Etiqueta: Síntomas

Artículos sobre Síntomas

  • ¿Cómo saber si alguien se droga?

    ¿Cómo saber si alguien se droga?

    El consumo de drogas, sean ellas consideradas legales o ilegales, leves o duras, puede suponer graves problemas de salud para los consumidores y muchos otros problemas para las personas que conviven con ellos.

    Además, desde que empieza el consumo de la sustancia hasta que se reconoce la adicción a las drogas puede pasar mucho tiempo. De hecho, no todos los afectados del trastorno por consumo de sustancias llegan a aceptar su problema y pedir ayuda.

    Por ello es tan importante para las personas cercanas reconocer los síntomas para detectar si alguien se droga y ofrecer ayuda a tiempo.

    Principales síntomas del abuso de sustancias

    Los síntomas del abuso de sustancias varían bastante según el tipo de sustancia consumido. No es lo mismo el abuso del alcohol o el tabaco que el uso de la cocaína y drogas sintéticas.

    Sin embargo, hay algunos síntomas típicos que delatan el consumo de determinadas sustancias y son, habitualmente, los primeros indicios que hacer sospechar que algo no va bien.

    Los cambios se hacen sentir en todos los aspectos de la vida, tanto a nivel físico como mental y social. También a nivel laboral y financiero se pueden detectar cambios importantes.

    A nivel físico, los principales cambios se pueden apreciar en las pupilas que se encontraran dilatadas y los ojos rojos o vidriosos. Pero, además, las personas que consumen de forma regular una sustancia a la que son adictos, suelen presentar igualmente la piel más pálida y un aspecto más descuidado.

    Con el abuso de las sustancias empiezan a surgir alteraciones en el sueño. El descanso no es efectivo, suelen tener problemas para conciliar el sueño y, una vez dormidos, suelen estar inquietos y sufrir pesadillas.

    Las personas adictas suelen presentar signos de nerviosismo, cambios de ánimo bruscos y estados depresivos.

    De igual modo, se hacen notar los desequilibrios cognitivos. Tendrán más dificultad para concentrarse en las tareas y hay lagunas en la memoria. Esto hace que su desempeño a nivel académico o laboral sufra las consecuencias de las drogas. Al mismo tiempo, los adictos pierden el interés por la rutina que llevaban con anterioridad, alejándose de familiares y amigos.

    Posiblemente, con el tiempo, empezarán a notarse los problemas laborales o académicos por conductas irresponsables como las ausencias y el incumplimiento de las responsabilidades. También podrán surgir problemas legales como multas o detenciones.

    La tensión dentro del núcleo familiar o de amigos aumenta y las polémicas y conflictos estarán cada día más presentes.

    A nivel económico también se dan cambios bastante visibles y que llaman la atención para el problema de adicción. Los adictos suelen tener una necesidad urgente y constante de fondos que les permitan acceder a la sustancia. El dinero nunca es suficiente y pueden empezar a pedir dinero prestado, robarlo o vender objectos que encuentren por casa.

    Si el consumo es de una sustancia que presente un olor característico, es muy probable que lo intenten camuflar con inciensos o ambientadores.

    Sin embargo, aunque todas estas señales puedan ser de ayuda para detectar un abuso de sustancias, no siempre es fácil estar seguro. En cualquier caso, la consulta con un profesional vinculado al campo del abuso de drogas siempre podrá dar la respuesta y, a la vez, ayudar en la solución del problema.

  • Todo sobre el síndrome de fatiga crónica

    Todo sobre el síndrome de fatiga crónica

    El síndrome de fatiga crónica (también conocido por encefalomielitis miálgica) es un trastorno debilitante caracterizado por un extremo cansancio, que no está vinculado a una causa específica y que no se puede curar con el sueño. Además, las actividades mentales y físicas pueden hacer que empeoren sus síntomas.

    Causas de la fatiga crónica

    Lo cierto es que a día de hoy, no se conoce con exactitud cuál es la causa que desencadena este síndrome, si bien la mayoría de expertos piensa que es originado por una combinación de diferentes factores.

    En ocasiones, la fatiga crónica se desarrolla después de una infección viral y los virus que están relacionados incluyen: herpesvirus, rubéola, fiebre del río Ross -una enfermedad tropical transmitida por mosquitos-, virus de Epstein-Barr, Candida Albicans -infecciones por hongos-, retrovirus humano, y micoplasma -a causa de la neumonía atípica-.

    Además la hipotensión, el deterioro inmunológico y los problemas hormonales podrían ser factores contribuyentes a la aparición de fatiga crónica.

    Síntomas de la fatiga crónica

    Aunque los síntomas de la fatiga crónica varían en cada paciente y se basan en la gravedad de la condición, el más común es la fatiga que resulta tan grave como para interferir con las actividades diarias, y además debe durar al menos seis meses y no se cura con el reposo en cama.

    – Después de la realización de actividades físicas y mentales, se puede experimentar enfermedad o fatiga extrema, que puede durar más de 24 horas después de su realización.

    – También existen otros síntomas, como son los siguientes:

    a) Cansancio, incluso después de dormir.

    b) Dolor de garganta.

    c) Ganglios linfáticos sensibles en el cuello y las axilas.

    d) Pérdida de memoria y de la concentración.

    e) Dolor muscular y dolor de cabeza.

    f) Dolor múltiple de articulaciones, incluso hinchazón de las mismas.

    g) Dolor de garganta frecuente.

    Cómo tratar el síndrome de fatiga crónica

    No existe un tratamiento general para la fatiga crónica, por lo que el tratamiento varía en cada paciente, pero en reglas generales resultan adecuadas las siguientes pautas:

    – Es muy importante modificar el estilo de vida para reducir los síntomas.

    – Elimina el consumo de cafeína, que ayudará a dormir mejor y aliviar su insomnio.

    – Evita las siestas durante el día.

    – Limita o elimina el consumo de nicotina y alcohol.

    – Crea una rutina de sueño, estableciendo una hora de acostarse y otra de levantarse.

    – Tómate tu tiempo durante la ejecución de las actividades.

    – Evita el estrés emocional y físico.

    – Trata de buscar un tiempo en el día para tratar de relajarte.

    – Busca asesoramiento psicológico para tratar el síndrome de fatiga crónica y mejorar tu forma de pensar.

    – Realiza terapia física, con una rutina de ejercicios, que se conocen como terapia de ejercicio gradual.

    – La medicina alternativa puede ayudarte mediante técnicas como acupuntura, yoga, tai chi y masajes, que pueden aliviar el dolor asociado a la fatiga crónica.

    – En último caso, la fatiga crónica puede desencadenar ciertas enfermedades o dolencias, como depresión, insomnio o dolores articulares, y puede ser preciso que tu médico te recete ciertos medicamentos, como antidepresivos, fármacos para dormir o para el dolor, pero en todo caso será el quien evalúe tu caso.

    Para más información, te proponemos leer nuestro artículo «Síndrome de Fatiga Crónica» Y recuerda, si piensas que puedes padecerlo acude a un profesional médico para que te haga un diagnóstico adecuado.

    ¿Qué os parece todo este contenido sobre el Síndrome de Fatiga Crónica? ¿lo padecéis o conocéis a alguien que lo tenga? si es así no dejéis de compartir con nosotros vuestra experiencia en los comentarios.

  • Causas y síntomas de la parálisis facial

    Causas y síntomas de la parálisis facial

    La parálisis facial es un problema médico mucho más común de lo que se pueda imaginar. Visualmente, la persona que lo sufre no consigue realizar determinados movimientos de la cara, como por ejemplo, levantar la ceja, cerrar el ojo o, incluso, sonreír.

    El tratamiento eficaz de una parálisis facial, y hacerlo en un mínimo espacio de tiempo, requiere un instrumental muy específico y especialistas médicos experimentados, que sepan encontrar la mejor solución para cada caso de una forma personalizada. Por ejemplo, podemos encontrar un hospital en Tenerife que cuenta con un equipo de médicos especializados en el tratamiento de las parálisis faciales.

    ¿Qué es la parálisis facial?

    Una parálisis facial es la pérdida de movimiento muscular voluntario, de una forma total o parcial, de un lado de la cara.

    Las parálisis faciales se pueden dividir en dos grandes grupos, con características propias y, también, pronósticos y tratamientos distintos.

    En el caso de la parálisis facial periférica, suele estar causada por un fallo en un nervio facial, que no lleva la información de movimiento o órdenes nerviosas a las células musculares que deben contraír, quedando la zona paralizada. Así, el paciente no podrá mover la zona comprometida por el nervio, por ejemplo, mover la ceja o hablar correctamente, entre otros movimientos.

    En las parálisis faciales central, el fallo se debe a una lesión a nivel cerebral y no a nivel de un nervio. En estos casos, la parálisis solo afectará la parte inferior de la cara.

    Síntomas más comunes de la parálisis facial

    Los síntomas de la parálisis facial pueden ser muy distintos.

    Antes de la parálisis, puede existir un episodio de dolor de cabeza más o menos intenso. Poco tiempo después surgirá la incapacidad de movimiento muscular voluntario de la cara y puede que la dificultad para articular palabras.

    La incapacidad de movimientos se puede observar tanto en reposo como al hacer gestos tan rutinarios como sonreír o cerrar los párpados. Además, pueden existir alteraciones del lagrimeo y una sequedad del ojo.

    Causas de parálisis facial

    Hay varias causas posibles para la parálisis facial y es el especialista que, con las pruebas médicas adecuadas, podrá hacer el diagnóstico correcto.

    Sin embargo, la más frecuente suele ser la parálisis facial idiopática, o parálisis de Bell. La causa que está detrás de la parálisis de Bell es desconocida pero se puede deber a una inflamación del nervio, causada por un virus de la familia herpes simple.

    Otras causas, aunque menos frecuentes, son las lesiones por traumatismos craneales con fractura, algunas enfermedades autoinmunes, tumores o algunos agentes tóxicos.

    Tratamientos conservadores o quirúrgicos

    El tratamiento que el profesional médico especialista aconsejará dependerá de la causa de la parálisis.

    Los tratamientos posibles se pueden dividir en los conservadores y los quirúrgicos.

    En el caso de los conservadores, se suelen utilizar en la parálisis facial idiopática o por causa traumática, en los que se suelen utilizar antivirales o corticoides.

    En los tratamientos quirúrgicos se utilizan técnicas de reconstrucción, estática so dinámicas, y trasplantes musculares.

  • Causas y síntomas de la parálisis facial

    Causas y síntomas de la parálisis facial

    La parálisis facial es un problema médico mucho más común de lo que se pueda imaginar. Visualmente, la persona que lo sufre no consigue realizar determinados movimientos de la cara, como por ejemplo, levantar la ceja, cerrar el ojo o, incluso, sonreír.

    El tratamiento eficaz de una parálisis facial, y hacerlo en un mínimo espacio de tiempo, requiere un instrumental muy específico y especialistas médicos experimentados, que sepan encontrar la mejor solución para cada caso de una forma personalizada. Por ejemplo, podemos encontrar un hospital en Tenerife que cuenta con un equipo de médicos especializados en el tratamiento de las parálisis faciales.

    ¿Qué es la parálisis facial?

    Una parálisis facial es la pérdida de movimiento muscular voluntario, de una forma total o parcial, de un lado de la cara.

    Las parálisis faciales se pueden dividir en dos grandes grupos, con características propias y, también, pronósticos y tratamientos distintos.

    En el caso de la parálisis facial periférica, suele estar causada por un fallo en un nervio facial, que no lleva la información de movimiento o órdenes nerviosas a las células musculares que deben contraír, quedando la zona paralizada. Así, el paciente no podrá mover la zona comprometida por el nervio, por ejemplo, mover la ceja o hablar correctamente, entre otros movimientos.

    En las parálisis faciales central, el fallo se debe a una lesión a nivel cerebral y no a nivel de un nervio. En estos casos, la parálisis solo afectará la parte inferior de la cara.

    Síntomas más comunes de la parálisis facial

    Los síntomas de la parálisis facial pueden ser muy distintos.

    Antes de la parálisis, puede existir un episodio de dolor de cabeza más o menos intenso. Poco tiempo después surgirá la incapacidad de movimiento muscular voluntario de la cara y puede que la dificultad para articular palabras.

    La incapacidad de movimientos se puede observar tanto en reposo como al hacer gestos tan rutinarios como sonreír o cerrar los párpados. Además, pueden existir alteraciones del lagrimeo y una sequedad del ojo.

    Causas de parálisis facial

    Hay varias causas posibles para la parálisis facial y es el especialista que, con las pruebas médicas adecuadas, podrá hacer el diagnóstico correcto.

    Sin embargo, la más frecuente suele ser la parálisis facial idiopática, o parálisis de Bell. La causa que está detrás de la parálisis de Bell es desconocida pero se puede deber a una inflamación del nervio, causada por un virus de la familia herpes simple.

    Otras causas, aunque menos frecuentes, son las lesiones por traumatismos craneales con fractura, algunas enfermedades autoinmunes, tumores o algunos agentes tóxicos.

    Tratamientos conservadores o quirúrgicos

    El tratamiento que el profesional médico especialista aconsejará dependerá de la causa de la parálisis.

    Los tratamientos posibles se pueden dividir en los conservadores y los quirúrgicos.

    En el caso de los conservadores, se suelen utilizar en la parálisis facial idiopática o por causa traumática, en los que se suelen utilizar antivirales o corticoides.

    En los tratamientos quirúrgicos se utilizan técnicas de reconstrucción, estática so dinámicas, y trasplantes musculares.

  • Convulsiones y epilepsia. Qué son y cómo tratarlos

    Convulsiones y epilepsia. Qué son y cómo tratarlos

    Aunque habitualmente se hable de convulsiones y epilepsia como algo que va junto, la realidad no siempre es así. Si bien las convulsiones son el signo principal de la epilepsia, también se pueden dar con otros problemas de salud, como por ejemplo la fiebre alta, la hipoglucemia o nivel de azúcar en sangre bajo e, incluso, como síndrome de abstinencia al dejar de consumir determinadas sustancias.

    En casos como la epilepsia, contar con especialistas, como los que encuentras en el Centro Aura, un centro integral especializado en epilepsia que ofrece un diagnostico multidisciplinario, se hace imprescindible.

    Además, no todas las convulsiones son iguales y no siempre corresponden a lo que esperamos ver. Incluso una misma persona con epilepsia puede tener distintos tipos de convulsiones, dificultando el reconocimiento de la situación por parte de las personas que se encuentran alrededor.

    Tipos de convulsiones

    Las convulsiones se pueden clasificar en dos grupos específicos según el área del cerebro que afecten. Así, existen las convulsiones generalizadas, que afectan ambos lados del cerebro, y las focales o parciales, que afectan apenas un área.

    Los diferentes tipos de convulsiones se pueden observar de formas muy distintas. Desde episodios catatónicos a temblores y caídas, entre otros.

    Suelen durar entre unos segundos a unos pocos minutos, dependiendo del tipo de convulsión. Durante este tiempo, es importante saber qué hacer en caso de convulsiones para ayudar a la persona con las acciones adecuadas y evitar problemas.

    ¿Qué hacer en caso de convulsiones?

    Lo más importante es no entrar en pánico. Mantener la calma en todo el momento ayudará a tomar las decisiones más acertadas y ayudar a la persona que convulsiona de la mejor forma posible. La mayoría de las convulsiones duran muy poco tiempo y son inofensivas por lo que nos centraremos en asegurar la mayor seguridad posible. Sin embargo, si la duración excede los 5 minutos o la persona no recupera una vez terminada la convulsión es importante llamar una ambulancia y que sea evaluado por profesionales.

    Con calma pero sin perder tiempo hay que valorar los peligros existentes para apartarlos o apartar la persona de ellos. Escaleras, objetos punzantes o ventanas abiertas pueden suponer un riesgo mayor que la convulsión.

    Una vez tengamos el entorno seguro, podemos colocar la persona en la posición lateral de seguridad, o sea, de lado sobre una superficie suave y plana, con la cabeza inclinada hacia abajo y la barbilla hacia arriba. De este modo evitaremos que se ahogue con su saliva o que vomite.

    Si la persona lleva ropa ajustada, lo ideal es aflojarla todo lo posible, Una corbata o un cinturón puede dificultar la respiración y es preferible aflojarlo o quitarlo si es posible hacerlo sin dificultad.

    Hay algunos mitos que deben ser eliminados. Nunca se debe intentar detener una convulsión ni poner nada en la boca de la persona para evitar que se muerda. Poner una cuchara en la lengua de la persona podrá dañar su boca o sus dientes e incluso dificultarle la respiración.

    Después de la convulsión, la persona puede encontrarse desorientada o confundida. En ese momento es importante mantener la calma y explicarle lo sucedido para que se mantenga cómoda y tranquila.

  • Convulsiones y epilepsia. Qué son y cómo tratarlos

    Convulsiones y epilepsia. Qué son y cómo tratarlos

    Aunque habitualmente se hable de convulsiones y epilepsia como algo que va junto, la realidad no siempre es así. Si bien las convulsiones son el signo principal de la epilepsia, también se pueden dar con otros problemas de salud, como por ejemplo la fiebre alta, la hipoglucemia o nivel de azúcar en sangre bajo e, incluso, como síndrome de abstinencia al dejar de consumir determinadas sustancias.

    En casos como la epilepsia, contar con especialistas, como los que encuentras en el Centro Aura, un centro integral especializado en epilepsia que ofrece un diagnostico multidisciplinario, se hace imprescindible.

    Además, no todas las convulsiones son iguales y no siempre corresponden a lo que esperamos ver. Incluso una misma persona con epilepsia puede tener distintos tipos de convulsiones, dificultando el reconocimiento de la situación por parte de las personas que se encuentran alrededor.

    Tipos de convulsiones

    Las convulsiones se pueden clasificar en dos grupos específicos según el área del cerebro que afecten. Así, existen las convulsiones generalizadas, que afectan ambos lados del cerebro, y las focales o parciales, que afectan apenas un área.

    Los diferentes tipos de convulsiones se pueden observar de formas muy distintas. Desde episodios catatónicos a temblores y caídas, entre otros.

    Suelen durar entre unos segundos a unos pocos minutos, dependiendo del tipo de convulsión. Durante este tiempo, es importante saber qué hacer en caso de convulsiones para ayudar a la persona con las acciones adecuadas y evitar problemas.

    ¿Qué hacer en caso de convulsiones?

    Lo más importante es no entrar en pánico. Mantener la calma en todo el momento ayudará a tomar las decisiones más acertadas y ayudar a la persona que convulsiona de la mejor forma posible. La mayoría de las convulsiones duran muy poco tiempo y son inofensivas por lo que nos centraremos en asegurar la mayor seguridad posible. Sin embargo, si la duración excede los 5 minutos o la persona no recupera una vez terminada la convulsión es importante llamar una ambulancia y que sea evaluado por profesionales.

    Con calma pero sin perder tiempo hay que valorar los peligros existentes para apartarlos o apartar la persona de ellos. Escaleras, objetos punzantes o ventanas abiertas pueden suponer un riesgo mayor que la convulsión.

    Una vez tengamos el entorno seguro, podemos colocar la persona en la posición lateral de seguridad, o sea, de lado sobre una superficie suave y plana, con la cabeza inclinada hacia abajo y la barbilla hacia arriba. De este modo evitaremos que se ahogue con su saliva o que vomite.

    Si la persona lleva ropa ajustada, lo ideal es aflojarla todo lo posible, Una corbata o un cinturón puede dificultar la respiración y es preferible aflojarlo o quitarlo si es posible hacerlo sin dificultad.

    Hay algunos mitos que deben ser eliminados. Nunca se debe intentar detener una convulsión ni poner nada en la boca de la persona para evitar que se muerda. Poner una cuchara en la lengua de la persona podrá dañar su boca o sus dientes e incluso dificultarle la respiración.

    Después de la convulsión, la persona puede encontrarse desorientada o confundida. En ese momento es importante mantener la calma y explicarle lo sucedido para que se mantenga cómoda y tranquila.

  • Síntomas del reflujo gastroesofágico

    Síntomas del reflujo gastroesofágico

    La enfermedad por reflujo gastroesofágico o ERGE es una condición en la cual el esófago, que se extiende desde la garganta hasta el estómago, se irrita o inflama, debido al ácido que vuelve desde el estómago.

    Causas

    Cuando el esfínter que cierra el esófago y da paso al estómago no se cierra adecuadamente, el ácido que hay en el estómago puede volver a subir al esófago. Cuando este proceso se repite, este ácido termina irritando la paredes del esófago haciendo que se inflame y provocando esta molesta enfermedad

    No se conoce el motivo exacto que provoca esto, aunque existen diversos factores que puede contribuir a ello, como son el estilo de vida, ciertos medicamentos (como la aspirina), dieta, determinados alimentos grasos o frituras o ciertas condiciones médicas.

    Principales síntomas del reflujo gastroesofágico:

    El síntoma más común y persistente es la acidez estomacal, con una sensación de ardor en el centro del pecho, detrás del esternón, y que a menudo comienza en la parte superior del abdomen y se extiende hacia la garganta.

    El dolor puede durar hasta dos horas, y los síntomas de la acidez son generalmente peores después de comer, cuando te acuestas o te agachas; el dolor por lo general no se inicia o empeora con la actividad física.

    No todas las personas con reflujo gastroesofágico tiene acidez estomacal, y otros síntomas de la ERGE son las siguientes: regurgitación de ácido amargo a la garganta mientras duermes o te agachas, sabor amargo en la boca, tos seca y persistente, ronquera,  sensación de opresión en la garganta y sibilancia.

    Causas y síntomas del reflujo gastroesofágico

    Entre los síntomas más comunes en los niños y los bebés, destacan vómitos repetidos, tos y  problemas respiratorios.

    Muchas personas pueden aliviar sus síntomas gracias a los cambios en sus hábitos, dieta y estilo de vida, pero si los síntomas del ERGE se producen con frecuencia, interrumpen el sueño, interfieren con el trabajo u otras actividades, deberás de acudir al médico.

    Si tienes alguno de los siguientes síntomas, es recomendable acudir al hospital:

    – Dolor en el pecho intenso o presión, especialmente si se irradia hacia el brazo, cuello o espalda.

    – Vómitos con sangre o vómitos seguidos de dolor agudo en el pecho.

    – Heces oscuras o alquitranadas.

    – Dificultad para tragar o para respirar.

    Por otra parte si lo que sientes es ardor o acidez, entonces te interesa leer también este otro artículo de nuestro blog: ¿Qué puede ser el ardor de estómago?

  • Remedios para favorecer la circulación sanguínea

    Remedios para favorecer la circulación sanguínea

    La sangre transporta oxígeno y nutrientes a las extremidades y tejidos que son esenciales para el funcionamiento normal y la curación. Cuando la circulación de la sangreestá disminuida, puede experimentar sensaciones alteradas, como el frío o entumecimiento, y su capacidad de cicatrización de las heridas se ve comprometida. Por eso es importante cuidarla y a continuación te dejamos algunos remedios para favorecerla.

    Remedios para favorecer la circulación sanguínea

    Remedios caseros para la circulación

    Ciertos remedios herbarios se cree que mejoran la circulación, ya que  trabajan para el fortalecimiento de los vasos sanguíneos o impidiendo que se coagule dentro de tu sistema circulatorio.

    Para mejorar la circulación se encuentra, el rusco, cayena, pamplina, genciana, ginkgo, sello de oro, espino blanco, rábano picante, hisopo, regaliz, rosa mosqueta y ajenjo. Algunas de las hierbas indicadas pueden afectar e influir en el embarazo o enfermedad crónica y sólo se debe utilizar en un corto plazo de tiempo, por lo que su terapéuta será quien puede ayudarle a determinar sus mejores opciones.

    La pimienta de Cayena es popularmente utilizada como especia culinaria caliente y picante. La cayena, conocida por su nombre Capsicum annuum América, también tiene una historia de 9.000 años de uso medicinal, ya que los profesionales de la medicina tradicional de la India, China, Japón y Corea, así como los naturópatas y herbolarios contemporáneos occidentales, usan la pimienta para aliviar los problemas digestivos, musculares, dolor en las articulaciones y problemas circulatorios.

    La cayena mejora la circulación sanguínea, reduciendo los coágulos sanguíneos, la presión arterial y protege de la aterosclerosis; también estimula el flujo de sangre hacia la periferia del cuerpo. Es adecuado para las personas que tienden a sentir frío y debe ser evitado por personas que tienden a estar calientes.

    En cualquier caso debe tener en cuenta que la mala circulación sanguínea puede ser el resultado de una condición de salud subyacente, tales como enfermedad vascular periférica, diabetes,  fenómeno de Raynaud, o un problema cardiovascular.

    El tabaco y ciertos medicamentos también pueden reducir la circulación. Por eso es muy importante, ante la presencie del menor síntoma de una mala circulación, acudir a un médico para que nos diagnostique adecuadamente y nos ponga el tratamiento correspondiente.

  • Síntomas del ojo seco y su tratamiento

    Síntomas del ojo seco y su tratamiento

    El ojo seco es una enfermedad que cada vez es más común y que se estima que afecta en torno al 30% de la población. Por eso es muy importante saber distinguir sus síntomas para detectarla cuanto antes y poder ponerle el tratamiento adecuado. Vamos a verlo en detalle a continuación:

    Síntomas del ojo seco y su tratamiento

    ¿Qué es el ojo seco?

    El ojo seco es una enfermedad que afecta a la superficie del ojo, que produce diversas molestias llegando en algunos casos a provocar lesiones en la córnea y en la conjuntiva. Es una enfermedad crónica, compleja y debida a varios factores. A pesar de su nombre no se puede simplificar como una simple falta de lágrima. Esta enfermedad ocular afecta alrededor del 30% de la población y es importante que sea diagnosticada por un profesional para que pueda ponerle un tratamiento cuanto antes.

    Causas del ojo seco

    Las causas son diversas, entre los principales factores de riesgo que pueden llevar a su desarrollo están:

    • La edad: A mayor edad más riesgo de sufrirla
    • El sexo: Las mujeres tienen más probabilidad de padecer esta enfermedad
    • Parpadear poco o no cerrar completamente los párpados cuando se duerme
    • El abuso de las pantallas. Se ha comprobado que un uso excesivo del ordenador, el móvil o las pantallas electrónicas en general provocan que se parpadee menos, se mantenga la vista fija y se reduzca el lagrimeo natural.
    • Usar lentillas
    • Estar en un ambiente seco o con mucho viento
    • Algunos fármacos como los antihistamínicos o los antidepresivos también pueden contribuir a su aparición.

    Síntomas del ojo seco

    Los principales síntomas de esta enfermedad son:

    • Irritación
    • Sensación de cansancio ocular
    • Sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo
    • Sensación de picor y escozor
    • Enrojecimiento de los ojos
    • Fluctuación en la agudeza visual
    • Visión borrosa

    Si estamos en un ambiente seco o con mucho viento estos síntomas pueden agravarse. También se notan más si no parpadeamos o si mantenemos la vista fija. Y como siempre os recomendamos desde nuestro blog de salud, si notáis estos síntomas y sospecháis que podéis tener el síndrome del ojo seco, debéis acudir a un oftalmólogo cuanto antes para que haga un diagnóstica adecuado y os prescriba el tratamiento más indicado para vuestro caso    

  • El cáncer de próstata: síntomas, factores de riesgo y prevención

    El cáncer de próstata: síntomas, factores de riesgo y prevención

    Uno de los problemas de salud más graves que afecta a los hombres con un riesgo que aumenta a una determinada edad, entre los 5o y los 60 años, es el cáncer de próstata. Vamos a conocer con más detalle este tipo de cáncer, aunque como siempre te recomendamos desde nuestro blog, lo mejor es hacerse revisiones periódicas y ante cualquier síntoma acudir a un centro médico especializado como Andromedi, un centro médico que es referente a nivel internacional.

    El cáncer de próstata: síntomas, factores de riesgo y prevención

    ¿Cómo se produce el cáncer de próstata?

    No están del todo claras las causas de este tipo de cáncer. Se sabe que se produce cuando se forman células malignas en una parte del aparato reproductor masculino, concretamente en la glándula de la próstata.

    La mencionada glándula se encuentra justo bajo la vejiga. Su función principal es la de producir un fluido que forma parte de uno de los componentes del semen.

    Con el paso de los años, esta glándula puede acabar bloqueando ciertos conductos del cuerpo de los hombres, concretamente la uretra y la vejiga, lo que hace que se puedan dar problemas a la hora de mantener relaciones sexuales u orinar.

    Al igual que ocurre en el caso de las mujeres con el cáncer de mama, el de próstata es el segundo tipo de cáncer que más afecta a los hombres, justo por detrás del cáncer de pulmón.

    De hecho se calcula que entre un 25% y un 30 & de los hombres lo padece, aunque, afortunadamente, la fuerte insistencia en la prevención y el tratamiento prematuro, hace que, en comparación, muy pocos casos sean mortales actualmente.

    Síntomas del cáncer de próstata

    Al igual que se recomienda a las mujeres que se hagan exploraciones de las mamas por si detectan alguna anomalía, en el caso de los hombres, existen ciertos síntomas que pueden ser indicio de este tipo de cáncer.

    Son los siguientes:

    • Dificultad para orinar
    • Disminución de la cantidad de orina
    • Escozor o dolor al orinar
    • Presencia de sangre en la orina
    • Presencia de sangre en el semen
    • Dolores a la hora de la eyaculación.

    Es importante conocerlos para acudir al médico. Debemos tener en cuenta que de forma general se trata de un cáncer de crecimiento lento y que en sus fases iniciales se suele limitar sólo a la glándula prostática sin causar grandes daños, sin embargo no hay que confiarse pues algunos tipos de cáncer de próstata son agresivos y pueden extenderse rápidamente.

    Si los detectamos a tiempo, podremos prevenir un problema mayor en el futuro. No se trata de exagerar, sino de ser conscientes de que puede existir el problema y merece la pena tratarlo a tiempo.

    Factores de riesgo

    Hay una serie de factores que hacen aumentar el riesgo de padecer este tipo de cáncer. Son los siguientes:

    • La edad. El riesgo aumenta claramente con la edad
    • La obesidad es otro de los factores de riesgo, los hombres obesos tienen más probabilidades de padecer esta enfermedad en su estado más avanzado, lo que aumenta su peligrosidad
    • Antecedentes familiares. Si algún hombre de tu familia ha padecido cáncer de próstata es más probable que puedas desarrollarlo en un futuro

    ¿Cómo prevenir el cáncer de próstata?

    En cierta forma puede reducirse el riesgo de padecerlo siguiendo estos consejos:

    • Practica ejercicio. Con ello no sólo mejorarás tu estado de salud general, sino que además hay estudios que indican que los hombres que practican ejercicio físico de forma regular tienen menos riesgo de desarrollar cáncer de próstata.
    • Lleva una dieta sana en la que incluyas abundancia de frutas y verduras y evita los alimentos ricos en grasas
    • Mantente dentro de tu peso ideal. Si sigues las dos recomendaciones anteriores lo conseguirás fácilmente. Ya hemos dicho que la obesidad es un factor de riesgo, por lo que evitar el sobrepeso es una buena manera de prevenir el cáncer de próstata
    • Consulta con tu médico, especialmente si tienes antecedentes familiares. Hay ciertos medicamentos que pueden reducir las posibilidades de desarrollarlo. Tu médico te podrá informar en detalle

    Y como siempre os recomendamos desde nuestro blog de salud, ante cualquier síntoma o sospecha acude a tu médico, él podrá hacerte las pruebas necesarias e indicarte los posibles tratamientos.