{"id":809,"date":"2008-04-17T17:59:33","date_gmt":"2008-04-17T15:59:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cosasdesalud.es\/el-dolor-de-pies\/"},"modified":"2008-04-17T17:59:33","modified_gmt":"2008-04-17T15:59:33","slug":"remedios-para-el-dolor-de-pies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dev2.cosasdesalud.es\/?p=809","title":{"rendered":"Remedios para el dolor de pies"},"content":{"rendered":"\n\t\t\t\t\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.cosasdesalud.es\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/0000\/00\/tacones1-6.jpg\" alt=\"Tacones\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Autor: Porcelaingirl<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida fren\u00e9tica, el trabajo, el gimnasio, la casa, etc. Pueden  provocar que nos pasemos muchas horas al d\u00eda en pie o andando de una lado a  otro sin parar. Todo ello repercute en el cuerpo, y m\u00e1s especialmente en los  pies, sobre los que apoyamos toda nuestra vida. Por ello el <strong>dolor o hinchaz\u00f3n  de los pies<\/strong> es una afecci\u00f3n recurrente en muchos tipos de personas. Aunque,  siempre que no haya s\u00edntomas m\u00e1s graves, es f\u00e1cil de aliviar el terminar el d\u00eda.Las <strong>causas m\u00e1s comunes del dolor<\/strong> de pies son, b\u00e1sicamente,  cuatro:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><!--adsense#post--><!--adsense-->En primer lugar, las que tienen que ver con un <strong>esfuerzo  excesivo<\/strong>. Someter los pies a largas caminatas, a mucho ejercicio f\u00edsico o,  simplemente, permanecer durante muchas horas en pie pueden provocar el dolor.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que tener mucho cuidado con <strong>los zapatos<\/strong>. Unos  inadecuados ya sea por su estrechez o su <a href=\"https:\/\/www.cosasdesalud.es\/perjuicios-zapatos-tacon\/\">elevado tac\u00f3n<\/a> tambi\u00e9n son causa  evidente de esta dolencia. Adem\u00e1s, los tacones excesivos pueden incluso  terminar produciendo problemas en la columna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro factor a tener en cuenta es<strong> la circulaci\u00f3n<\/strong>. La  existencia de problemas circulatorios implica una circulaci\u00f3n sangu\u00ednea  insuficiente, lo que repercute en los pies produciendo cansancio y dolor. Despu\u00e9s  de realizar esfuerzos la sangre se acumula en ellos y la incapacidad de los m\u00fasculos  por el propio cansancio impide que sean capaces de bombear la sangre de nuevo  hacia la parte superior del cuerpo. Esto provoca hinchaz\u00f3n y enrojecimiento. Si  a las personas con una circulaci\u00f3n normal les ocurre muy habitualmente, en aquellas  que padecen problemas circulatorios se incrementa el riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><!--adsense#125--><strong>La obesidad<\/strong> o el exceso de peso someten a los pies a un  esfuerzo mayor del habitual. El que aguanten todo el peso corporal adicional  provoca el cansancio y el dolor de los pies.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si has sentido dolor o cansancio de forma prolongada o reiterativa,  ten en cuenta estas recomendaciones para que no se vuelva a producir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que <strong>evitar usar calzados que aprieten<\/strong> demasiado los  pies, y que por lo tanto impidan o dificulten la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea. Lo  mismo ocurre con los tacones. Los expertos recomiendan que la altura de los<strong> tacones no exceda los 2\u20195 <\/strong>cent\u00edmetros. As\u00ed mismo, se debe comprar el calzado  por la tarde, que es cuando est\u00e1n m\u00e1s hinchados los pies y mejor se comprueba  la comodidad y adaptabilidad de los zapatos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Caminar descalzo<\/strong> es una buena terapia, sobretodo si tienes  la oportunidad de hacerlo por la playa. La arena de \u00e9sta favorece la circulaci\u00f3n  sangu\u00ednea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Usar en casa unas <strong>zapatillas distintas a los zapatos<\/strong> de calle  hace que los pies descansen durante algunas horas al d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca hay que olvidarse de los cuidados e higiene de esta  zona, ambos influyen en el buen mantenimiento de los pies. As\u00ed pues, hay que  <strong>mantener un cuidado adecuado<\/strong> de las u\u00f1as y las impurezas de la piel como los  callos o saba\u00f1ones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y finalmente, cuidar la alimentaci\u00f3n procurando llevar una  dieta rica en alimentos que favorezcan el flujo sangu\u00edneo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><!--adsense#ultimo-->Si a pesar de estas recomendaciones, el dolor persiste, hay  algunos <strong>remedios caseros<\/strong> para aliviar tanto el dolor como la hinchaz\u00f3n. Uno muy  recomendable tanto por su facilidad como por su efectividad son los <strong>ba\u00f1os de  pies en agua<\/strong> tibia con sal, despu\u00e9s es muy beneficioso enjuagarlos con agua fr\u00eda.  Y, otro bastante c\u00f3modo que puedes realizar mientras lees o ves la televisi\u00f3n  consiste en masajear el pie con <strong>aceite de romero<\/strong> utilizando los dedos del otro  pie.<\/p>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: Porcelaingirl La vida fren\u00e9tica, el trabajo, el gimnasio, la casa, etc. Pueden provocar que nos pasemos muchas horas al d\u00eda en pie o andando de una lado a otro sin parar. Todo ello repercute en el cuerpo, y m\u00e1s especialmente en los pies, sobre los que apoyamos toda nuestra vida. 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