Algunos de los síntomas propios de un golpe de calor son el dolor de cabeza, los mareos, la confusión o la sequedad de la piel. Se trata de un trastorno grave que aparece cuando la temperatura corporal rebasa los 40º, puesto que el organismo humano funciona a unos 37º y es muy susceptible a las posibles variaciones.
Dispone de mecanismos que regulan su temperatura, pero cuando se sufre, dejan de funcionar, sube la temperatura y hay una pérdida de líquidos corporales.
El verano es la época ideal para comenzar a practicar algún deporte porque realizar cualquier tipo de actividad al aire libre es siempre muy motivador. Eso sí, como vimos el otro día, es importante hacer ejercicio a primera hora o, al menos, evitar las horas de mayor calor, así como llevar una buena hidratación.
Todos los días os estamos hablando en Cosas de Salud sobre la importancia que tiene hacer ejercicio físico. Te permitirá vivir más años, sentirte mejor, prevenir la aparición de enfermedades, tener más energía, tonificar los músculos, verte mejor y eliminar el estrés. Nunca es tarde para empezar, no importa tu sexo, ni tu edad, ni tu condición física.
Por salud, por motivos estéticos, para reducir el estrés, para mantenernos más jóvenes, para estar en forma, para dormir mejor, tonificar nuestro cuerpo y hasta para mejorar nuestra vida sexual. Como siempre os comentamos en Cosas de salud, los beneficios del deporte y el ejercicio físico son innumerables para nuestra salud.
Como siempre os decimos en Cosas de Salud, el ejercicio físico y una alimentación equilibrada y sana son fundamentales para estar en forma y llevar un estilo de vida saludable. A pesar de que el ritmo de vida actual, el trabajo, los estudios y el resto de obligaciones, nos pueden alejar de llevar una vida sana, hay que intentar no descuidar nunca estos dos aspectos claves para estar libres de enfermedades y gozar de un buen estado de salud.
Mantener los tobillos fuertes, es importante tanto para la prevención, como para la recuperación deesguincesy fracturas; por ello puedes realizar los ejercicios para el tobillo siguientes, para fortalecer la musculatura de los mismos.
Ayer mismo veíamos la importancia vital que tiene estar bien hidratados para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Una mala hidratación conlleva un descenso del rendimiento físico y mental, provocando también que el corazón, los pulmones y el sistema circulatorio tengan que hacer un mayor esfuerzo. La necesidad de beber agua es mayor cuando realizamos cualquier tipo de ejercicio físico, ya que éste puede originar pérdidas de líquidos y sales minerales mucho mayores, en especial, en ambientes calurosos. Si no reemplazamos estas pérdidas, tenemos el riesgo de sufrir deshidratación, con el consiguiente descenso en el rendimiento y, lo que es aún más grave, con el aumento significativo del riesgo de sufrir problemas asociados al calor y una mala hidratación.
Tanto si se eres un deportista con una gran experiencia como si eres un aficionado o has decidido dejar atrás el sedentarismo, es muy importante evaluar nuestra forma física para adaptar el ejercicio y los entrenamientos a nuestras propias condiciones y características.
La práctica del deporte, incluso ocasional, es muy beneficiosa para la salud, siempre que se haga con cabeza y teniendo en cuenta los consejos de los especialistas. En este sentido, antes de comenzar nuestro programa de entrenamiento diario es fundamental evaluar nuestro estado físico actual. Una evaluación de nuestra forma física tiene una serie de ventajas:
– Nos permitirá tener una visión más clara de nuestra forma física, lo que nos será de gran ayuda a la hora de definir nuestros objetivos y seguir avanzando.
– Esta evaluación física ayuda a motivarnos. Hay que realizar esta evaluación antes de comenzar el entrenamiento y repetirla cada uno o dos meses. En ese período de tiempo el cuerpo se habrá adaptado al nuevo entrenamiento y se comenzarán a notar los primeros resultados. No hay que fijarse sólo en si hemos perdido peso o si hemos ganado musculatura o definición. Hay otros aspectos que nos motivarán a continuar con nuestro progreso: la resistencia y fuerza nos demostrarán que si estamos obteniendo progresos aunque no sean visibles.
– Las distintas evaluaciones nos permitirán ajustar nuestro entrenamiento para obtener los mejores resultados. Al realizar un seguimiento continuo a través de las diferentes evaluaciones, tendremos más información a nuestro servicio para alcanzar los objetivos que nos hayamos marcado al comienzo de nuestro programa. Si los resultados o la evolución no son los que nos habíamos marcado, podremos ajustar el entrenamiento para conseguirlo.
– Adaptar el entrenamiento físico a la persona, no sólo a sus condiciones físicas, sino también a su personalidad, trabajo, necesidades y estilo de vida. Es lo que se conoce como entrenamiento funcional. Quien comienza a hacer ejercicio es una persona que busca mejorar sus salud, su estado físico, el rendimiento o su calidad de vida. Para poder fijar un entrenamiento acorde a sus necesidades y particularidades es necesario conocer, estudiar y analizar su nivel de actividad. De este modo, será más sencillo conseguir los objetivos que se buscan.
¿Sabías que el ciclismo puede mejorar nuestra salud cardiovascular, fortalecer nuestros huesos y articulaciones o tonificar la musculatura?, este deporte es posiblemente uno de los hábitos más saludables que podemos incluir en nuestra vida diaria.
La mayoría de personas padecen dolor de hombro alguna vez en su vida porque es una dolencia muy común. Hoy te proponemos una serie de ejercicios sencillos de calentamiento, estiramiento y fortalecimiento que son muy útiles para el hombro.
Te recomendamos que antes de comenzar con los ejerciciospara el dolor de hombro tengas la supervisión de tu médico. Podemos agrupar los ejercicios en tres grupos:
-Ejercicios de calentamiento: Su función es dotar de movimiento a los músculos y los tendones antes de adentrarse con otros ejercicios. Se trata de flexionar el cuerpo desde la cintura hasta que el tronco esté en paralelo al suelo. Una vez posicionado, deja que tu brazo doloroso cuelgue como un péndulo y balancéalo suavemente en pequeños círculos. Una vez que notes que el músculo se calienta, puedes hacer los círculos más grandes.
-Ejercicios de estiramiento. Están indicados para las personas que tienen dificultad a la hora de mover el brazo en ciertas direcciones o colocarlo en algunas posturas. Ayudan a mover el hombro con mayor facilidad y sin dolor. Para este tipo de ejercicios hay que colocar la mano del brazo doloroso sobre el hombro opuesto. Toma el codo desde abajo con la otra mano y empújalo hacia arriba con suavidad hasta donde puedas sin sentir dolor.
Otro ejercicio es colocarse de pie con el hombro que te duela a unos 80 centímetros de la pared. De esta manera, extiende el brazo, coloca la yema de los dedos sobre la pared y súbelos hasta donde sea posible. Después, acércate un poco más a la pared y comprueba si puedes subir algo más los dedos. Se trata de lograr el punto en donde el brazo se encuentre extendido hacia arriba contra la pared.
–Ejercicios de fortalecimiento: Protegen a los músculos del hombro de las posibles lesiones.Para estos movimientos necesitarás unas pesas de 0,5-2-5 kg. Para ejecutarlo, acuéstate de lado y mantén el codo cerca del cuerpo y flexionado a 90 grados. A continuación, levanta de forma lenta la mano que sostiene la pesa hasta que ésta apunte hacia el techo, y luego bájala. Repite este ejercicio unas 15 veces para que el hombro se fortalezca.