
Las consolas han puesto de moda en los últimos años los videojuegos activos. Dispositivos de control como el Wiimote, Kinect o Move permiten una nueva forma de jugar sin mando, ya que estos dispositivos reconocen nuestros movimientos e incluso voz en el caso de Kinect. Esta nueva tendencia ha puesto de moda los juegos deportivos que simulan la práctica de los deportes más conocidos, de baile o fitness que permiten no sólo disfrutar jugando a personas de todas las edades, sino también realizar al mismo tiempo ejercicio físico, ya que obligan al jugador a moverse y simular los movimientos que se harían en la práctica real de esas actividades.





