, donde la vías respiratorias se obstruyen de manera repetitiva durante la fase de sueño, produciéndose el cese completo de flujo de aire a los pulmones en un breve período de tiempo de unos diez segundos.

    Afectando a entre un 2% y un 4% de la población adulta, especialmente a los varones de edad madura con sobrepeso y mujeres que ya han pasado la menopausia, la apnea del sueño se caracteriza por el hecho de provocar somnolencia durante el día, sobre todo después de una comida o mientras se conduce. También es frecuente sufrir dolor de cabeza por la mañana junto con la sensación de que el sueño no fue reparador.
    Algunas de las medidas que se recomiendan para tratar la apnea son, por ejemplo, perder grasa corporal, dormir de lado o boca abajo, evitar el consumo de alcohol y fármaco con efecto sedante, así como intentar mejorar la respiración nasal.

    Insomnio

    Otro de los problemas del sueño más comunes, basado en la incapacidad para dormir la cantidad suficiente como para sentirse descansado y activo durante el día siguiente. El despertar precoz, la incapacidad de mantener o conciliar el sueño son algunos de sus elementos más característicos.

    Lógicamente, la cantidad de sueño varía en cada persona. Así, por ejemplo, un recién nacido es capaz de dormir cerca de 18 horas, un adulto joven entre siete y ocho y un anciano alrededor de seis horas y media. Más concretamente, entre un 10 y un 15% de la población adulta sufre de insomnio crónico, mientras que el 50% de los adultos padece insomnio en algún momento de su vida.

    Existen varias enfermedades que causan insomnio. El tratamiento farmacológico estará orientado a corregir la causa fundamental del mismo como los fármacos contra la ansiedad, analgésicos o antidepresivos.

    Narcolepsia

    Nos encontramos ante una enfermedad neurológica debida a una anomalía cerebral, que altera los mecanismos neuronales del sueño. En esta afección, las fases del sueño no están bien reguladas, especialmente las correspondientes a la fase REM. La enfermedad en cuestión podría empezar alrededor de los 20 o los 30 años, aunque en el 40% de los casos surge en la adolescencia.

    Podrían pasar hasta 20 años desde la aparición de los primeros síntomas y el desarrollo completo del síndrome. Además de la interrupción del sueño nocturno, otros síntomas que acompañarían a esta afección son las alucinaciones.

    El tratamiento de la narcolepsia debe ser individualizado, atendiendo a las necesidades específicas de cada paciente. Así, por ejemplo, para disminuir la somnolencia se suelen emplear agentes estimulantes del sistema nervioso central y para la cataplejía que puede producirse se administran antidepresivos.

    trastornos del sueño

    Hipersomnia

    Para ser considerada como tal, la hipersomnia o somnolencia excesiva debe mantenerse durante al menos un mes. Es habitual entre las personas que sufren este trastorno que pueda presentar un descenso en el rendimiento cognitivo que pueda interferir en el desarrollo de sus tareas cotidianas, ya sea en el ámbito social, académico o laboral.

    El tratamiento no farmacológico de la hipersomnia pasa por una terapia corporal para que la persona aprenda a detectar cuándo empieza mostrar síntomas, levantarse y realizar una serie de ejercicios que le ayuden a despejarse, así como técnicas que fortalecen la atención o técnicas de comunicación social para comunicar a los demás su problema del sueño.

    Trastorno del ritmo circadiano

    Los factores ambientales ejercen una gran influencia en este tipo de alteraciones del sueño debidas a un desequilibrio del ciclo sueño-vigilia. Precisamente, en este ámbito es donde se encuadraría el de jet lag, debido a viajes entre lugares con diferentes usos horarios, o el sueño retrasado que se da en personas con problemas para dormir.

    Terrores nocturnos

    Los terrores nocturnos, más comunes en niños de entre 3 y 7 años, son episodios de despertares bruscos que se inician con llanto y gritos de angustia. Normalmente se suelen asociar con una intensa actividad fisiológica y a pesar de ser un gran preocupación para los padres, no provoca malestar en los pequeños, dado que se produce amnesia en los episodios.

    Muy diversos estudios relacionan, desde el punto de vista biológico este trastorno con el sonambulismo.

    Sonambulismo

    El sonambulismo es un tipo de trastorno caracterizado por adoptar unos comportamientos similares a los de la vigilia, pero generados durante el sueño. En este sentido, es muy común que las personas se levanten de la cama y realicen determinadas acciones como deambular, comer o hablar.

    Suelen ser bastante habituales en los niños de entre 10 y 14 años y desaparecen cuando el cerebro madura. Algunas de las técnicas que podrían ayudar a tratarlo son, por ejemplo, el hecho de mantener un horario regular para ir a la cama, dejar una luz encendida o la puerta del cuarto entreabierta o apostar por los ejercicios de relajación.

    Problemas para la salud al no dormir bien

    La Asociación Mundial de Medicina del Sueño determina que los problemas del sueño constituyen «una epidemia global que amenaza la salud y la calidad de vida de más del 45% de la población mundial». Una de las consecuencias más destacadas de la falta de sueño la encontramos en la excesiva somnolencia diurna o tendencia a dormirse a todas horas, los cambios de estado de ánimo (humor, tristeza, irritabilidad, depresión, ansiedad) y aumento del estrés.

    Las investigaciones que se han realizado sobre el terreno determinan que después de tres días sin dormir, empiezan a surgir alucinaciones. Igualmente, se añade la probabilidad de sufrir alguna enfermedad psiquiátrica en un nada desdeñable 40% cuando los problemas para conciliar el sueño se vuelven crónicos.

    trastornos del sueño

    Desde el punto de vista fisiológico, se ha descubierto que el sueño también influye en la producción de glucosa, lo que podría favorecer el riesgo de sufrir diabetes o ver incrementado tu peso. Por otro lado, también podría incrementar la temperatura corporal basal, responsable entre otras muchas cosas de la constancia que mantiene el ritmo cardíaco. En este tipo de circunstancias se pueden observar arritmias o paradas cardio-respiratorias nocturnas.

    Aunque pueda parecer lo contrario, el sueño ayuda a limpiar la memoria en aras de que nuestra mente pueda almacenar más información. Las investigaciones realizadas en este ámbito demuestran que una noche sin dormir puede reducir la capacidad de asimilar los conocimientos en casi un 40%. Más allá de las pérdidas de memoria, la persona podría volverse más lenta a la hora de procesar sus pensamientos y menos precisa, hasta el punto de que la falta de sueño podría provocar una alteración en la capacidad para comunicar de manera fluida, así como dificultad para aprender o resolver problemas.

    Igualmente, se ha confirmado la aparición de otras muchas afecciones, derivadas de los problemas del sueño, como es el caso de la hiperalgesia o el aumento de la percepción del dolor, el envejecimiento prematuro, agotamiento o trastornos gastrointestinales. Especial incidencia tienen los problemas del sueño en las personas mayores pues a partir de los 65 años, en general, el sueño es menos profundo.

    ¿Conocías estos problemas del sueño?, ¿qué otros añadiríais?, ¿cuál de ellos habéis experimentado?, ¿qué remedios recomendaríais?

  • Los principales cuidados de la piel bajo el sol

    Los principales cuidados de la piel bajo el sol

    ¿Has pensado en viajar a un destino de costa y tomar el sol, pero no sabes cuáles son los principales cuidados de la piel? Hablamos con más detalle sobre en las próximas líneas para que sepas las medidas de prevención más adecuadas.

    Los principales cuidados de la piel bajo el sol

    Protege tu piel bajo el sol

    Hoy en día, el mero hecho de exponerse bajo el sol sin la protección de cremas solares como los que podemos encontrar en https://www.lafarmaciaonline.com/es/, no solo dañará de forma notable nuestra piel y nuestros ojos, sino que también podría provocar envejecimiento prematuro, manchas y otras afecciones cutáneas. Estos daños podrían acumularse día a día sobre nuestra piel sin que muchas veces seamos plenamente conscientes de ello. Esta última tiene memoria, lo que quiere decir que el exceso de luz solar quedará registrado sobre nuestra piel, de tal manera que cuando se ha producido una quemadura en el cuerpo, con el paso de los años esta misma quemadura podría generar envejecimiento prematuro, aunque todo ello dependerá de la gravedad de la lesión.

    El sol, no obstante, nos ayuda a mantener una muy buena salud dado que aporta beneficios físicos y emocionales como pueda ser activar la circulación, favorecer la síntesis de vitamina D3, con la que aumentaremos nuestra capacidad para absorber las dosis de calcio y fósforo que precisa nuestro cuerpo para fortalecer los huesos y reforzar nuestro sistema inmunológico. Todo ello por no hablar de que el astro solar puede influir en nuestro estado de ánimo, dado que equilibra nuestro sistema nervioso y ayuda a combatir la depresión.

    En función del tipo de piel al que hagamos referencia, precisaremos de un factor de protección determinado. El factor FPS indica mediante un sencillo número el tiempo que se puede permanecer bajo el sol antes de que aparezca el enrojecimiento previo a la quemadura. En este sentido, conviene tener en cuenta que un factor 15 determina que se puede tomar el sol 15 veces más de lo que sería posible sin necesidad de haber utilizado el protector.

    En este sentido, para las pieles muy claras, con ojos azules, pecas y cabello rojo se recomienda un factor de 50, mientras que para las pieles claras y de cabello rubio, se precisa de un factor 30. Las pieles blancas, que se queman con cierta moderación, necesitan de un factor de 15 como mínimo, frente a las ligeramente oscuras, con un factor que se situaría entre ocho y diez. Por su parte, las pieles oscuras que se queman en muy contadas ocasiones y se broncean con mayor rapidez, el factor de protección debería estar entre seis y ocho. Finalmente, las pieles negras que no se queman nunca podrían emplear cremas con factor de protección solar entre cuatro y seis.

    Cuidados de la piel bajo el sol

    Cuidados de la piel bajo el sol 

    Algunas de los principales cuidados de la piel bajo el sol que podemos seguir se especifican en las próximas líneas:

    -Una de las reglas básicas a tener en cuenta es no tomar el sol entre las 10 a.m y las 4 p.m. Y, es que, durante este fragmento del día es cuando nuestra piel se encuentra más expuesta a la radiación solar, generando más daños a nivel cutáneo. No olvidemos que la alta radiación puede provocar grandes quemaduras en la piel, dañar los ojos y afectar a nuestro sistema inmune.

    -Por otro lado, hemos de escoger un protector solar que se corresponda con nuestro tipo de piel, tal y como hemos visto en líneas anteriores. Si queremos aumentar nuestro moreno, podemos utilizar autobronceadores de farmacia, que nos ayudarán a conseguir el tono deseado sin el riesgo de exponernos a los rayos de sol. Este tipo de productos son perfectos para los primeros días de playa, además de ser de gran utilidad para disimular las estrías o, incluso, la temida piel de naranja.

    -Recuerda que las cremas solares debemos aplicarlas unos treinta minutos antes de exponernos bajo el sol, que es el período de tiempo que tardará nuestra piel en absorberlo. En estos casos la piel debería de estar bien seca y repetir la aplicación siempre después del baño o de sufrir una excesiva sudoración.

    ¿Qué medidas tomáis vosotros para proteger la piel bajo el sol?

  • La vitamina D y su importancia para la salud

    La vitamina D y su importancia para la salud

    La vitamina D juega un papel esencial en nuestro organismo dado que gracias a ella nuestro organismo podrá absorber mejor el calcio y fósforo que precisan nuestros huesos y prevenir afecciones como el raquitismo. Hablamos sobre ello en nuestro blog de Salud.

    La vitamina D y la salud

    ¿Qué es la vitamina D?

    La vitamina D se presenta como un micronutriente que, entre otros muchos procesos vitales, ayuda a la correcta absorción del calcio por parte de nuestra estructura ósea, el mantenimiento en valores estables de la tensión arterial o el correcto aprovechamiento de la insulina en nuestras células.

    El calciferol, como es conocida esta vitamina en su denominación científica, pertenece al grupo de las vitaminas liposolubles, lo que significa que precisa de las grasas para su transporte y se forma a partir de dos provitaminas como son la D3 de origen animal y la D2 de origen vegetal.

    Gracias a la acción de las radiaciones ultravioletas que recibimos del sol, en la piel estas provitaminas se transforman en colecalciferol (vitamina D3) y ergocalciferol (vitamina D2). Por otro lado, en el hígado se transforman en 25-hidroxicolecalciferol o calcidiol y, con posterioridad, en el riñón se convertirá en 1-25 dihidroxicolecalciferol o calcitriol, que será el producto más activo de la vitamina D para mejorar la absorción intestinal de calcio y fósforo y la reabsorción ósea.

    La fuente principal de esta vitamina es la luz del sol. Y, es que, una exposición de diez minutos unos tres o cuatro días a la semana garantizará los niveles adecuados de esta vitamina en nuestro organismo. Otra fuente la encontramos en los alimentos como el pescado azul, el aceite de hígado de pescado como el bacalao, la yema de huevo, la margarina, la leche y los productos lácteos. La cantidad diaria recomendada es de 5 microgramos, pero a partir de los 50 años se aconseja aumentar su ingesta hasta los 10 microgramos por día y hasta los 15 microgramos por día a partir de los 70 años.

    ¿Cuál es la función de la vitamina D?

    La vitamina D cumple con muy diversas funciones en nuestro organismo como son las siguientes:

    -Promueve el crecimiento y mineralización de los huesos.

    -Potencia la absorción intestinal del calcio. Al lado de la hormona paratiroidea, esta vitamina es capaz de movilizar el calcio desde el hueso y aumentar la reabsorción tubular renal de este mineral.

    -Igualmente, fortalece nuestro sistema inmune, siendo de gran utilidad a la hora de prevenir infecciones o la amenaza de cualquier agente externo.

    -Interviene en la secreción de insulina del páncreas y también participa en la coagulación de la sangre.

    -Interviene en el crecimiento celular y la transmisión de impulsos nerviosos a los músculos.

    La vitamina D y la salud

    Falta de vitamina D, síntomas y tratamiento

    La falta de vitamina D en el organismo podría provocar la disminución en la capacidad de absorción del calcio por parte de nuestro intestino y activará la glándula paratiroides, que producirá una mayor cantidad de hormonas de este tipo. Estas últimas actúan sobre la estructura ósea, liberando sales de calcio y fósforo. Al mismo tiempo, actuará sobre el riñón, estimulando la pérdida de fósforo a través de la propia orina.

    Por medio de esta reacción el organismo podrá estabilizar los niveles de calcio en sangre, donde será fundamental para el funcionamiento inmediato de los sistemas que garantizan el correcto funcionamiento de nuestro organismo

    Síntomas

    Algunos de los síntomas más destacados que denotan la falta de vitamina D son los siguientes:

    -Uno de los más notorios es la disposición de nuestro organismo a padecer enfermedades respiratorias, pues está comprobado que la vitamina  D es capaz de reducir la incidencia de las infecciones de tipo respiratorio.

    -La obesidad también podría ser un claro síntoma de bajos niveles de vitamina D, dado que este micronutriente puede ser retenido por el tejido adiposo, hasta el punto de reducir su presencia en nuestro organismo.

    -El estado de ánimo también puede verse afectado, en el sentido de que se reducirán los niveles de serotonina, la hormona cerebral de la felicidad y que aumenta con la exposición a la luz del sol. Igualmente, cabe la posibilidad de tender hacia estados depresivos.

    -Con el paso de los años, nuestro cuerpo no produce tanta vitamina D como respuesta a la exposición del sol, además de que los riñones se muestran menos eficientes para convertir este micronutriente en su forma activa.

    -Otro de los síntomas es el dolor de huesos, dado que una falta de esta vitamina podría provocar una inadecuada absorción intestinal de este mineral.

    -El sudor excesivo por la zona del cuero cabelludo es otro de los síntomas más destacados de la falta de vitamina D debido a la irritación neuromuscular que puede llegar a producir.

    -Los problemas gastrointestinales son habituales, dado que la carencia de esta vitamina puede generar episodios de diarrea intercalados con otros de estreñimiento, así como evidenciar sensibilidades a gluten o a la lactosa sin haber sido nunca celíacos ni intolerantes a los lácteos.

    Tratamiento para el défcit de Vitamina D

    El tratamiento para el déficit de vitamina D pasa por seguir algunas de estas indicaciones:

    -Los suplementos de vitamina D en forma de preparados diarios y también concentrados para tomar semanalmente, quincenal o mensualmente. Cuando este tratamiento no es suficiente, se puede combinar con el consumo de calcio. Hasta que estos niveles se regulen, se suelen realizar análisis de sangre cada tres o seis meses. Sea como fuere, deberá de ser un profesional médico el que prescriba tales suplementos.

    -En nuestra dieta diaria deberemos de incluir alimentos como los pescados grasos como el arenque, el salmón, así como la yema de los huevos, los alimentos forticados y la propia carne.

    -Para que el cuerpo pueda sintetizar la absorción de vitamina D, la exposición a la luz solar será vital para aumentar los niveles de este micronutriente. Esta exposición debe ser controlada y prescrita por nuestro médico.

    vitamina D

    ¿Qué alimentos son ricos en vitamina D?

    Algunos de los alimentos más destacados que la contienen son los siguientes:

    -Uno de los alimentos con mayor cantidad de vitamina D es el conocido como pez gato o bagre, puesto que 85 gramos de este pescado es capaz de producir 425 Ui (unidades), lo que supone un nada desdeñable 112,5% de la cantidad diaria recomendada para un adulto.

    -Por cada 100 gramos, el salmón asado o cocido produce 360UI de vitamina D, aportando más del 90% de la cantidad diaria recomendada. Junto a estos pescados grasos también se destacaría la caballa y las sardinas enlatadas en aceite y que aportarán el 70% de la cantidad recomendada de vitamina D.

    -El atún en lata también es un gran aliado, hasta el punto de que 85 gramos de este producto pueden contener hasta 200 UI, aportándonos la mitad de las necesidades diarias que genera este micronutriente.

    -Otro de los pescados ricos en vitamina D que no podemos pasar por alto es la anguila, hasta el punto de que 100 gramos de este producto podrán ofrecer 200 UI de esta vitamina, lo que también se traduce como el 50% de la CDR.

    -No obstante, además de pescados grasos, también podemos hacer alusión al huevo entero, que proporciona 20 UI de vitamina D (supone un 6% de CDR), así como el hígado de vaca, que por cada 100 gramos aportaremos un 4% del aporte diario que precisa nuestro organismo.

    -Tras su exposición a a luz solar, las setas también poseen niveles considerables de vitamina D, aunque la dosis en estos casos es menor.

    -Tampoco son nada desdeñables los aceites de hígado de pescado como es el bacalao, capaces de ofrecer un 360% de ka cantidad de esta vitamina recomendada.

    –Otros alimentos los encontramos representados en las ostras, los cereales, la nata, mantequilla, margarina.

    ¿Y vosotros?, ¿tomáis la dosis recomendamos de vitamina D?

  • Beneficios del agua alcalina para la salud

    Beneficios del agua alcalina para la salud

    Rica en compuestos alcalinizantes como el calcio, el potasio, el sílice, magnesio o el bicarbonato, el agua alcalina actúa como antioxidante natural ayudando al organismo durante el proceso digestivo a eliminar las toxinas innecesarias. ¿Quieres conocer más sobre este líquido elemento? En ese caso, sigue leyendo.

    Beneficios del agua alcalina para la salud
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  • Tipos de anestesia

    Tipos de anestesia

    La anestesia es actualmente uno de los recursos imprescindibles para realizar cualquier intervención quirúrgica. ¿Conoces los diferentes tipos de anestesia? Descúbrelos en las próximas líneas.

    tipos de anestesia

    La anestesia podría definirse como el sedante que relaja y duerme al paciente ante este tipo de operaciones, sin el cual no podrían llevarse a cabo la gran mayoría de procedimientos. Existen diferentes clases y modos de administrarla.

    ¿Quién inventó la anestesia?

    Se cree que en 1842 el doctor Crawford Williamson Long, residente en Georgia (Estados Unidos), fue el primero en usar algo parecido a la anestesia, ya que una operación administró éter etílico a su paciente.

    Sin embargo, la historia oficial de la anestesia se remonta al año 1844. Se atribuye su descubrimiento al odontólogo Horace Wells, quien tuvo la idea de usar óxido nitrógeno en sus pacientes tras haber visto cómo el químico Gardner Q. Colton lo utilizaba en sus espectáculos.

    En ellos, Gardner invitaba a los asistentes a inhalar este gas, que perdía sus inhibiciones. En una ocasión, uno de ellos se hirió bajo los efectos de esta sustancia y no pareció sentir dolor, algo que el doctor Wells observó y decidió investigar.

    El primer experimento que realizó con óxido nitroso fue sobre sí mismo. Le pidió a su ayudante, John  Riggs, que le extrajera una muela tras haber inhalado este gas. Cuenta la historia que al despertar, tras comprobar que no había sufrido ningún dolor, exclamó: “Una nueva era para la extracción de órganos dentales”.

    Más tarde se realizarían otras pruebas con éter y cloroformo que darían lugar a lo que hoy en día conocemos como anestesia, una herramienta imprescindible en la medicina actual.

    ¿Qué es la anestesia?

    Encontramos el origen de esta palabra en el término griego “anaesthesia”, que significa algo así como “sin sensación”. Y es que la anestesia es el medicamento que se administra para evitar la sensación de dolor o molestia del paciente durante una cirugía. También se utiliza para procedimientos menos agresivos, como suturar una herida o extraer un quiste superficial.

    clases de anestesia

    Puede ser total o parcial, y si bien puede producirse por un traumatismo, en esta ocasión vamos a hablar de la anestesia inducida de manera artificial. Ésta siempre debe ser administrada por el especialista (anestesista) en un centro médico. Al contrario de lo que suele creerse, los diferentes tipos de anestesia no ocasionan daños en el organismo siempre y cuando se administre la dosis adecuada.

    En definitiva, la anestesia ha de cumplir cuatro requisitos fundamentales: inconsciencia, amnesia, inmovilidad y analgesia (bloquear la sensibilidad al dolor).

    Cómo funciona la anestesia

    La anestesia actúa directamente en las neuronas responsables del movimiento, la percepción del dolor y la conciencia. Disminuye o anula temporalmente sus funciones, de manera que impide que percibamos cualquier molestia. La cantidad administrada, el tipo y el modo de hacerlo dependen de muchos factores, como el peso del paciente o  la duración de la operación.

    El objetivo principal es desconectar el acceso de la información al cerebro para que no pueda reaccionar. Así, el paciente cae inconsciente al ser incapaz de detectar qué está ocurriendo a su alrededor y no percibe la intervención que se esté llevando a cabo en su cuerpo.

    En realidad, los diferentes tipos de anestesia se utiliza como una combinación de fármacos, que pueden variar ligeramente. Por lo general se usan en un orden preestablecido: primero, los anestésicos intravenosos como el propofol y el fentanilo. Después, un relajante muscular y por último, los anestésicos inhalados.

    Sin embargo, a pesar de todos estos datos, el funcionamiento exacto de la anestesia sigue siendo un misterio para la ciencia. Durante muchos años  se creyó que los analgésicos se disolvían en las membranas de las células nerviosas, dada la gran correlación entre la potencia de los analgésicos y su solubilidad en aceite.

    Pero esta teoría ha ido perdiendo fuerza con el paso de los años, ya que se ha comprobado que esta solubilidad es necesaria pero no suficiente para crear un efecto analgésico tan fuerte. Actualmente se están barajando otras teorías, entre las que destaca la que afirma que los analgésicos funcionan mediante el contacto con determinadas proteínas.

    No obstante, aún no existe una respuesta clara. Una lástima, puesto que si la comunidad médica comprendiera mejor su efectividad, podría usar estos conocimientos para el desarrollo de nuevos fármacos y el tratamiento de numerosas dolencias.

    Tipos de anestesia

    Existen diferentes tipos de anestesia que se usan dependiendo de las circunstancias de cada operación y paciente. Éstos son los principales:

    clases de anestesia

    Anestesia general

    Consiste en una combinación entre anestésicos intravenosos y gaseosos que producen una total inconsciencia en el paciente. Bloquea todas las sensaciones y mantiene a la persona en este estado hasta el fin de la intervención. Es utilizada en una amplia gama de cirugías

    Anestesia regional

    Bloquea el dolor en un grupo determinado de nervios, adormeciendo una zona amplia del cuerpo. Se usa comúnmente en combinación con la anestesia general, generalmente en cirugías de las extremidades inferiores.

    Anestesia epidural

    Se usa para calmar los dolores del parto. Es un anestésico local que se inyecta en la columna vertebral mediante una punción en la zona lumbar. Hace efecto de forma gradual, entre los 10 y 20 minutos posteriores a su administración.

    Anestesia raquídea

    Es similar a la anterior, solo que a diferencia de ella en este caso la anestesia se inyecta dentro del líquido de la médula espinal y comienza a hacer efecto inmediatamente.

    Anestesia local

    Adormece únicamente una pequeña zona específica del cuerpo, logrando que el paciente pierda la sensibilidad en esa área pero se mantenga consciente durante la intervención. Se utiliza para procedimientos menores, como la extracción de una pieza dental.

    ¿Vosotros conocíais los diferentes tipos de anestesia existentes?

  • La fiebre de Lassa, una enfermedad mortal sin vacuna

    La fiebre de Lassa, una enfermedad mortal sin vacuna

    Presentada como una enfermedad viral hemorrágica, la fiebre de Lassa se está extendiendo a pasos agigantados por todo África y podría llegar a Europa en el futuro. Hablamos con más detalle sobre ello en las próximas líneas.

    La fiebre de Lassa, una enfermedad mortal sin vacuna

    La propagación de la fiebre de Lassa es cada vez mayor

    La rapidez con la que se está propagando por regiones como Nigeria, Liberia, Guinea y Sierra Leona han hecho que una enfermedad mortal como la fiebre de Lassa haya encendido las alarmas de las autoridades. Únicamente en Nigeria, según datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    Para hacernos una idea de lo letal que puede ser esta enfermedad, estudios cifran la gravedad de la fiebre de Lassa en un 1%, aunque en los casos de los pacientes hospitalizados podría llegar al nada desdeñable 15%. A pesar de su tasa de mortalidad, la fiebre no presenta síntomas en un nada desdeñable 80% de los casos, aunque en los pacientes más graves se generan daños neurológicos o hemorrágicos.

    Sin la existencia de una vacuna que pueda frenar su mal, apenas existen investigaciones realizadas al respecto que pueda aportar algo de luz a la manera en que es posible erradicarla.

    Desde comienzos del pasado mes de enero se han llegado a acumular más de 1.000 casos sospechosos de la fiebre de Lassa en todo Nigeria, tal y como confirma el Centro para el Control de Enfermedades del país. A pesar de que la cifra sigue en aumento, por el momento se calcula que hay un total de noventa personas fallecidas.

    Sobre la fiebre de Lassa

    Esta fiebre se produce por un virus que se contagia a la personas a través de los deshechos de ciertos roedores, aunque también se puede transmitir de persona a persona con facilidad. Cualquier sujeto que se haya visto infectado debe ser sometido a medidas de aislamiento hasta la resolución del problema. El virus se excreta en el semen hasta tres meses, algo que deberá ser considerado ante una posible eventualidad de transmisión sexual; y en orina hasta dos meses.

    El período de incubación del virus, es decir, el tiempo que transcurre desde que se entra en contacto con el virus hasta que comienzan los síntomas de la fiebre de Lassa, es de entre 7 y 21 días. Por ello, un viajero que haya estado en una zona endémica puede regresar a su país sin síntomas y, por lo tanto, comenzar con posterioridad a manifestarlos.

    Sobre la fiebre de Lassa

    En los casos más graves se puede producir lo que se conoce permeabilidad vascular o capilar, que supondrá la formación de edemas o hinchazón en el cuello, brazos y piernas.

    La forma de controlar esta enfermedad es adoptando medidas de prevención como controlar la presencia de los roedores en las áreas más próximas a las viviendas para así reducir al máximo el contacto con las excreciones de estos animales. Por eso mismo es muy importante la adopción de medidas generales de mejora de la situación sanitaria y de vivienda global de las zonas endémicas que son más humildes y con infraestructuras inadecuadas.

    ¿Habías oído hablar sobre la influencia de la fiebre de Lassa en África? Estaremos encantados de escuchar vuestra opinión.

    Referencias:

    http://www.bbc.com/mundo/noticias-43287795
    https://www.esalud.com/fiebre-de-lassa/
  • Síntomas del Glaucoma. Detectarlo pronto es vital

    Síntomas del Glaucoma. Detectarlo pronto es vital

    El mero hecho de conocer los síntomas del glaucoma será vital para detectar esta enfermedad a tiempo y prevenir afecciones de especial gravedad como la ceguera. A continuación vamos a explicar cómo detectar esta enfermedad, su tratamiento y cómo se puede prevenirla.

    Síntomas del Glaucoma

    Índice:

    1. ¿Qué es el glaucoma?
    2. Causas del glaucoma
    3. Síntomas del glaucoma
    4. Tratamientos
    5. Tipos
    6. Cómo prevenir el glaucoma

    ¿Qué es el glaucoma?

    El glaucoma es una enfermedad ocular, cuyo cuadro clínico completo se caracteriza por conjunto de procesos en los que una presión intraocular elevada puede producir una pérdida notable del campo visual, que podría ser total si el proceso no se detiene a tiempo.

    Tal es su gravedad, que esta afección del nervio óptico se convierte, después de la diabetes, en la segunda causa de ceguera en todo el mundo. Con la edad, la incidencia del glaucoma se incrementa de manera considerable, hasta el punto de que, según estudios realizadas en este campo, dos de cada cien personas de más de 45 años y casi el 4% de los mayores de 70 años padecen esta enfermedad. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que afecta a más de 60 millones de personas en todo el mundo, siendo un millón aproximadamente las que se concentran en España.

    En los españoles es más frecuente el llamado glaucoma de ángulo abierto, mientras que las personas asiáticas presentan mayor riesgo de desarrollar lo que se conoce como glaucoma de ángulo cerrado. El más habitual es el primero.

    Causas del glaucoma

    Esta enfermedad que provoca un daño progresivo en el nervio óptico secundario puede tener como una de sus principales causas una presión intraocular elevada, aunque en la aparición de esta enfermedad también pueden intervenir otros factores.

    Para comprender la formación de esta afección, sería de vital importancia conocer el funcionamiento del sistema visual. Los espacios comprendidos por la cámara posterior y anterior al ojo, separados por el iris y conectados por la pupila están llenos de un líquido transparente conocido como humor acuoso.

    Precisamente, el equilibrio entre la producción y eliminación de este humor es lo que determinará que la presión intraocular se mantenga dentro de los límites adecuados. Los especialistas suelen estimar estos límites entre 12 y 21 milímetros de mercurio (mmHg). En los casos de glaucoma lo que suele ocurrir es que el sistema de drenaje del ojo no funciona de manera correcta y el exceso de humor acuoso no se elimina de la manera correcta, lo que provoca que el aumento de la presión intraocular pueda dañar el nervio óptico llevando a la pérdida de visión.

    Esta teoría mecánica, que nos habla de dicho desequilibrio, es la más extendida como el origen del glaucoma. Como factores de riesgo, además de la edad avanzada, se podría destacar el padecimiento de miopía, una presión intraocular elevada, grosor de la cornea demasiado fino o antecedentes familiares con esta enfermedad.

    Glaucoma síntomas y causas


    Síntomas del glaucoma

    Las formas más comunes del glaucoma no suelen presentar síntomas notorios, dado que la pérdida de visión se produce de manera progresiva y lenta, afectando en un primer término a la visión periférica (lateral).

    La sintomatología más común a los diferentes tipos de glaucoma podría presentar los siguientes signos:

    -Dolor en los ojos y en la cabeza.

    -Visión borrosa

    -Vómitos y náuseas

    -La visión se perderá de manera repentina

    En cualquier caso, las revisiones periódicas con mediciones de la presión intraocular, especialmente entre los pacientes que se encuentran en factor de riesgo son recomendables ante la ausencia de síntomas previos asociados a los pacientes.

    Tratamientos

    La reducción de la presión intraocular que ocasiona el glaucoma se puede llevar a cabo desde el punto de vista médico, quirúrgico o combinando ambas posibilidades. La elección del método terapéutico y urgencia del mismo dependerá del tipo de glaucoma al que hagamos referencia.

    Dentro del tratamiento médico, para reducir la presión intraocular y prevenir los daños irreversibles ocasionados por el glaucoma, la medicación apropiada para estos casos será la que reduzca la producción de humor acuoso o facilite la eliminación del mismo. Para estos casos, el uso de mióticos será esencial porque con ellos la presión antes mencionada se reducirá de manera inmediata tras su aplicación. La duración de su efecto puede ser de hasta ocho horas.

    Por su parte, la epinefrina reduce la presión intraocular de 24 a 36 horas tras la aplicación de una sola gota. Las concentraciones empleadas para el tratamiento del glaucoma serán de 0,25%; 0, 5%; 1%; y 2%, administrándose una o dos veces al día.

    Para el tratamiento quirúrgico, hemos de tener en cuenta el tipo de glaucoma al que hacemos referencia.

    Tipos

    El glaucoma puede ser de varios tipos:

    -De ángulo abierto, en el que suelen darse síntomas del glaucoma ocasionales como el dolor de cabeza, disminución de la visión o escozor. Para iniciar tu tratamiento, las indicaciones han de ser de una presión intraocular de 25 mmHg, así como alteraciones glaucomatosas en el fondo del ojo.

    La trabulectomía es la intervención elegida para este tipo de glaucomas, dado que ayudará a filtrar el humor acuoso a través de ua herida escleral, haciendo un by-pass al tejido trabecular, permitiendo que el acuoso drene desde la cámara anterior hacia el espacio subconjutival.

    Como medicación inicial son muchos los fármacos que se pueden suministrar. Tal es el caso de, por ejemplo, timolol, que disminuirá la producción de humor acuoso o prostaglandinas, que pueden llegar a producir cambios en la coloración del iris.

    -De ángulo cerrado o estrecho es otro tipo de glaucoma, que consiste en elevaciones episódicas de la presión ocular por un bloqueo repentino en la salida del humor acuoso hacia la cámara anterior.También conocido como glaucoma agudo, el tratamiento pasa por el consumo de diuréticos osmóticos como el manitol. Con posterioridad se aplicarán corticoides tópicos para reducir la inflamación y mióticos para romper el bloqueo pupilar. Igualmente, se pueden emplear hipotensores o determinados fármacos para reducir síntomas como náuseas o dolores de cabeza.

    Para corregir los factores anatómicos que persisten a pesar de resolver el cuadro más agudo, se recurrirá a la cirugía para corregirlos.

    Glaucoma síntomas y signos

    -Otro tipo es el glaucoma pigmentario, una modalidad provocada por la obstrucción del ángulo del drenaje del ojo, como consecuencia de la liberación de los gránulos de pigmento del epitelio pigmentario del iris. Este tipo afecta a los hombres caucásicos entre los 30 y los 40 años.

    -Glaucoma congénito se presenta desde el nacimiento. En el 80% de los casos se diagnostica en el primer año de edad. Estos niños suelen nacer con ángulos cerrados o defectos similares en el sistema de drenaje del ojo.

    Cómo prevenir el glaucoma

    Para prevenir el glaucoma es conveniente seguir una serie de hábitos en nuestro modo de vida:

    -Aportar a nuestro organismo la suficiente cantidad de vitamina A, que podemos encontrar en complementos o alimentos como el hígado de cerdo o de ternera, patés, verduras como la zanahoria, las espinacas, los grelos o el boniato, mantequilla o queso curado.

    -Hemos de procurar mantener una correcta presión arterial. Para ello es fundamental consumir alimentos bajos en grasas saturadas con el objetivo de mejorar el estado del sistema cardiovascular. Es muy importante evitar sustancias estimulantes como la cafeína.

    -Para prevenir el glaucoma el deporte es un gran aliado. Gracias a un ejercicio continuado y periódico podremos mejorar el funcionamiento de nuestro sistema circulatorio, logrando un mejor riego y aporte de nutrientes ingeridos a través de nuestros alimentos diarios.

    -Los reconocimientos ópticos han de ser habituales, situándose en, al menos, una vez al año. El oculista será el que nos informará correctamente al respecto.

    Para más detalles, os recomendamos leer nuestro artículo «Cómo prevenir el glaucoma«.

    ¿Conocíais esta información sobre el glaucoma? ¿habéis sufrido esta enfermedad?, ¿qué recomendaríais a otros que se encuentran en vuestra misma situación?

  • Consejos para un uso responsable de los medicamentos

    Consejos para un uso responsable de los medicamentos

    El uso responsable de los medicamentos que adquirimos en farmacia ayudará a mejorar nuestra calidad de vida de forma notable, permitiendo prevenir, diagnosticar, tratar o curar determinadas enfermedades.

    Consejos sobre un uso responsable de los medicamentos

    Desde el punto de vista legislativo, toda receta médica debe incluir el nombre del medicamento. En todo momento se ha de confirmar que el empaque, precintado o cierre del producto reúna las características necesarias. Ya sea desde la farmacia de guardia en Coruña o de cualquier otra localidad, el farmacéutico tendrá la responsabilidad de chequear la receta que, según la ley, deberá ser escrita de forma legible.

    La importancia de un uso responsable de los medicamentos

    El medicamento ha de conservarse en un su envase original y con su prospecto. Gracias ello podrás consultar en todo momento la fecha de caducidad del mismo y la dosis adecuada de medicamento que deberá de administrarse, además de confirmar las posibles reacciones adversas que pueda tener.

    En función de las recomendaciones de conservación del propio fármaco, el medicamento debe almacenarse de la forma adecuada. No hemos de olvidar, en este sentido, que los medicamentos conservados en unas condiciones de temperatura poco apropiadas terminarán deteriorándose y comprometiendo la vida del propio enfermo. Como hemos comentado, las condiciones de conservación figuran en el propio envase. Así, por ejemplo, los que se conservan entre dos y ocho grados deben ser almacenados en lugares con embalaje isotérmico refrigerado.

    Para evitar que los medicamentos sean transportados bajo unas temperaturas extremas como la que puede haber en los maleteros u otros habitáculos de los coches, podemos desplazarlos en embalajes isotérmicos no refrigerados. Algunas formas farmacéuticas como supositorios o cremas son bastante sensibles a elevaciones de temperatura. Los medicamentos con forma de solución poseen una relativa fragilidad, pudiendo verse seriamente deteriorado.

    Tampoco has de olvidar la revisión periódica, más concretamente cada seis o doce meses, del contenido de vuestro botiquín para confirmar en todo momento la caducidad de los mismos y buen estado de los elementos que los componen.

    La importancia de un uso responsable de los medicamentos

    Como una prueba de garantía para nuestra salud, los pacientes han de consultar con su médico de cabecera en todo momento el uso adecuado del medicamento, el cual deberemos en cualquier farmacia 24 horas o de doce y nunca en aquellos establecimientos que no tengan licencia para evitar falsificaciones y malas condiciones de envasado.

    Cuando haya transcurrido su fecha de caducidad, hemos de llevarla a un punto de reciclaje. Igualmente, los tratamientos que requieran de múltiple medicación, sería aconsejable hacerse con una plantilla donde se anote la dosis, frecuencia y se lleve a cabo un seguimiento para determinar que se ha ingerido el medicamento. En muy diversos centros médicos encontraremos un folleto explicativo del Ministerio de Sanidad en los que se adjunta una plantilla para tal servicio.

    En cualquier caso, como decíamos en líneas anteriores, en todo momento deberemos seguir las indicaciones de nuestro médico para adoptar un uso racional, adecuado y responsable de la medicación. ¿Y vosotros?, ¿habéis seguido alguno de estos pasos a la hora de consumir los medicamentos que precisa vuestro tratamiento?

  • Síntomas del sarampión y su tratamiento

    Síntomas del sarampión y su tratamiento

    ¿Lo conoces todo acerca del sarampión? Ante el notable crecimiento de casos de esta afección en España, pasando de los 35 en 2016 a los 160 en 2017, y en el resto de Europa, ofrecemos una amplia información para conocer un poco más en detalle esta enfermedad.

    Síntomas del sarampión y su tratamiento

    Índice:

    1. ¿Qué es el sarampión?
    2. El sarampión en adultos
    3. Síntomas del sarampión en adultos
    4. Tratamiento en adultos
    5. Complicaciones del sarampión en adultos
    6. El sarampión en niño
    7. síntomas del sarampión en niños
    8. Tratamiento en niños»
    9. Repunte del sarampión en Europa
    10. La vacuna del sarampión

     

    ¿Qué es el sarampión?

    Una de las erupciones cutáneas habituales que se presentan durante la infancia, acompañada de fiebre, conjuntivitis, rinitis o tos es lo que supone una afección como el sarampión.

    Desde el punto de vista clínico, el sarampión se divide en tres períodos en función de sus principales síntomas. Así, por ejemplo, se encuentra el período de incubación que dura, aproximadamente entre 10 y 14 días, y es el que suele producirse entre el momento de la infección y aparición de la fiebre.

    La siguiente fase es el conocido como período invasivo, cuyo principal síntoma es la aparición de fiebre elevada durante los tres o cinco primeros días. Al mismo tiempo se manifiestan las llamadas manchas de Koplik de color blanquecino sobre base eritematosa (parecidas a las salpicaduras de sal). Finalmente, se podría señalar el llamado período exantemático, que se inicia a partir de las dos semanas de contagio, cursando con la aparición de un exantema de color rojo violáceo, que primeramente se inicia en la cabeza, más concretamente detrás de las orejas, y se va extendiendo a lo largo del cuerpo.

    El sarampión en adultos

    A pesar de que normalmente se asocia el sarampión en la infancia, los adultos también pueden contraerlo. El plazo de incubación de esta afección suele abarcar de 7 a 15 días aproximadamente

    Síntomas

    Uno de los síntomas más comunes es la mencionada erupción, que se presenta tres o cinco días después de de la exposición de la persona al virus. Se estima que las primeras manchas grandes y planas se presentan en la cara o alrededor de la línea del cuello. Tales manchas cutáneas se extenderán. En estos casos, resulta evitar rascarse para no propagar la acción del virus.

    También pueden surgir síntomas de afección en nariz, boca y garganta, además de que sea posible la aparición de dolor de garganta de manera recurrente o tos seca

    Igualmente, se podrían encontrar síntomas similares a la gripe como puede ser, por ejemplo, la fiebre de altas temperaturas, así como la fatiga y los dolores musculares, especialmente una vez se han desarrollado las erupciones en la piel. Además de esto último también se podrían señalar dolores de cabeza o alteraciones en el sueño y el propio apetito.

    Inmediatamente después de sufrir sarampión comienza a acumularse moco en abundancia, a veces con pus.

    Tratamiento

    El tratamiento sintomático del sarampión puede requerir el uso de antibióticos, aunque en los casos más graves el médico puede precisar el uso de corticoides. Para controlar y mitigar los síntomas como pueda ser la tos o la fiebre, se hace uso de los antitérmicos, antitusígenos o analgésicos.

    La vacuna contra el virus del sarampión, que en España se administra desde el año 1978 ha logrado reducir de manera significativa los efectos de la enfermedad. Las muertes por sarampión, de hecho, han disminuido de forma notable hasta un 75% entre 2000 y 2013.

    La vacuna del sarampión, tal y como afirma la Organización Mundial de la Salud, se administrará en las dosis justas junto a las pertenecientes a las enfermedades víricas como la rubéola y las paperas.

    Síntomas del sarampión


    Complicaciones del sarampión en adultos

    Las complicaciones pueden producirse en los adultos mayores de 20 años, así como en los menores de 5 años. Las más comunes son, por ejemplo, las infecciones de oído o la diarrea. Otras complicaciones de carácter más grave pueden ser la neumonía (infección en los pulmones) o encefalitis (inflamación del cerebro).

    El sarampión, por otro lado, también puede hacer que una mujer embarazada dé a luz de manera prematura o tenga un bebé con bajo peso a la hora de nacer.

    Para más información sobre esta enfermedad, os proponemos leer nuestro artículo «Características del sarampión«.

    El sarampión en niños

    Con mayor frecuencia, el sarampión afecta a niños menores de cinco años. Esta afección suele transmitirse por gotitas en el aire, emitidas al medio ambiente como resultado de la tos como principal medio de comunicación.

    Por su parte, un bebé recién nacido se muestra inmune al sarampión que se transmite por la madre. Su sistema inmunológico lo protegerá durante los tres primeros meses de vida.

    Síntomas

    Algunos síntomas del sarampión en los niños son los siguientes:

    –Erupciones cutáneas en todo el cuerpo, así como un incremento de la temperatura corporal  hasta los 39 grados.

    -A partir de esta primera fase, el menor comenzará a toser, estornudar y todo ello acompañado de moco y pus.

    -Más allá de la tos, la secreción nasal, fiebre alta y ojos rojos, uno de los síntomas más característicos del sarampión son las llamadas manchas de Koplik, de tamaño diminuto y colo rojizo con la parte central de color blanco o azulado, que aparecen en el interior de la boca.

    La erupción del sarampión tiene un aspecto parcheado y de tonalidad rojiza. En primer lugar, suele aparecer en la frente, extendiéndose posteriormente por toda la cara, el cuello y, después, por el resto del cuerpo hasta los brazos y los pies.

    Tratamiento

    Para aliviar los síntomas de la fiebre se puede aplicar un tratamiento a base de paracetamol o ibuprofeno. Para los menores hemos de evitar el uso de la aspirina, dado que podría provocar una enfermedad rara conocida como síndrome de Reye.

    Para la conjuntivitis, por otro lado, es aconsejable hacer uso de un serum fisiológico. Igualmente, para evitar el contagio, se aconseja adoptar medidas de higiene. Una de las mejores formas de protegerse contra el sarampión es la vacuna, indicada para todos los niños dentro del calendario de vacunación infantil. El calendario vacunal vigente recomienda la vacunación en forma de triple vírica, constituida por sarampión, rubéola o parotiditis a los 12 meses y los cuatro años de edad. Aunque, en estos momentos, existen la opción de las monovalentes o triple víricas.

    Repunte del sarampión en Europa

    Esta enfermedad, caracterizada por la facilidad de contagio, sigue afectando a numerosos países europeos tal y como afirman en la Organización Mundial de la Salud (OMS), registrando un aumento considerable en el año 2017, lo que supone alrededor de 21.315 casos frente a los 5.273 del año anterior.

    De todos estos países, Rumanía es el que presenta mayor número de afectados, cifrándose en los nada desdeñables 5.562 casos, seguido muy de cerca por Italia con 5006 o Ucrania con 4.767. Diversos estudios realizados al respecto, determinan que este aumento puede deberse a los recortes sufridos en los últimos años durante las campañas de vacunación.

    Sarampión

    Junto a estos últimos, también se detectaron bastantes casos en Alemania con 927, así como en Serbia (702), Tajikistán (649) y Francia (520). España no figura en el listado de países más afectados por el sarampión.

    La OMS no duda en afirmar que una persona infectada puede contagiar hasta 100 personas de su entorno, siendo la mejor protección la propia vacunación. Igualmente, desde esta organización se advierte de que se están tomando medidas para frenar los brotes actuales y evitar los que puedan llegar. Además de acercar información a la población y sensibilizar a la opinión pública, se está facilitando el acceso a las vacunas y mejorando el soporte a nivel logístico.

    La vacuna del sarampión

    Tal y como se especificaba en líneas anteriores, uno de los mejores medios de protección contra el sarampión es la vacunación. Las autoridades sanitarias advierten, ante el brote de esta enfermedad en diferentes países europeos, que si se ha estado con una persona afectada por el sarampión será necesario vacunarse en un plazo de 72 horas como medida preventiva.

    En Europa, la vacuna se administra a través de lo que se conoce como triple vírica (SRP) antes mencionada, y que va asociada a los componentes de las paperas (parotiditis) y la rubeola. La recomendación de la vacuna es universal, más concretamente, con dos dosis de triple vírica separadas entre sí, al menos, un mes. La primera dosis debe administrarse una vez cumplidos los 12 meses de edad, pues si se recibe antes no se considera válida. Los adultos, por su parte, pueden estar inmunizados de manera natural por haber pasado la enfermedad.

    Esta vacuna se inyecta por vía subcutánea en el brazo o en el muslo. Puede administrarse el mismo día que se reciben otras vacunas diferentes. La única excepción la encontramos representada en la vacuna de la varicela, que si no se pone de manera simultánea con la triple vírica, deberá espaciarse, al menos, un mes.

    Los efectos adversos son muy poco frecuentes o leves. Podría darse fiebre moderada con o sin sarpullido, entre 5 y 15 días después de la vacunación. La triple vírica estará contraindicada si se ha tenido una reacción alérgica grave con la dosis anterior o con algunos de los componentes de la vacuna, como es el caso de la gelatina o los antibióticos que a veces contiene para evitar la contaminación.

    ¿Conocíais los casos de afectados por sarampión en Europa?, ¿y los síntomas de esta enfermedad?