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  • Mamas Tuberosas: un problema común, con poca visibilidad

    Mamas Tuberosas: un problema común, con poca visibilidad

    ¿Has escuchado hablar sobre las mamas tuberosas? Probablemente no, o quizás poco, aunque irónicamente es una condición que, a pesar de ser más común de lo que se piensa, no es tan conocida. Esta malformación mamaria puede afectar tanto a la apariencia como a la autoestima de quienes la padecen, pero muchas mujeres no saben que su condición tiene un nombre, ni que existen diversas opciones para corregirla.

    Conocer sobre las mamas tuberosas es crucial, especialmente si se está considerando alguna intervención para mejorar la forma de los senos, después de todo, es parte de tu vida informarte lo suficiente para tomar una decisión.  

    ¿A qué se refiere el término de ‘mamas tuberosas’?

    Las mamas tuberosas, una malformación congénita de los senos que se llama igualmente como senos tubulares, se caracterizan por un desarrollo anormal del tejido mamario durante la pubertad. Lo que hace esta condición es que los senos adopten una forma alargada, estrecha y tubular, en lugar de la redondeada habitual.

    Esta forma inusual puede ser más evidente en uno o ambos senos y, en algunos casos, la areola, llega a verse agrandada y prominente de forma exagerada. Aunque la severidad de la malformación varía, la condición puede afectar, por un lado, a la estética, y por el otro, a la función del seno, lo que es sin duda un problema.

    Señales que indican se tienen mamas tuberosas

    Si sospechas que podrías tener mamas tuberosas a partir de leer la información anterior, o al comparar imágenes de internet con los senos propios, es bueno consultar con un experto antes de autodiagnosticarte, para que no sea un error.

    No obstante, para tener más razones para ir con ellos en lugar de seguir dudando, indicaremos algunas señales comunes que te darán mayor certeza:

    • Forma alargada y tubular de los senos. En lugar de ser redondeados, los senos tienen un aspecto más estrecho y alargado, como asemejando a un tubo.
    • Base del seno estrecha. La base del seno es más pequeña de lo normal, lo que contribuye a la forma tubular.
    • Areolas grandes y bastante prominentes. Las areolas son más grandes y pueden parecer sobresalientes, a un punto que llama mucho la atención.
    • Falta de volumen en la parte inferior. Los senos poseen poco o ningún volumen en la parte inferior, creando un aspecto desproporcionado.
    • Asimetría mamaria. Uno de los senos puede ser significativamente más pequeño o de forma diferente al otro.
    • Pezones orientados a una dirección inusual. Los pezones pueden apuntar hacia abajo o estar desplazados hacia un lado.
    • Dificultad para encontrar sujetadores. Debido a la forma inusual, es difícil para estas personas encontrar sujetadores que se ajusten correctamente.
    • Apariencia de los senos extraña. Si bien todos los senos son diferentes entre sí, existen similitudes que cuando no concuerdan con los propios, generan problemas físicos. En estos casos, las mujeres sienten incomodidad, insatisfechas, o ambas, por tener una apariencia extraña que no les gusta.
    • Problemas de lactancia. En algunos casos, la condición es un hecho negativo para la lactancia, pues hace un poco más complejo darle pecho al bebé cuando se tiene un hijo.

    ¿Por qué y cuándo se presenta este problema?

    Al ser una condición congénita, quiere decir que el problema surge durante el desarrollo fetal y se hace más evidente durante la pubertad, cuando los senos comienzan a desarrollarse.

    Aunque las causas exactas de esta malformación no están completamente claras, se cree que un factor clave es la restricción del desarrollo normal del tejido mamario por la presencia de una banda fibrosa que impide que el seno crezca y se expanda de manera uniforme. Esta restricción es parcial o total, resultando en una variedad de formas y grados de severidad de la malformación.

    El momento en que las mamas tuberosas se vuelven evidentes varía, pero generalmente es durante la adolescencia, cuando los cambios hormonales inducen el crecimiento del tejido mamario. Sin embargo, debido a la falta de información y visibilidad sobre esta condición, muchas mujeres no son conscientes de que sus senos no se han desarrollado de manera típica.

    Esta falta de conocimiento genera una aceptación resignada de la forma inusual de los senos o una frustración creciente. Si tu caso es el último, quizás pienses que lo único que resolverá tener mamas tuberosas, es la cirugía, y si bien es una de las posibilidades, no es la única que existe.

    Posibles soluciones que existen para estos casos

    Existen varias soluciones para abordar el tema de las mamas tuberosas, que van desde tratamientos no invasivos hasta cirugías correctivas.

    Si quieres resolver este asunto, es siempre importante recurrir a profesionales, aunque es igualmente ideal que conozcas todas tus opciones:

    • Cirugía de mama tuberosa. La cirugía de mamas tuberosas es el tratamiento más efectivo y sugerido, que consiste en la remodelación del tejido mamario mediante técnicas quirúrgicas variadas. Los resultados suelen ser satisfactorios, ya que permiten obtener una forma de seno más natural y simétrica, lo que mejora significativamente la autoestima y la calidad de vida de las pacientes.
    • Implantes mamarios. En casos no tan complicados, que no requieran muchas técnicas enfocadas, como sucede con el punto anterior, basta con la colocación de implantes, porque aumentará el volumen del seno y será de ayuda para crear una forma más redondeada y natural.
    • Liposucción de la areola. En algunos casos, una liposucción específica en la areola es de bastante utilidad para reducir su tamaño y mejorar la proporción del seno a uno que sea más bonito.
    • Uso de sujetadores especializados. Sujetadores diseñados específicamente para mamas tuberosas pueden ayudar a mejorar la apariencia de los senos y proporcionar un soporte adecuado.
    • Rellenos o prótesis mamarias externas. En casos leves, los rellenos o prótesis externas pueden ser una solución temporal para mejorar la simetría y la forma, logrando una imagen elevada.
    • Terapia psicológica. Debido al impacto emocional que esta condición llega a generar, algunas mujeres logran beneficiarse de la terapia psicológica para abordar cualquier problema de autoestima o imagen corporal, siendo capaces de sobrellevarlo, y aceptarse tal como son.
  • La importancia de ejercitar el suelo pélvico

    La importancia de ejercitar el suelo pélvico

    Hasta un tercio de todas las mujeres experimentan problemas con los músculos del suelo pélvico en algún momento o etapa de su vida. El suelo pélvico se ejercita con los ejercicios de Kegel, de forma que el fortalecimiento de estos músculos puede ayudar a prevenir la pérdida de orina, evitar que accidentalmente se evacuen gases e incluso a mejorar los orgasmos.

    La importancia de ejercitar el suelo pélvico

    ¿Qué son los ejercicios de Kegel?

    Los ejercicios de Kegel se recomiendan a mujeres antes, durante y también después del embarazo. Estos ejercicios tienen muchas ventajas, ya que consiguen relajar, tonificar y mejorar los músculos del suelo pélvico.  Se tratan de unos ejercicios que se realizan a través de contracciones y relajaciones de los músculos que proporcionan soporte al recto, el útero y la vejiga.

    Ejercitadores de Kegel

    Una de las maneras más prácticas y fáciles de ejercitarlo es usando ejercitadores de suelo pélvico. Se trata de un accesorio que está diseñado para estos ejercicios, es muy parecido a un entrenador personal, pero con más ventajas, ya que es posible usarlo en casa con total relajación e intimidad. La marca En Suelo Firme se encarga de prestar soluciones para la salud del suelo pélvico. Cuentan con un taller online totalmente gratuito en el que te guían en el proceso de mejora y te asesoran en cada momento de una manera muy cercana. A su vez, cuentan con una gran variedad de productos que se adaptan al cuerpo de cada mujer, con diseños innovadores y una calidad avalada por especialistas del sector. Se trata de un equipo de mujeres con una amplia experiencia en suelo pélvico y abdomen, que luchan día tras día por el bienestar de la mujer. Con su lema “Pisa firme, fuerte y sin miedo”, ya han conseguido ayudar a cientos de mujeres. La incontinencia urinaria, la diástasis o los problemas sexuales, están muy presentes en las mujeres que sufren trastornos del suelo pélvico, por ello, desde En Suelo Firme luchan día tras día contra esto, para conseguir eliminar por completo las inseguridades y miedos de la mujer.

    ¿Qué causa la debilidad de los músculos del suelo pélvico?

    Los músculos del suelo pélvico pueden estar débiles, sobrecargados, reaccionar lentos, o estar demasiado tensos o desgarrados. Esto también pasa con el resto de músculos de nuestro cuerpo, por ejemplo, cuando vamos al gimnasio. Las causas más comunes son las siguientes:

    • Embarazo y parto. El parto puede causar problemas en los músculos de nuestro suelo pélvico, especialmente si hemos tenido un parto natural asistido, una episiotomía o el nacimiento de un bebé muy grande. Es por esto que se recomienda ejercitar el suelo pélvico durante el embarazo.
    • Estreñimiento crónico. Tener que esforzarse cuando vas al baño de forma regular puede causar un estiramiento excesivo de los músculos y cierta debilidad. También debes tener en cuenta que la dificultad que se produce cuando vas al baño, puede deberse a una mala relajación de los músculos del suelo pélvico.
    • Levantar peso. Hacer este tipo de esfuerzos, como por ejemplo, levantar una caja, puede causar un aumento en la presión abdominal, que puede llegar a poner los músculos del suelo pélvico bajo tensión.
    • Deporte agresivo. Las actividades del gimnasio basadas en pesas pesadas y muy vigorosas, con saltos y movimientos agresivos, pueden sobrecargar los músculos del suelo pélvico.

    Síntomas de la debilidad en suelo pélvico

    Algunos de los más destacables son los que resumimos a continuación:

    • Vejiga: fugas de orina al toser, estornudar o al realizar actividades como tener relaciones sexuales.
    • Urgencia para ir al baño. Necesidad repentina de ir al baño o tener que acudir con mucha frecuencia durante el día.
    • Nicturia. Levantarse muchas veces mientras concilias el sueño por tener ganas de ir al baño.
    • Vaginal: sensación de que algo está cayendo o que tienes pesadez, e incluso dolor vaginal.
    • Alteración en la actividad sexual: falta de sensibilidad durante el sexo y problemas para llegar al orgasmo.

    El trastorno del suelo pélvico es una de las causas más frecuentes por la que las mujeres visitan al ginecólogo. No se trata de una simple pérdida de orina, puede llegar a causar mucho dolor e impedir a la mujer poder disfrutar de una vida plena y productiva. Si crees que padeces alguno de los síntomas que hemos comentado, deberías ponerte en contacto con un especialista y solicitar asesoramiento.

  • Lo que debes saber de los exámenes prenatales

    Lo que debes saber de los exámenes prenatales

    Gracias al uso de los exámenes prenatales la salud del futuro niño y la de la mamá están mucho más seguras. Los exámenes prenatales son una serie de estudios que se llevan a cabo durante el proceso de embarazo y sirven para controlar la salud, tanto de la madre como de su bebé.

    Lo que debes saber de los exámenes prenatales

    A través del uso de estos exámenes podemos descubrir enfermedades o problemas que podrían poner en riesgo la futura salud del bebé en el caso de no ofrecer el tratamiento necesario. Por ejemplo, uno de los exámenes que más se llevan a cabo en el País Vasco es el test cribado prenatal Bilbao. En este artículo vamos a ver algunos de estos exámenes prenatales más frecuentes para saber cómo pueden ayudar a las embarazadas.

    El examen de la primera visita

    La primera visita que llevarás a cabo a tu médico será para confirmarte que te encuentras embarazada. En este caso los primeros exámenes que se hacen son de exploración, ya que serán más completos un poquito más adelante.

    Dentro de estos exámenes nos podemos encontrar con un examen físico completo, controlando tanto el peso del cuerpo como la presión sanguínea o el estado de los pechos y la pelvis. Una vez que se confirme el embarazo, habitualmente a través de un test de orina, se calculará la fecha del parto dependiendo del último periodo menstrual.

    Además, se utilizará la orina del propio análisis para ver si existe algún signo de infección. Por otro lado, se llevará también a cabo un análisis de sangre para hacer una analítica completa de la embarazada.

    Exámenes prenatales durante el primer trimestre

    Ahora llega el turno de los exámenes que se llevan a cabo durante el primer trimestre. Gracias a estos exámenes podemos detectar afecciones que se producen durante el embarazo. Estas pruebas irán llevándose a cabo a lo largo de los días ya que no se harán todas de golpe.

    Algunas de las pruebas más frecuentes serían un cribado. Este cribado prenatal supondrá realizarse un análisis de sangre para ver el estado de la embarazada y también del bebé. Otra de las más habituales son la ecografía. Gracias a estas pruebas podemos comprobar si el feto sufre algún riesgo de sufrir una anomalía como el síndrome de down o si puede tener alguna deformación congénita.

    También se lleva a cabo un examen de ADN libre a través del cual se examina el ADN del feto. Esto es necesario para comprobar si existe riesgo de que el feto pueda sufrir un trastorno cromosómico. Este examen es más habitual en mujeres de elevada edad o si cuentan con antecedentes de haber tenido un bebé que haya sufrido alguna anomalía cromosómica.

    Como en cualquier otro tipo de enfermedad, estas pruebas sirven para conocer el estado de salud tanto de la madre como del feto y así poder reaccionar a tiempo en el caso de que hubiera algún problema. Gracias a todo este tipo de exámenes los niños pueden nacer mucho más seguros y es posible corregir a tiempo patologías que de otra forma hubiera sido imposible de predecir.

  • Enfermedades más comunes del aparato reproductor femenino

    Enfermedades más comunes del aparato reproductor femenino

    El aparato reproductor femenino es una de las partes más importantes del cuerpo de una mujer. Este aparato es el principal responsable de que se pueda dar la gestación de un bebé. Debido a esta importancia, siempre tenemos que estar alerta ante cualquier problema inusual que pueda ocurrir en el mismo, como fuertes dolores de ovarios, pinchazos o sangrado abundante durante la menstruación, para tratar de evitar enfermedades o acometerlas en las primeras etapas de estas.

    Enfermedades más comunes del aparato reproductor femenino

    Algunas de las enfermedades más habituales serían los quistes de ovarios para los que, dependiendo del tamaño y del grado de peligrosidad de este, existen diferentes tratamientos. La candidiasis vaginal también es otro de los problemas más comunes, sufrido especialmente por las mujeres embarazadas o con obesidad o también como consecuencia de otro tipo de enfermedad como puede ser la diabetes. Además de estas dos, no tenemos que olvidarnos de todas aquellas enfermedades de transmisión sexual, por lo que siempre es importante tomar precauciones en el sexo y también mantener una higiene femenina adecuada.

    La importancia de la revisión ginecológica

    Todas las mujeres deberían de acudir al ginecólogo de la misma forma que acuden al dentista, al menos, una vez al año. Todavía son muchas las mujeres que caen en el error de acudir únicamente al ginecólogo cuando no se encuentran bien o tienen alguna alteración en su periodo. Llevar a cabo una visita anual al ginecólogo nos permitirá hacernos una revisión para comprobar que todo se encuentra bien. Todas estas revisiones son perfectas para poder prevenir enfermedades y, también, para abordar todos aquellos problemas que de otra forma no se podrían conocer. En la gran mayoría de casos, cuando se atajan estos problemas desde un principio la solución termina por ser mucho más sencilla y llevadera. Si no acudes al ginecólogo de forma periódica te arriesgas a padecer una de estas enfermedades sin poder hacer nada por evitarlo.

    La telemedicina, ese gran aliado

    Gracias al continuo avance de las nuevas tecnologías podemos disfrutar de algunas facilidades en la sociedad, como es el caso de la telemedicina. Básicamente, la telemedicina es la prestación de servicios de salud por profesionales sanitarios a distancia, gracias al uso de la tecnología. A través de estos contactos se pueden llevar a cabo consultas, tratamientos y observar la evolución de los pacientes. La telemedicina está demostrando ser un avance muy útil para ofrecer una mejor sanidad a los pacientes, pudiendo ser tratados desde casa sin tener la necesidad de acudir a un centro médico de forma presencial, siempre dependiendo de cada caso. Todos estos avances están sirviendo para poder mejorar la salud de muchas comunidades, simplemente con contar con una conexión de internet en casa. La telemedicina todavía tiene mucho que ofrecer en cuanto a los servicios de ginecología se refiere, pero es un primer paso para poder contactar con estos profesionales del sector para resolver dudas que nos puedan surgir en el día a día y conocer, de primera mano, las diferentes soluciones a los problemas de salud que tengamos.  

  • ¿Cómo quedarme embarazada a los 40 años?

    ¿Cómo quedarme embarazada a los 40 años?

    Tal y como está el mercado laboral hoy en día, tener un hijo cada vez es más complicado. Por este motivo, son muchas las madres que retrasan la edad a la que pueden tenerlo. Por fortuna para ellas, a día de hoy existen tratamientos que ayudan a quedarse embaraza a los 40 años, por lo que, tener una edad avanzada, cada vez es menos problema gracias a la preservación fertilidad

    ¿Cómo quedarme embarazada a los 40 años?

    Una de las mejores soluciones al problema de la edad, es la congelación de óvulos. Con la congelación de óvulos, podremos preservar la fertilidad durante muchos más años. Es un hecho que, a partir de los 35 años, la fertilidad femenina empieza a descender poco a poco, siguiendo una curva más pronunciada una vez superados los 38 años.

    La congelación de óvulos es, como su propio nombre indica, congelar de forma ultra rápida los óvulos que se han obtenido a través de una punción ovárica. Estos óvulos congelados, se pueden utilizar de forma posterior, incluso aunque hayan pasado varios años después de dicha punción, conservando entre otras cosas, su fertilidad.

    Así mismo, si no hemos congelado nuestros óvulos cuando estos eran más fértiles, otra de las posibilidades existentes, es recurrir a la ovodonación.

    Si no quieres recurrir a una donación de óvulos, también es importante el conocer los hábitos que se pueden llevar para poder quedarse embaraza a los 40 años. Estos hábitos, además, suelen ser bastante económicos y son una alternativa perfecta a las técnicas de reproducción asistida.

    Hábitos recomendados para poder quedarse embarazada a los 40 años

    Hábitos recomendados para poder quedarse embarazada a los 40 años

    Para empezar, lo más recomendable, es llevar un estilo de vida sano y equilibrado. Gozar de un buen estilo de vida, no solo nos permitirá vivir mejor, si no que, en el caso de la mujer, alimentarse de la forma correcta, la puede ayudar a concebir el embarazo llegados a los 40 años. Mantenerse en forma, comer de forma saludable, llevar una vida activa y alejarse del estrés, son algunos de los mandamientos de este estilo de vida sano.

    Por otro lado, es necesario llevar a cabo controles médicos que nos den toda la información posible acerca de nuestro estado de salud y así poder averiguar si tenemos alguna alteración hormonal que pueda inferir en el embarazo. Conocer el estado de fertilidad es importante, de cara a saber como vamos a poder llegar a los 40 y de esta forma, saber si es necesario llevar a cabo algún tipo de tratamiento o no. Todo esto lo podemos consultar con el ginecólogo, por ejemplo, a la hora de tomar alguna clase de complemento.

    Por último, se trata de evitar todas aquellas sustancias que puedan alterar el flujo sanguíneo de manera negativa, como el alcohol y el tabaco. Así mismo, si llevas varios meses tratando de quedarte embarazada y no es posible, es necesario analizar el estado de fertilidad de tu pareja, puesto que puede que el problema no sea tuyo.

  • Cómo tratar la infección vaginal de forma natural

    Cómo tratar la infección vaginal de forma natural

    Olor, picor, ardor o irritación al orinar o mantener relaciones sexuales son algunos de los síntomas asociados a la infección vaginal. No obstante, este tipo de afecciones pueden ser tratadas de manera natural, eficaz y saludable, te lo contamos en nuestro blog de salud

    Cómo tratar la infección vaginal de forma natural

    La salud e higiene íntima es un tema tabú para muchos de nosotros. Tratar este tipo de cuestiones genera pudor entre un amplio porcentaje de la sociedad. No obstante, transmitir información sobre ello ayudará a perder esos miedos y saber cómo frenar sus molestos síntomas, algo que nuestros profesionales médicos nos indicarán dependiendo de las causas que nos han conducido a tal estado. El desconocimiento hacia este tipo de ámbitos hace que la incertidumbre se acreciente en nuestro interior.

    La mayoría de las adolescentes aprecian manchas blanquecinas o amarillas en su ropa interior después de entrar en la pubertad. Este líquido es algo habitual, dado que ayuda a limpiar y humedecer la vagina. Si esta clase de secreción es de esta tonalidad, carece de un olor desagradable o se vuelve «fibroso» a mediados del ciclo menstrual podemos decir que es un proceso normal y saludable.

    ¿Qué es la infección vaginal?

    Sin embargo, los cambios en tus secreciones pueden ser una señal de que tienes una infección vaginal y necesitas consultar a tu especialista médico. La vagina está protegida por un conjunto de microorganismos, encargados de mantener el nivel de acidez apropiado y evitar la colonización de gérmenes patógenos externos. Pero, esta barrera natural puede verse alterada por determinados factores como las propias relaciones sexuales, variaciones hormonales, el uso de ciertos anticonceptivos, una higiene íntima excesiva o deficiente o, en definitiva, una manipulación inadecuada de la zona que pueda conllevar la migración de bacterias desde el ano hacia la vulva.

    ¿Qué es la infección vaginal?

    Uno de los microorganismos que pueblan la vagina se conoce como Candida albicans, cuya proliferación puede ocasionar la conocida como vulvovaginitis candidiósica. Dependiendo de cuáles sean los factores causales, se pueden distinguir diversos tipos de infecciones: Candida (por hongos), Chlamidya trachomatis (se contagia mediante contacto sexual) o las debidas a cambios hormonales como las que se producen durante la menopausia.

    Prevenir y tratar la infección vaginal

    Algunas de las medidas que se pueden llevar a cabo para prevenir estas infecciones es beber agua en abundancia para evitar la acumulación de gérmenes, no permanecer con el bañador mojado porque se puede favorecer la proliferación de hongos, vestir ropa holgada para motivar la transpiración, orinar antes y después de mantener relaciones sexuales y, por supuesto, consultar al médico ante cualquier cambio en la cantidad, olor o color del flujo vaginal o, incluso, si se presentan picores o hinchazón en la zona.

    A la hora de tratar esta clase de infecciones, en primera lugar, os recomendamos consultar con vuestro médico, dado que él os podrá guiar de una forma más profesional y apropiada en todo este proceso. Bien es cierto que hay síntomas comunes para diferentes afecciones y que es necesario un diagnóstico más preciso al respecto. Por otro lado, conviene recordar que existen muy diversos productos de libre dispensación en forma, por ejemplo, de óvulos que se introducen en la vagina o cremas tópicas que pueden aliviar los síntomas.

    En cualquier caso, como siempre, os recomendamos consultar con vuestro especialista médico.

  • Síntomas y tratamiento para la vaginosis bacteriana

    Síntomas y tratamiento para la vaginosis bacteriana

    La vaginosis bacteriana es una infección derivada por la existencia de determinadas bacterias que desequilibran de forma masiva la flora vaginal. Se trata de un problema común que puede afectar a mujeres y niñas de todas las edades.

    Síntomas y tratamiento para la vaginosis bacteriana

    Cómo saber si tengo vaginosis bacteriana

    Existen varios síntomas de la vaginosis bacteriana que nos pueden advertir que tenemos la infección y que, por tanto, necesitamos acudir al médico:

    • Ardor al orinar.
    • Escozor dentro y fuera de la vagina.
    • Flujo vaginal blanco o gris.
    • Olor en la vagina desagradable, a veces similar al pescado.

    Cuando acudas a la consulta médica, comentarás a tu profesional de la salud cuáles son tus antecedentes médicos y tu sintomatología. Posteriormente, el médico pasará a explorar la zona afectada en cuestión. Lo más probable es que utilice un hisopo de algodón con objeto de extraer una muestra de flujo vaginal. Esta misma muestra se someterá a un análisis en el laboratorio.

    Cómo tratar la vaginosis bacteriana 

    Una vez esté diagnosticado el tratamiento a seguir contra la vaginosis son cremas antibióticas o bien pastillas antibióticas. Debemos seguir estrictamente las pautas que nos indique el médico seguir el calendario marcado. Aunque una se sienta bien debe finalizar con el tratamiento, o correrá el riesgo de que reaparezca la infección.

    Además, también podemos llevar a cabo ciertos hábitos que nos alivien las molestias causadas por los síntomas.

    • Utilizar productos sin alcohol o perfume en esa zona.
    • Después de defecar, secar de adelante hacia atrás.
    • Lavar la vagina y el ano con jabón suave.
    • Secar bien después de la ducha.
    • Utilizar ropa interior suave y que no apriete.

    Si los síntomas persisten pese al tratamiento o se percibe un empeoramiento habrá que visitar de nuevo al médico. Por otra parte, si nuestra pareja es también del sexo femenino es posible que se lo hayamos contagiado, por lo que también ella deberá acudir al médico.

    Cómo prevenir la vaginosis bacteriana

    A la hora de prevenir la vaginosis bacteriana existen varias recomendaciones:

    -Procura mantener una correcta higiene genital. No es necesario frotar con excesiva fuerza.

    -No uses ropa interior húmeda. Ya que facilitará el crecimiento de bacterias (de las que alteran nuestra flora) y limitará el paso de aire.

    -Haz una dieta equilibrada. Es importante estimular al sistema inmunitario y no hay forma más eficiente de hacerlo que manteniendo una dieta sana.

    -Practica sexo con preservativo. Aunque no se trata de una ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual), el semen es capaz de alterar la flora vaginal, por lo que si tenemos varias parejas sexuales razón de más para realizar sexo seguro.

    Por lo general, la zona vaginal alberga en su interior un porcentaje considerable de bacterias sanas junto a otras que pueden ser potencialmente nocivas. No obstante, este equilibrio se puede alterar por factores como las duchas vaginales.

    ¿Y vosotras?, ¿habéis sufrido alguna vez este tipo de infección?, ¿cómo fue vuestra experiencia?

  • ¿Qué es la ligadura de trompas?

    Una de las técnicas más comunes de esterilización elegida por las mujeres es la ligadura de trompas. También denominada «ligadura tubárica», su objetivo es cerrar las trompas de Falopio, que conectan los ovarios con el útero, para que el esperma no pueda acceder a ellas. De esta manera la mujer que se someta a esta cirugía queda estéril, y puede realizarse de distintas maneras.

    Todo lo que debes saber sobre la ligadura de trompas

    Las pacientes que más suelen someterse a esta técnica son las mujeres de avanzada edad, que no desean aumentar la familia. Se trata del método más efectivo para evitar el embarazo (99,5% de efectividad), y entre sus beneficios más destacables encontramos el hecho de que reduce el riesgo de cáncer de ovario. De hecho, muchas pacientes deciden extirparse completamente las trompas para disminuir aún más este peligro.

    A veces se puede revertir esta operación para volver a ofrecer la posibilidad de embarazo, pues más de las mujeres que se someten a una recanalización de las trompas pueden volver a tener hijos. Sin embargo se trata de un procedimiento complicado, por lo que se aconseja pensárselo muy bien antes de entrar en el quirófano. Además, debe realizarse siempre en un hospital de calidad y por un cirujano cualificado.

    Todo lo que debes saber sobre la ligadura de trompas

    Existen varias técnicas para realizar esta cirugía, siendo las más comunes la minilaparotomía y la laparoscopía. En ellas la zona más estrecha de las trompas es cortada, cauterizada o bloqueada con anillos, grapas o bandas. Se trata de una operación muy frecuente, de unos 30 minutos de duración, y para ella puede usarse anestesia general o local, dependiendo del tipo de intervención que se lleve a cabo.

    Durante la misma, el cirujano realiza una o dos incisiones cortas en el abdomen, alrededor del ombligo, a través de las cuales se bombea aire para expandir la zona y obtener así mayor visibilidad. Se introduce una sonda con una cámara incorporada en el extremo, mediante la cual se incluyen los instrumentos que bloquean las trompas. Una pequeña parte de las mismas es quemada y sellada con estas herramientas especiales.

     ligadura de trompas

    Entre otros procedimientos encontramos las histerectomías, culpotomías, histeroscopías, laparotomías y culdoscopías. Cada uno de ellos conlleva unos riesgos y posee unos beneficios diferentes. En ninguno de estos casos suele ser necesario que la mujer operada permanezca mucho tiempo en el hospital, aunque es recomendable que guarde reposo durante los dos o tres días siguientes. Se desaconseja, asimismo, que no tengan relaciones sexuales durante una semana, para evitar infecciones y otras molestias.

    Entre los riesgos más comunes de la ligadura de trompas encontramos el aumento de riesgo de embarazo ectópico, si éste se produce después de la operación. Otro sería el cierre incompleto de las trompas, por lo que el embarazo aún sería posible (se estima que se da este problema en aproximadamente 1 de cada 200 mujeres). Por último, debemos ser conscientes de que este método no nos protege de las enfermedades de transmisión sexual.

    ¿Qué os parece esta información sobre la ligadura de trompas?

    Fuente Imagen 1 por RLJ Photography NYC

    Fuente Imagen 2 por Xtream_i

    Fuente Imagen 3 por Guillaume P. Boppe

  • Cómo duermen las españolas

    En este artículo vamos a analizar cómo duermen las españolas, pues los problemas del sueño afectan a muchas de ellas.

    Cómo duermen las españolas

    Dormir es fundamental para nuestra salud y bienestar. Cuando estamos dormidos, nuestro cerebro sigue trabajando de forma inconsciente, procesando toda la información almacenada durante el día y archivándola como conocimiento durante la noche. Sin embargo, hay diferencias entre mujeres y hombres si hablamos de la calidad del sueño y un buen descanso. A ellas les suele costar más caer profundamente dormidas y mantener un sueño saludable, sobre todo en los días de ciclo menstrual.

    Durante el ciclo menstrual se dan cambios en los patrones de sueño relacionados con las cantidades de estrógenos y progesterona presentes en cada momento del ciclo. Los cambios hormonales durante la menstruación también generan distintas alteraciones, como somnolencia durante el día y menos descanso durante la noche, lo que a veces se agrava con movimientos bruscos, cambios de temperatura e incomodidad física.

    Estudio sobre el sueño de las españolas

    El Estudio Evax “Cómo sueñan las españolas”, realizado por Ipsos en Febrero de 2015 a una muestra total de 501 mujeres de 16 a 35 años en toda la geografía nacional, desvela cuál es la salud del sueño de las mujeres españolas, sus sueños más repetidos, así como qué agentes externos e internos les afecta, como los cambios hormonales o la menstruación.

    Por suerte, el 66% de las españolas afirma tener un sueño muy reparador, sin embargo, el 25% de las españolas de entre 26 y 35 años afirma contundentemente lo contrario. Aunque el 79% duerme entre semana de 6 a 8 horas, intervalo que recomiendan los expertos, más de la mitad (54%) afirma que realmente necesitaría más de 8 horas para descansar. Tan sólo un privilegiado 15% duerme más de 8 horas.

    El 38% de las mujeres afirma que los días de regla tienen más sueño del habitual y el 29% declara que se despierta una o más veces durante la noche. Más de la mitad de las mujeres encuestadas (52%) afirma moverse mucho en la cama, dato que se agrava los días de regla, cuando además la preocupación por potenciales pérdidas afecta muy negativamente a un buen descanso. Por su parte, el 23% afirma que tiene que levantarse a media noche a cambiarse de compresa porque mancha las braguitas, el pijama o incluso las sábanas, lo que hace que el 36% se incline por utilizar pijamas y ropa interior más usados en estos días.

    La realidad es que más de la mitad de las encuestadas (57%) reconoce no utilizar ningún tipo de compresa específicamente diseñada para la noche; el 21% afirma que la echa de menos, dato que se eleva al 28% entre las más jóvenes (de 16 a 25 años).

    el sueño de las españolas

    Cuales son los sueños de las españolas

    De media, podemos soñar de una a dos horas seguidas por la noche y en ese tiempo tener entre cuatro y siete sueños. Los sueños pueden durar 20, 30 o incluso 60 minutos. Dentro de los primeros cinco minutos en que despertamos, se olvidan la mitad de los sueños. Cinco minutos después, se han olvidado ya el 90% de los sueños de esa noche.

    Casi un 30% de las mujeres afirma acordarse siempre de sus sueños, mientras que un 64% dicen acordarse sólo de vez en cuando. Un 26% afirma que de forma frecuente las pesadillas le rompen el sueño. Llama la atención también que un 33% afirme que alguna vez, se ha cumplido lo que ha soñado. Los sueños más repetidos son: la familia (45%), amigos (38%), el trabajo (29%) y sueños eróticos (27%), la película vista antes de acostarse (23%), caer al vacío o ser perseguida (19%),que los dientes se caigan o que llegan los exámenes y no se ha estudiado (16%).

    Mujeres y hombres, además, sueñan diferente. Los personajes con los que un hombre sueña son en general otros hombres. En cambio, el sueño de una mujer suele contener un igual número de hombres y mujeres. Mientras los hombres sueñan más con agresiones físicas y situaciones violentas, las pesadillas de las mujeres se centran más en las relaciones emocionales.

    ¿Qué te parecen los resultados de este estudio sobre cómo duermen las españolas? ¿Tú tienes problemas para dormir? compártelo con nosotras.

    Si tienes problemas par adormir, puedes probar esto: Ejercicios mindfulness para dormir mejor

  • Cómo tratar los Quistes de Ovarios

    ¿Te sientes hinchada en la parte baja del vientre, has notado cambios en la hemorragia de tu período menstrual, tienes molestias en tus relaciones sexuales o dolor en la zona de la pelvis?, estas afecciones se corresponden con los síntomas de los quistes de ovarios, en cuyo caso es necesario acudir a un especialista para que nos ayude a diagnosticar el tipo de quiste al que estamos haciendo referencia y así dilucidar si es benigno o no.

    Considerados como «sacos» colmados de material semi-sólido o líquido y generados en el interior de uno de los ovarios, los quistes aparecen con bastante frecuencia en la etapa reproductiva de la mujer y en la mayoría de los casos no resultan perjudiciales para su salud.

    Por eso precisamente, antes de alarmarse ante la sintomatología antes expuesta, es necesario recurrir a la opinión y experiencia de un profesional médico, como los expertos en ginecología en Barcelona, para que nos indiquen realmente cuál es el tipo de quiste que se ha generado en el interior de uno de nuestros ovarios, los órganos encargados de producir las hormonas de la mujer y albergar en su interior a los óvulos.

    Tipos de quistes de ovarios

    En este sentido, has de saber que existen diversos tipos de quistes de ovarios. Por un lado,  los llamados funcionales, es decir, aquellos que no van ligados a ningún tipo de afección de graves consecuencias para nuestra salud y que suelen asociarse a la ovulación de la mujer, es decir, aquellos momentos en los que el ovario produce un óvulo.

    Esta clase de quistes, producto de este proceso natural en el organismo de la mujer, por lo general suelen desvanecerse con el paso del tiempo, en aproximadamente unos dos meses, sin la necesidad de tener que recurrir a un tratamiento determinado para combatir su presencia.

    Estos quistes de ovarios funcionales suelen ser más frecuentes entre la población femenina. No obstante, hay otro tipo de quistes de ovarios asociados a determinadas enfermedades como es el cáncer de ovario o el síndrome de ovario poliquístico a los que debemos prestar especial atención y que requieren de un tratamiento específico para evitar que su presencia pueda mermar nuestra salud.

    El tamaño del quiste también pueden ser determinante a la hora de distinguir los síntomas asociados a este tipo de «sacos» llenos de líquidos presentes en nuestros ovarios, de forma que cuanto más pequeños sean, menos apreciaremos algunas de las señales físicas comentadas en líneas anteriores.

    Las etapas menstruales con dolores intensos,  la sensación de estar hinchada en la parte baja del vientre, dolores en la espalda y zona de la pelvis, molestias a la hora de mantener relaciones sexuales, vómitos y náuseas, sensibilidad en las mamas o ciertas irregularidades menstruales pueden ayudarnos a dilucidar si nuestros ovarios albergan algún quiste en su interior.

    Cómo diagnosticar y tratar los quistes de ovarios

    Para diagnosticar los quistes de ovarios, los profesionales médicos se sirven de muy diversas pruebas. Por un lado, destacamos la conocida como laparoscopia, consistente en la incisión del abdomen por medio de un dispositivo de pequeñas dimensiones, que permitirá a la persona que nos realiza la prueba en cuestión observar con precisión la cavidad pélvica y los órganos que componen el aparato reproductor de la mujer. En el caso de que el quiste sea pequeño, el especialista lo podrá extirpar sin mayores complicaciones.

    Otro de los procedimientos empleados para su diagnóstico es lo que se conoce como laparotomía, que originará una incisión, si cabe más grande que el caso anterior, y que permitirá extirpar el quiste para saber si es cancerígeno o no. En caso afirmativo, nuestro profesional médico deberá extirpar, entre otras cosas, algunos nódulos linfáticos y uno o dos ovarios.

    Si hablamos de un síndrome de ovario poliquístico como se mencionaba con anterioridad, en estos casos, es adecuado optar por un tratamiento hormonal y, en ocasiones, dependiendo de la gravedad de esta afección, se suele optar por una operación quirúrgica por medio de la cual podamos extirpar estos quistes.

    Por otro lado, nos referimos a los endiometriomas (quistes ováricos ocasionados por tejido endometrial), causantes de muy diversas molestias. Si la endometriosis no se extiende, los profesionales médicos suelen optar por la cirugía en forma de ojo de cerradura mediante la laparoscopia antes referida, es decir, la extirpación de quistes de ovarios de manera poco invasiva.

    Los tratamientos son necesarios en caso de que los quistes de ovarios no se hayan disuelto en plazos superiores a los 5 meses o que incluso, hayan aumentado de tamaño, dolencias de especial gravedad o desarrollo de nuevos quistes después de la menopausia.

    En cualquier caso, siempre es mejor prevenir, por ello se recomienda a las mujeres antes de la menopausia especialmente realizarse ecografías para poder observar cómo evolucionan esos quistes de ovarios funcionales tan comunes.

    ¿Y vosotras?, ¿tomáis las precauciones necesarias?, ¿realizáis con frecuencias vuestras revisiones ginecológicas?