A pesar de erigirse como una operación eficaz para tratar la obesidad, cabe la posibilidad de que el bypass gástrico, con el paso de unos cinco o seis años, pueda fallar y, por consiguiente, deje de cumplir con su cometido de saciar al paciente como consecuencia de que la boca anastomótica se vuelva a dilatar.
Hoy en nuestro blog de salud vamos a explicaros en qué consiste el método Aspire, un nuevo tratamiento para la obesidad sin cirugía con unos resultados realmente satisfactorios.
La obesidad se ha convertido en una enfermedad que afecta ya a un 25% de la población española, una enfermedad que acorta la esperanza de vida y afecta a la calidad de vida de quienes la padecen ya que se trata de unos de los principales factores de riesgo para el desarrollo de diferentes tipos de cáncer, enfermedades cardíacas etc…
Para muchas personas que padecen obesidad y que han tratado frenarla de diferentes formas, dietas, fármacos, etc.. la única opción es recurrir a tratamientos específicamente desarrollados para combatir el exceso de peso. Desde tratamientos endoscópcios (sin cirugía) como el balón intragástrico o la reducción de estómago sin cirugía (Método Pose, Método Apollo), hasta la cirugía de la obesidad, el abanico de técnicas y opciones es relativamente amplio.
Sin embargo para quienes tienen un IMC (Índice de Masa Corporal) por encima de 40 (Obesidad Mórbida) hasta hace poco la única opción para tratar su obesidad era la cirugía de la obesidad.
¿Qué es el Método Aspire?
El Método Aspire es una nueva opción para tratar la Obesidad sin cirugía. España, en concreto en Barcelona, es uno de los pocos países europeos, en los que se ha empezado a aplicar este tratamiento que proviene de los EEUU.
El Método Aspire consiste en la extracción por parte del propio paciente de un 30% de las calorías que ingiere. Esta «extracción» de calorías motiva una pérdida de peso que facilita que el paciente se empiece a sentir mejor y más motivado y preparado para realizar un programa de cambios de hábitos alimenticios y estilo de vida que facilitará la pérdida y el mantenimiento de esa pérdida de peso.
La extracción de calorías ingeridas se consigue mediante la colocación de una sonda (por endoscopia) que se conecta con el exterior a través de un puerto de acceso situado en el abdomen. Desde ese puerto de acceso el paciente puede vaciar parte de lo ingerido a un dispositivo que conectará puntualmente para llevar a cabo la extracción de alimentos. De este modo el paciente elimina cerca del 30% de los alimentos del estómago antes de que las calorías sean absorbidas por el cuerpo.
El sistema es la «base o herramienta» del tratamiento que va acompañado de un seguimiento médico, de diferentes medidas de seguridad que controlan y limitan el número de aspiraciones que puede hacer el paciente y de un programa de modificación de conducta alimentaria.
Ventajas del Método Aspire
Una de las principales ventajas del Método Aspire es que se trata de un procedimiento simple, eficaz y con un índice de complicaciones muy bajo, además no se modifica la anatomía del paciente como sí ocurre en la cirugía de la obesidad.
El Método Aspire se plantea como un tratamiento a largo plazo de mínimo un año y medio de duración. Conseguido el objetivo de la pérdida de peso se extrae la sonda por vía endoscopia por lo tanto es una técnica reversible que puede retirarse en cualquier momento…
Como una imagen vale más que mil palabras os dejamos con esta entrevista que sintetiza el funcionamiento de este novedoso sistema de aspiración de calorías para tratar la obesidad, también conocido como Método Aspire.
Varios millones de adultos y de niños sufren de obesidad, que es una de las principales causas que produce enfermedades peligrosas para la vida, porque pueden poner en peligro la salud, acortan la vida y causan la muerte. Por ello es importante evitar la obesidad así como el sobrepeso, porque aumentan las probabilidades de desarrollar diversas afecciones que puedan amenazar nuestro bienestar. Hoy os contamos cuáles son las principales enfermedades por obesidad.
La hipertensión constituye un factor de riesgo para padecer enfermedades del corazón, y tiende a incrementarse con el aumento de peso y la edad. La obesidad es una causa importante para padecer presión arterial alta.
DIABETES
La obesidad es considerada uno de los factores más importantes en el desarrollo de la resistencia a la insulina, que puede conducir a la aparición de diabetes tipo 2; bajar de peso puede ayudar a disminuir el riesgo de padecer diabetes tipo 2.
NIVELES ALTOS DE COLESTEROL
Tener el colesterol alto es una de las principales causas de sufrir un ataque cardíaco. Los niveles altos de LDL aumentan el riesgo de padecer enfermedades del corazón en un 20%.
ENFERMEDADES DEL CORAZÓN
La obesidad es un factor de riesgo importante para desarrollar una enfermedad coronaria, que puede llevar a sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral. Las personas con sobrepeso tienen un mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón antes de los 45 años y si los adolescentes son obesos tienen una mayor probabilidad de tener un ataque al corazón antes de los 35 años que los adolescentes que no lo son.
LITIASIS BILIAR
Un estado grave exceso de peso aumenta el riesgo de desarrollar cálculos biliares, especialmente en las mujeres y se producen debido a que el hígado segrega cantidades excesivas de bilis, que se almacena en la vesícula biliar. El ejercicio moderado y la pérdida de peso pueden ayudar a reducir el riesgo.
Los triglicéridos son la principal forma de grasa en el cuerpo y son el resultado de la digestión y la descomposición de las grasas en las comidas.
Algunos de los triglicéridos se forman en el cuerpo a partir de otras fuentes de energía, como son los carbohidratos. Los niveles altos de triglicéridos se han relacionado con una mayor posibilidad de padecer enfermedades del corazón.
La dieta mediterránea es una de las más sanas, completas y equilibradas que existen. Es una gran aliada para nuestra salud, ya que nos ayuda a mantener las defensas altas y la salud de nuestro organismo, retrasa el envejecimiento y previene la aparición de numerosas enfermedades. Es también una dieta con un gran valor antioxidante, por lo que nos ayuda a combatir la acción de los radicales libres, por lo que nos va a permitir mejorar la calidad de vida y prevenir la aparición de enfermedades degenerativas. Por si fuera poco, un estudio español ha demostrado que reduce de forma considerable el riesgo de padecer problemas cardiovasculares.
Una persona que padece obesidad o un desorden de la alimentación que conlleva exceso de peso, está expuesta a algunos riegos para su salud. El grado del riesgo está en relación con la cantidad relativa del exceso de peso o la localización de la grasa corporal.
El organismo se pone en riesgo cuando se tiene sobrepeso y obesidad porque todo el cuerpo puede verse afectado por la grasa acumulada. Los riesgos y las consecuencias más habituales son las siguientes:
-Posibilidad de desarrollar diabetes, ya que ésta es producida por una alteración del metabolismo de los carbohidratos en la que destaca el exceso de azúcar en la sangre y en la orina.
-Riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular como la hipertensión arterial. Al mismo tiempo, la persona obesa tiene mayores posibilidades de sufrir infartos.
-Problemas con el sueño. Se puede padecer la apnea del sueño que implica dificultades para descansar bien. La persona con obesidad no puede respirar en algunos episodios muy breves de la noche, y el ronquido sería síntoma de esta dificultad.
En otras ocasiones, el trastorno de sueño se manifiesta mediante una somnolencia diurna excesiva. A veces conlleva quedarse dormido continuamente sin poder controlarlo.
-Posibilidad de desarrollar algunos tipos de cáncer. En los varones de próstata y de colon, y en las mujeres de mama, útero, cerviz y endometrio.
–Problemas psicológicos y variaciones en el estado anímico. Los ataques de ansiedad, la depresión y la baja autoestima son muy comunes. Esta enfermedad supone un enorme sufrimiento emocional y puede ocasionar problemas a la hora de relacionarse con los demás.
-Enfermedades osteoarticulares y osteoartritis. El exceso de peso ocasiones alteraciones en los huesos y en las articulaciones de las rodillas, las caderas y la parte inferior de la espalda.
-Problemas hormonales y problemas para quedarse embarazada.
-Problemas en la vesícula
Vistos los riesgos de la obesidad conviene tener una alimentación sana y evitar por ejemplo los alimentos ultraprocesados
La obesidad se ha convertido en una auténtica epidemia, en uno de los grandes retos de la salud pública. Más allá del problema estético, la obesidad es un importante factor de riesgo de sufrir numerosas enfermedades en el futuro, de muerte prematura y discapacidad en la edad adulta.
La popularidad de las bebidas azucaradas y gaseosas es tan alta como la polémica que suscitan sobre los efectos adversos que produce su consumo sobre la salud. Desde hace bastante tiempo, se encuentran en el ojo del huracán por la publicación de numerosos estudios que han comprobado que su consumo excesivo y prolongado tiene graves consecuencias para la salud.
La obesidad infantil es uno de los grandes males que padece nuestra sociedad actual y causante de muy diversas enfermedades del siglo XXI. Prácticamente, uno de cada tres niños y adolescentes sufren obesidad, lo que ha llevado a muchos profesionales dentro del campo de la salud y la nutrición a analizar esta crítica situación en la 61 ª edición del Congreso de la Asociación Española de Pediatría, bajo el título de «Obesidad y Equilibrio Energético» y de donde se han extraído interesantes conclusiones, ¿las quieres conocer?, entonces sigue leyendo.
La actitud sedentaria, una dieta inadecuada y la educación son algunos de los factores que más influyen de forma determinante en la salud de los más pequeños.
Hoy en día, el tiempo que dedican los niños a divertirse, no es precisamente para participar junto a sus amigos en los juegos de antaño que requerían cierto dinamismo y ejercicio, sino que ahora, los peligros en las calles y la pereza, en general, de los menores para hacer deporte, han potenciado una actitud sedentaria favorecida, en buena medida, por la televisión y las nuevas tecnologías como los videojuegos, los ordenadores o dispositivos móviles de última generación.
Este ocio pasivo es al que hizo alusión uno de lo profesionales invitados a este Congreso . El profesor Dr. Luis Moreno, Titular de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza, afirma, entre otras muchas cosas, con relación a la obesidad que «es producto de profundos cambios sociales y de conducta que afectan negativamente a la actividad de los niños».
Para ello, el especialista puso de manifiesto algunos ejemplos como la inseguridad en las calles, el ocio pasivo en forma de consolas, videojuegos o Internet y la disponiblidad de lugares para desarrollar un deporte o actividad física determinada.
Por otro lado, sin lugar a dudas, la alimentación es un factor determinante en toda esta situación. No obstante, conviene recordar según palabras de la profesora Dr. Isabel Polanco, catedrática de Pediatría de la Universidad Autónoma de Madrid y Jefe del Servicio de Gastroenterología Nutrición Pedriática del Hospital de la Paz, que «no existen alimentos buenos y malos, sino dietas más o menos adecuadas«.
En cualquier caso y siguiendo las recomendaciones de la doctora, lo realmente importante y que se debería inculcar a los niños desde temprana edad en el ámbito familiar y la escuela es evitar la ingesta de alimentos con un nivel de calorías superior al que requiere el propio organismo del pequeño, siendo lo más importante «mantener el equilibrio energético de nuestro cuerpo».
Además de todos estos factores, parece haber algún tipo de relación entre la obesidad y la herencia genética. Para ello, el profesor Dr. Ángel Gil, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Granada y Presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición, confirmaba la existencia de, al menos, «130 genes relacionados con la obesidad«, una cifra que va en aumento.
De entre las posibles soluciones que se plantearon para combatir la obesidad infantil en este Congreso se resaltaría adoptar un estilo de vida saludable asentado en la práctica de una actividad física cada semana, reducir el tiempo dedicado a las nuevas tecnologías e impulsar la educación física y alimentaria desde la escuela y el ámbito familiar.
Actualmente, la obesidad es uno de los grandes problemas que padece la población, pero si todos aportamos nuestro granito de arena lograremos que nuestros hijos gocen de ese bienestar físico y mental tan deseado en un futuro no muy lejano.
Estas enfermedades se desencadenan como consecuencia de reacciones químicas no adecuadas en el funcionamiento del metabolismo. Puede ser debido a la falta de sustancias básicas para el funcionamiento correcto del organismo o también debido a la aparición de toxina a causa de una mala metabolización.
A grandes rasgos, los principales trastornos metabólicos son: