Categoría: Psiquiatría

Artículos que abordan la salud mental, trastornos psiquiátricos y tratamientos recomendados.

  • El Alzheimer, ¿qué sabemos de esta enfermedad?

    El Alzheimer, ¿qué sabemos de esta enfermedad?

    De los diferentes tipos de demencia que puede experimentar el ser humano el Alzheimer es el más común. El Alzheimer se encuentra asociado a la pérdida de la memoria y otra serie de problemas cognitivos que afectan al día a día de la persona, haciendo que esta no pueda valerse por sí misma. El diagnóstico del Alzheimer suele ser común en personas de más de 65 años, aunque también se ha detectado en personas de menor edad como un inicio precoz.

    El Alzheimer, ¿qué sabemos de esta enfermedad?

    Las causas del Alzheimer

    La principal causa de sufrir Alzheimer es el envejecimiento. La edad avanzada es una de las causas más comunes por las que se desarrolla el Alzheimer y esta enfermedad va agravándose con el paso del tiempo. Cerca de un tercio de las personas mayores de 85 años sufren de Alzheimer, una cifra para tener muy en cuenta. Así mismo, los antecedentes familiares también son un factor de riesgo importante. Las personas que padecen de Alzheimer suelen tener miembros de la familia que lo han padecido, por lo que el factor hereditario es un aspecto importante también a valorar.

    Señales de que se puede sufrir Alzheimer

    Los cambios en la memoria son una de las señales más habituales que suele mostrar el Alzheimer en sus primeras etapas. Las personas experimentan problemas a la hora de recordar información recién aprendidas o se olvidan de las fechas importantes. La dificultad para resolver problemas también suele ser un signo de Alzheimer. A la hora de estos problemas, estamos hablando principalmente de problemas de números, aunque también es habitual tener problemas para seguir una receta o para poder concentrarse. Las personas que tienen Alzheimer se desorientan con facilidad. Una persona que presente un principio de Alzheimer será propensa a cometer cambios en el día de la semana al confundirse sobre qué día es.

    ¿Se puede prevenir el Alzheimer?

    A pesar de que es complicado luchar contra el avance de la edad, si que es posible tratar de cuidarnos al máximo posible para ralentizar o evitar sufrir los problemas del Alzheimer. Veamos algunos consejos a tener en cuenta de cara a luchar contra este tipo de enfermedad. Llevar una alimentación sana es importante. Si contamos con un cuerpo y un corazón sano, también contaremos con un cerebro en buen estado. Esto implica cuidar nuestro cuerpo de la obesidad y el colesterol, así como eliminar los malos hábitos como el alcohol o el tabaco. Llevar una vida sana es bueno para todos los aspectos, por lo que es bueno también para combatir el Alzheimer. Además de llevar una dieta sana te recomendamos que te mantengas activo. Esta actividad debe de ser tanto física, como con el ejercicio diario, como mental, trabajando o leyendo habitualmente. Trata de incorporar paseos a tu rutina o practica algo de deporte. Por otro lado, mantén tu mente activa y ocupada proporcionándola diferentes retos. Nunca es tarde para aprender algo nuevo o leer un libro, mantén tu mente despierta. Finalmente, la vida social también es importante. Trata de alejarte de las personas tóxicas que solo tienen problemas y júntate con personas que compartan tus mismos gustos y sean activas. Una vida social saludable también será enriquecedora para tu salud mental.

  • ¿Tengo depresión?

    ¿Tengo depresión?

    La depresión es una de las enfermedades más frecuentes que se dan a nivel mundial y, de no tratarla, puede tener consecuencias de lo más graves. De hecho, los casos más agudos de depresión pueden acabar en suicidio, por lo que es importante tratar dicha enfermedad y superarla lo antes posible. A pesar de ser una enfermedad de lo más habitual, desgraciadamente no es tan sencillo diagnosticarla o darse cuenta de que uno la padece. Precisamente por este motivo, si sientes que tienes depresión, es importante hacer el diagnóstico de depresión para saber cuanto antes si sufres este problema.

    ¿Tengo depresión?

    Síntomas de la depresión

    Si te preguntas cómo saber si tengo depresión, presta atención a algunos de los síntomas más comunes que esta muestra.

    Estado de ánimo

    Uno de los principales síntomas de la depresión es el bajo estado de ánimo. El estado de ánimo de una persona con depresión se mantiene bajo la gran mayoría de las veces y, además, suele estar bastante más irascible. A este estado de ánimo bajo se le suman sentimientos de desesperanza, inutilidad y una pérdida de la autoestima importante. El principal problema de este aspecto es que, cuando es más severo, empiezan a aparecer los pensamientos suicidas.

    Cambios físicos

    Por otra parte, los síntomas de la depresión no son siempre psicológicos, ya que también cuenta con síntomas físicos. Algunos de los más habituales son la dificultad para conciliar el sueño, el cansancio o la falta de energía. Una persona depresiva se encontrará mucho más cansada y habitualmente mostrará inactividad y movimientos mucho más lentos. Además, es normal el abandono de las tareas, incluso el de la actividad sexual.

    Consecuencias de la depresión

    Sufrir toda esta clase de síntomas acarrea una serie de consecuencias. Una persona con depresión sufrirá dificultades a la hora de relacionarse con las personas, tendrá un menor control sobre sus impulsos y también tendrá un mejor rendimiento en el trabajo o en la escuela. Todos estos aspectos dificultan en una gran medida su día a día, lo que termina por provocar un fuerte aislamiento social y también la posibilidad de padecer otros problemas mentales como la ansiedad.

    Tratamientos contra la depresión

    Para evitar toda esta clase de problemas derivados de la depresión, es importante llevar a cabo un tratamiento adecuado lo antes posible. Si sientes que tienes depresión, lo primero que debes de hacer es acudir a un psiquiatra. Este es el profesional que te ayudará a superar tu depresión, proporcionándote todo el apoyo psicológico necesario además del farmacológico. Estas son las dos formas más habituales para poder combatir la depresión y ambas formas deben de ser prescritas por un psiquiatra. Cuenta siempre con esta ayuda profesional y nunca te automediques. Por último, recuerda que la depresión es una enfermedad que tiene cura. Por muy mal que te sientas o por mucho que creas que todo está perdido, no es así. Muchas personas superan de forma constante depresiones día a día, por lo que debes tener muy claro es una enfermedad de la que se sale.

  • Las consecuencias de padecer ansiedad y depresión, las enfermedades de nuestro tiempo

    Las consecuencias de padecer ansiedad y depresión, las enfermedades de nuestro tiempo

    Por desgracia, en España cada vez son más las personas que sufren de ansiedad y depresión. Debido, en una gran medida, al frenético ritmo de vida que se lleva, el mal uso de las redes sociales y los problemas en entornos laborales conflictivos, entre otros.

    Las consecuencias de padecer ansiedad y depresión, las enfermedades de nuestro tiempo

    Síntomas de la ansiedad y la depresión

    Estos trastornos no son complicados de reconocer. Si sientes que tienes problemas para dormir, estás desanimado, te sientes aislado socialmente o llevas una mala calidad de vida, probablemente estés sufriendo alguno de estos. Lo importante en estos casos es ponerse rápidamente en manos de profesionales como Artea Psicología y Sexología ya que las consecuencias de padecerlos pueden terminar afectando negativamente a tu salud.

    Consecuencias de padecer ansiedad

    Padecer ansiedad puede ser la causa de sufrir determinadas enfermedades físicas. Esto se traduce en padecer fatiga, problemas en la piel, problemas para realizar la digestión, problemas sexuales… Básicamente, si se cuenta con un grado elevado de ansiedad, el propio cuerpo puede reaccionar generando distintas dolencias y enfermedades que requieren de una atención inmediata. Debemos tener en cuenta que padecer estas dolencias pueden terminar provocando, en determinados casos, problemas mucho más graves. Además de la manifestación física, la ansiedad también es causante de otros problemas psicológicos. Por culpa de la ansiedad las personas dejan de lado las actividades básicas de su desarrollo personal, social y también del desarrollo laboral. Esto provoca una caída en el estado de ánimo llegando a provocar graves problemas de autoestima y también de depresión, cuyas consecuencias vamos a ver ahora. Los problemas de ansiedad también pueden afectar a la pareja debido a la dificultad que presenta el mantener relaciones sexuales.

    Consecuencias de padecer depresión

    La depresión es uno de los peores trastornos que se puede sufrir debido a la gravedad de sus consecuencias. Por culpa de la depresión, el individuo muestra dificultades para socializar y también para desarrollar sus capacidades mentales. La depresión propicia la falta de control de los impulsos más básicos y también provoca la toma de malas decisiones. La depresión y la ansiedad están intrínsecamente relacionados y resulta complicado entender un trastorno sin el otro. La depresión también tiene su manifestación física, llegando a provocar dolores de cabeza frecuentes, aparición de úlceras estomacales y provocando también un aumento de la presión arterial. Tal vez el problema más importante que puede desencadenar la depresión es el de tener pensamientos suicidas. Precisamente, y en especial por este último motivo, hay que poner freno cuanto antes a esta situación. Si te sientes identificado con alguno de estos síntomas o conoces a alguien que los está padeciendo, es importante encontrar ayuda de forma urgente. Todos estos problemas no solo los sufre la persona que los padece, sino también los seres queridos de esta. Afortunadamente, se trata de un problema que tiene solución con la ayuda adecuada de profesionales.

  • ¿Qué es la zoofobia?

    ¿Qué es la zoofobia?

    La zoofobia es el miedo hacia los animales. Sin embargo hay que tener en cuenta que es frecuente (y normal) tener en alguna ocasión cierto temor hacia los animales. Seguro que alguna vez has visto algún perro por la calle con aspecto peligroso que te ha hecho tomar precauciones, o simplemente has sentido temor viendo algún insecto como una cucaracha. Estos miedos son totalmente normales, el problema viene cuando ocurren en exceso y causan un gran malestar, es entonces cuando hablamos de zoofobia.

    ¿Qué es la zoofobia?

    Tipos de zoofobia

    Cuando se padece un miedo irracional hacia un tipo de animal en concreto recibe otro nombre, los más comunes son:

    • Aracnofobia: Miedo a las arañas
    • Cinofobia: Miedo a los perros
    • Ailurofobia: Miedo a los gatos
    • Entomofobia: Miedo a las abejas
    • Apifobia: Miedo a las abejas
    • Murofobia: Miedo a los ratones y a las ratas
    • Bufonofobia: Miedo a los sapos
    • Ofidiofobia: Miedo a las serpientes
    • Zemifobia: Miedo a los topos

    Síntomas de la zoofobia

    La zoofobia no deja de ser un trastorno de ansiedad y los síntomas pueden variar con distinta intensidad, es normal tener sensación de inquietud de forma anticipada a encontrarnos con un animal y si estamos en presencia de uno se pueden presentar síntomas como la taquicardia, la sudoración, malestar, opresión en el pecho e incluso mareos. Pueden surgir otros síntomas como tener una actitud continuamente vigilante y en presencia del animal intentar huir y escapar de la situación.

    Causas de la fobia a los animales

    El origen de la zoofobia puede venir dado por haber tenido una experiencia traumática de pequeños al interactuar con algún animal, también por haber presenciado alguna situación en la que otra persona tuvo una experiencia negativa con un animal. Otra posible causa es por aprendizaje, si se crece con padres que tienen este tipo de fobia el individuo puede acabar desarrollando este problema.

    Tratamiento

    Lo primero que debes tener en cuenta es que si se trata de una fobia y el miedo es realmente exagerado, debes consultar con un profesional para que te ayude y guíe en el proceso de superarlo. Los tratamientos más habituales son: Exponerse poco a poco a la situación que nos causa el problema. Es decir la persona tiene que ir exponiéndose poco a poco a una situación en la que esté presente el animal al que tiene miedo, hasta que comprenda que realmente no pasa nada y no tiene nada que temer. Este suele ser el método más eficaz. Gracias a la tecnología actual se pueden emplear otros métodos como la realidad virtual, debemos tener en cuenta que cuando el miedo es a las abejas o a las serpientes (por ejemplo) puede no ser sencillo organizar una exposición paulatina y controlada. También ayudará mucho en la terapia que el paciente desarrolle técnicas de relajación y de respiración para aprender a reducir la ansiedad en estas situaciones.  

  • Amaxofobia: pánico a conducir

    Amaxofobia: pánico a conducir

    Las fobias son un mundo distante, un mundo complejo en el que quien más quien menos puede caer sin darse cuenta, y verse envuelto en una oleada de pánico ante algo que va a marcar su vida. La amaxofobia es el pánico a conducir, y desde blog de salud te vamos a explicar qué es y cómo afecta a entre un 10 y un 33 por ciento de los conductores españoles.

    Amaxofobia: pánico a conducir

    ¿Qué es la amaxofobia?

    Como hemos indicado anteriormente, la amaxofobia es el miedo a conducir. Seguramente conocéis a alguien que no puede coger un volante. Se paraliza. El miedo le invade el cuerpo y es incapaz de mover un sólo músculo. Todo ello indica que sufre este tipo de fobia, es decir, pánico a conducir. Es un miedo que hace que la persona que lo padece se quede paralizada, se bloquee y sea incapaz de reaccionar. Está englobado dentro de los trastornos de ansiedad. Según algunos estudios elaborados por el RACE, el 75% de las personas que sufren amaxofobia en algún momento de su vida, consiguen ponerse otra vez al volante del coche, superando, por tanto, ese miedo que les aborda. Asimismo, también aseguran que en el 95% de los casos son producidos por pensamientos irracionales, factor que debería ser tratado por un psicólogo. Las fobias al volante pueden surgir de muchas maneras. Una de las principales alarmas que suelen producirse es cuando una persona comienza a ponerse excusas para no coger el coche, para no conducir. Digamos que el miedo a reconocer que se sufre una fobia puede ser uno de los principales problemas. También suele aparecer ansiedad cuando se coge un volante, sensación que desaparece cuando se pisa tierra firme.

    ¿Cuál es la causa de la amaxofobia?

    Sus causas son variadas y se produce en un contesto muy determinado, empezando antes de enfrentarse a la conducción o durante esta. Principalmente suele venir ocasionada por haber sufrido una experiencia traumática al volante, como puede ser un accidente de tráfico, la falta de confianza en uno mismo y la falta de experiencia en la conducción.

    ¿Cómo superar el miedo a conducir?

    Hay que analizarse y ver por qué se tiene este problema, qué motiva este miedo a conducir. Una vez localizada la raíz del problema, será más fácil atajarlo. Eso sí, es más que recomendable acudir a un profesional. Y ten en cuenta que como en todas las fobias lo primero es reconocer que se tiene ese problema y querer poder superarlo. Entre las técnicas habituales suelen estar desde las más básicas como son la relajación, ejercicios de respiración diafragmática, con los que aprenderemos a gestionar estos miedos cuando se presente, hasta tener que enfrentarse a la situación de forma virtual con simuladores y gafas de realidad virtual. También puede ser una buena ayuda apuntarse a una autoescuela para hacer un curso de reciclaje o uno específico para superar este miedo. Cuando estés preparado llegará el momento de la verdad, el enfrentarse a la situación a los mandos de un coche, para ello lo mejor es empezar poco a poco, fijándose metas pequeñas e ir narrando en voz alta todo el proceso de la conducción, esto te ayudará a bajar los niveles de ansiedad e irte acostumbrando poco a poco a conducir con tranquilidad. En cualquier caso recuerda que para superar la amaxofobia necesitarás, primero ser consciente de que padeces este problema, segundo querer superarlo y por último ponerte en manos de un psicólogo profesional que te guíe y te ayude en el proceso para vencer el miedo a conducir.

  • Cuida tu salud mental durante la Navidad

    Cuida tu salud mental durante la Navidad

    A pesar de que la Navidad significa para la mayoría una época de jolgorio y alegría, las diferentes connotaciones de esta pueden suponer un problema de salud mental para otras personas. Si es tu caso, vamos a ofrecerte una serie de pautas a través de las cuales podrás cuidar un poco más tu salud mental, durante estos días tan señalados.

    Cuida tu salud mental durante la Navidad

    Que la Navidad no afecte a tu salud mental

    Ten en cuenta las siguientes pautas para cuidarte estas navidades:

    Los regalos

    No te preocupes nunca más por los regalos. Un regalo no es tan importante como el hecho de haberse acordado de la persona tan especial a la que se lo estás dando. Recuerda que los regalos no compran el afecto, por lo que no tengas miedo a fallar ni te agobies en la compra de los mismos. Racionaliza el pensamiento y se objetivo, el mejor regalo es poder estar con los seres queridos.

    Grandes grupos

    Si te agobian los grandes grupos y no te gusta estar socializando en exceso, en una época en la que todo el mundo muestra afecto sin a veces ni siquiera sentirlo, aprovecha para ir a la piscina climatizada, leer un libro o practicar algo de ejercicio.

    Hacer lo que más te llene y apetezca durante estos días, te ayudará a sentirte más realizado y a no depender de la aprobación de un grupo que realmente no te importa. Se tu mismo y no te metas presión en ningún momento, de esta forma, no sentirás ninguna clase de agobio.

    Vigila las comidas

    En la Navidad es habitual las grandes comidas. Ponerte un límite en este sentido y seguir fiel a tu dieta, es una de las mejores soluciones para poder evitar grandes atracones de los que luego nos podamos arrepentir. En la Navidad, también es habitual disfrutar de una gran cantidad de dulces, con un poco de mesura, podremos disfrutar de la fiesta, sin tener que rechazar nada en concreto.

  • ¿Qué es la tripofobia?

    ¿Qué es la tripofobia?

    La tripofobia es un miedo irracional, como cualquier otro tipo de fobia, a un conjunto de agujeros, hoyos o huecos. La mera exposición a una de estas imágenes, causa en la persona un rechazo inevitable, además de mostrar signos de ansiedad ante toda clase de patrones repetitivos.

    ¿Qué es la tripofobia?

    Se trata de una fobia bastante común y que es sufrida por prácticamente un 25% de los seres humanos. A pesar de que se trata de una fobia muy común, sufrida por muchas personas, es importante señalar que todavía no se encuentra reconocida. El motivo de que todavía no se encuentre reconocida, es que no se han llevado a cabo los estudios necesarios para catalogarla como tal.

    ¿Qué síntomas tiene?

    A pesar de que no se encuentre catalogada como fobia, si que cuenta con los mismos síntomas que se dan en otra clase de fobias. De esta forma, la tripofobia es capaz de producir crisis de ansiedad, temblores, nauseas o taquicardias entre otros síntomas. De hecho, los casos más extremos pueden llegar a padecer fiebre, picores o enrojecimientos de la piel.

    La procedencia de esta fobia, data de nuestros antepasados y su instinto natural de rechazar todos aquellos patrones que se repiten, aspecto que servía hace años para reconocer a especies venenosas y así evitar su contacto. A día de hoy, con la proliferación de las imágenes a través de internet, muchas personas se han dado cuenta de su repulsa a este tipo de imágenes y las tratan de evitar constantemente.

    ¿Tiene tratamiento la tripofobia?

    Desgraciadamente, al no tratarse de una fobia reconocida por la ciencia, no existe tratamiento alguno que pueda combatir la enfermedad.

    Los únicos tratamientos que siguen algunas personas, es acudir a un psicólogo con el que tratan el tema abiertamente, con la intención de poder superarlo y mejorar su autocontrol ante la exposición de dichas formas.

  • Qué son los trastornos cognitivos

    Qué son los trastornos cognitivos

    Los trastornos cognitivos alteran funciones como el aprendizaje, la memoria o la orientación. Tienen una mayor tasa de incidencia dentro de la tercera edad aunque puede darse también a edades más tempranas. Hoy desde nuestro blog de salud vamos a ver cuales son estos trastornos que afectan a la salud mental.

    Qué son los trastornos cognitivos

    Principales trastornos cognitivos

    Los trastornos cognitivos más comunes son:

    Delirium: Se manifiesta de forma aguda y a nivel global. Provoca un deterioro sobre el nivel de conciencia. Este trastorno se va agravando de forma gradual hasta llegar a afectar a los procesos mentales de pensamiento e incluso la capacidad de percepción.

    Demencia: Se manifiesta como una forma de deterioro crónico de las funciones superiores. Afecta directamente a nivel intelectual y también suele mostrar alteraciones conductuales y en el estado de ánimo del paciente. Es la principal causa de discapacidad dentro de la tercera edad. Los primeros síntomas son la alteración de la personalidad y el paciente no llega a ser consciente de los mismos. A medida que el proceso evoluciona comienzan a aparecer déficit de atención que le impiden desarrollar su vida con normalidad.

    Trastornos amnésicos: Suele afectar sobre todo a la memoria reciente del paciente. Los más comunes son la psicosis de Korsakoff (por deficiencia de vitamina B1), el traumatismo craneoencefálico (déficit cognitivo leve) y la amnesia global transitoria (imposibilidad de retener información y pérdida de la memoria reciente).

    Cómo prevenir el deterioro cognitivo

    Existen ciertas medidas que se pueden poner para prevenir el deterioro cognitivo. Hay ejercicios que nos pueden ayudar a desarrollar y fortalecer nuestras funciones cognitivas. Por ejemplo mantener ciertos hábitos que nos ayuden a ejercitar nuestra mente (juegos de lógica, lectura, ejercicios de contabilidad doméstica…).

    Además, la socialización adquiere una importancia especial. Relacionarnos socialmente nos obliga a interactuar con el entorno y gestionar diferentes tipos de información de forma simultánea. Además, tratar de mantenernos al día de lo que ocurre en nuestro contexto resulta fundamental sobre todo en edades avanzadas.

    Por último, es importante que se acuda a un profesional médico especializado en cuanto se perciba cualquier anormalidad por mínima que sea. Cuanto antes se inicie un tratamiento, mayores serán los daños que se puedan prevenir o solucionar.

  • Trastornos de ansiedad, causas y tipos

    Trastornos de ansiedad, causas y tipos

    Tener ansiedad de forma puntual es algo normal en la vida de toda persona, sin embargo cuando hablamos de  trastornos de ansiedad, nos referimos a aquellos que por su intensidad se convierten en una patología que afecta a la salud mental e influyen en la vida diaria de los que lo padecen.

    Trastornos de ansiedad, causas y tipos

    Síntomas de los trastornos de ansiedad

    Este tipo de trastornos se manifiesta a partir de una serie de síntomas muy claramente identificables. La sensación de tensión o nerviosismo es el indicio más representativo, aunque existen algunos más que son claros indicadores:

    La sensación de estar en peligro de forma inminente es muy común y similar a la que experimentamos cuando presenciamos algún tipo de catástrofe en primera persona.

    Como consecuencia del nerviosismo se incrementa el ritmo cardíaco del afectado, también se produce lo que conocemos como hiperventilación (respiración anormalmente acelerada), sudoración o temblores.

    La sensación de debilidad no sólo se manifiesta a nivel psicológico y los pacientes pueden sentir su cuerpo cansado y debilitado.

    Además puede producirse consecuencias indirectas como problemas gastrointestinales o dificultad para conciliar el sueño.

    El afectado puede tener problemas también para controlar sus emociones y sentimientos, así como para gestionar sus preocupaciones.

    Por último, es muy habitual que aparezca una necesidad de huir o evitar todas aquellas situaciones que producen ansiedad lo cual puede derivar en un aislamiento social.

    Tipos de trastornos de ansiedad

    Tipos de trastornos de ansiedad

    El trastorno de ansiedad puede manifestarse en diferentes tipologías y cada una de ellas responde a unos factores diferentes aunque tienen rasgos muy parecidos.

    • Agorafobia: Este tipo de trastorno se produce cuando la víctima desarrolla un miedo irracional ante lugares abiertos o incluso situaciones donde hay una exposición pública.
    • Trastorno de ansiedad generalizada: Se caracteriza por una presencia continua y excesiva de ansiedad incluso dentro de eventos o asuntos cotidianos.
    • Trastorno de pánico: Se caracteriza por la presencia continua de ataques de miedo o terror intensos en el que el enfermo experimenta un nivel máximo de miedo en cuestión de minutos.
    • Mutismo selectivo: Se manifiesta sobre todo en niños pequeños que no pueden entablar conversaciones en algunas situaciones como la escuela o incluso dentro de su propia familia.
    • Trastorno de ansiedad por separación: Se produce en la infancia y se da cuando el niño se separa de sus padres o un familiar cercano.
    • Fobia social: El afectado siente elevados niveles de ansiedad en situaciones sociales debido a una constante sensación de inseguridad o vergüenza.
    • Trastorno de ansiedad inducido por sustancias: Son el resultado directo del consumo de sustancias como medicamentos o drogas. También puede darse al estar expuestos a una sustancia tóxica o por el propio síndrome de abstinencia.
    • Además, la presencia de cualquier tipo de enfermedad puede llegar a generar ansiedad en el enfermo que se manifiesta a través ataques de pánico intensos y continuados.

    Si padeces alguno de estos trastornos, ten presente que no se van a ir por sí solos, debes acudir a un profesional experto en este tipo de trastornos mentales para que te ayude a solucionar tu problema.

  • Principales trastornos del neurodesarrollo

    Principales trastornos del neurodesarrollo

    Como ya vimos cuando hablamos de la salud mental y los principales trastornos mentales, entre ellos están los trastornos del neurodesarrollo que son aquellas alteraciones que se manifiestan a la hora de desarrollar funciones propias de la maduración del sistema nervioso.

    Principales trastornos del neurodesarrollo

    Tipos de trastornos del neurodesarrollo

    Existen diferentes tipos de Trastornos del neurodesarrollo, como son:

    • Trastorno del Aprendizaje:
    Afecta a la capacidad de las personas a la hora de asimilar y poner en práctica habilidades. Estos, a diferencia de lo que ocurre con las discapacidades mentales, no reflejan la inteligencia de los afectados.

    • Trastorno por Déficit de Atención y comportamiento perturbador.
    El TDAH es uno de los trastornos más conocidos. Se manifiesta a partir de síntomas como una dificultad considerable a la hora de mantener la atención, alto nivel de distraibilidad, pérdida de metas, impaciencia fuera de lo común, tendencia a interrumpir conversaciones o actividades ajenas…

    • Trastorno del Lenguaje y de la Comunicación.
    Pueden ser de desarrollo o bien adquiridos. Generalmente suelen ser diagnosticados más a chicos que a chicas aunque no se sabe por qué. Pueden manifestarse a partir de diferentes síntomas como mutismo, vocabulario limitado en relación a la edad o dificultad para comprender instrucciones sencillas.

    • Trastorno Generalizado del Desarrollo (Autismo, Síndrome de Asperger)
    Es una irregularidad que se manifiesta de forma global afectando a diferentes áreas. Entre ellas la interacción social, la comunicación o intereses. Uno de los trastornos más conocidos es el trastorno del espectro autista.
    Se manifiesta con una serie de dificultades en la comunicación e interacción. Algunos síntomas son los intereses obsesivos y restrictivos así como comportamientos repetitivos y reiterativos. Las personas autistas tienen dificultades para comprender conceptos abstractos y poseen una visión del mundo muy literal. El trastorno del espectro autista aglutina diferentes tipologías como el autismo de Kanner o el Síndrome de Asperger.

    • Trastorno de Tics.
    Se manifiestan a partir de espasmos movimientos o bien palabras repentinas que se emiten de forma ininterrumpida. Las personas que sufren de este tipo de trastornos no se ven capacitadas para controlar estas manías de forma voluntaria.

    • Trastorno afectivo-emocional.
    Es una forma de depresión en donde la variación de luz influye poderosamente. Estos cambios de luminosidad se producen de forma natural con las estaciones por lo que es común que se manifieste con mayor agresividad durante el invierno.

    • Trastorno de las habilidades motoras.
    Se manifiesta a partir de diferentes problemas para lograr una coordinación en la ejecución de movimientos. Generalmente se suele dar en niños.

    • Trastorno de la Lateralidad.
    Puede producirse por un trastorno neurofisiológico hereditario en el que la lateralidad no se define correctamente. De este modo el afectado utiliza la parte izquierda del cuerpo para realizar unas funciones y la parte derecha para realizar otras.