¿Quieres saber cómo prevenir el glaucoma? Se trata de una enfermedad ocular que produce una pérdida gradual de la visión. Habitualmente no se manifiestan síntomas notables e, incluso, la pérdida de la visión puede ser repentina.
Aunque existen varios tipos de glaucoma, por lo general en todos los casos, el sistema de drenaje del ojo se obstruye y el fluido intraocular no puede drenar. Se acumula y genera presión en el interior del ojo, dañando el nervio óptico y dando lugar a la pérdida de visión.
Es importante diagnosticar la enfermedad a tiempo para evitar la ceguera completa. Para ello, lo idóneo es someterse a revisiones oftalmológicas periódicas.
Síntomas del Glaucoma
Como hemos dicho antes, los síntomas del glaucoma no son únicos de la enfermedad y tampoco resultan llamativos por no ser demasiado dolorosos.
Náuseas
Vómitos
Visión borrosa
Dolor en los ojos
Dolor de cabeza
Halos arcoíris en la imagen
Pérdida repentina de visión
Consejos para prevenir el glaucoma
Antes de saber cómo prevenir el glaucoma, se ha de tener en cuenta que puede afectar a cualquier persona. Hay grupos que corren más riesgo como son: mayores de 60 años, miopes, gente que padezca diabetes, hispanos de edad avanzada, parientes de personas que padezcan glaucoma, gente de ascendencia africana y personas que utilizan esteroides con frecuencia.
Para prevenir la ceguera producida por el glaucoma se recomienda acudir a revisiones oculares con cierta rutina, es decir, cada uno o dos años. Detectarlo a tiempo es la única forma de conservar la visión, pues se administrarían los medicamentes pertinentes o se llevaría a cabo una cirugía.
Algunos hábitos saludables pueden prevenir la aparición de esta enfermedad, aunque no hay ninguna evidencia científica que nos lleven a asegurar que vitamina y minerales concretos prevengan realmente la aparición de la enfermedad.
Incluir en la dieta productos con carotenoides, pigmentos orgánicos presentes en plantas; zinc, vitaminas A y D, zinc, ácidos grasos omega-3 y antioxidantes.
Evitar el tabaquismo.
Evitar la sobreexposición solar.
Reducir el alcohol
Controlar el peso.
Utilizar gafas de sol
¿Qué os parece esta información sobre cómo prevenir el glaucoma?
¿Sientes dolor de garganta al ingerir los alimentos, tos intermitente o mal aliento? En ese caso, es posible que la formación de cálculos amigdalinos (tonsilolitos) sean responsable de esta afección. Un tratamiento adecuado puede ser de utilidad para acabar con estos síntomas.
La concentración de tonsilolitos en las criptas de las amígdalas palatinas, generadas por sales cálcicas o en combinación con otras sales minerales, afecta a entre el 16% y el 24% de los pacientes, unas cifras que van en aumento en el ámbito de la práctica clínica.
¿Qué son las amígdalas?
Las amígdalas forman parte del sistema linfático y ayudan a combatir infecciones, aunque para algunos niños puede constituir una importante fuente de problemas. A pesar de que puede sufrirse amigdalitis a cualquier edad, lo cierto es que es más frecuente entre los 3 y los 6 años de edad. Al margen de esto último, como se indicaba en líneas anteriores, las amígdalas juegan una importante labor defensiva que no se ha de pasar por alto.
En este sentido, investigaciones recientes dan cuenta de los beneficios que pueden ofrecer las amígdalas en la lucha contra las infecciones durante los tres primeros años de vida. Formadas en el feto durante la semana 16 del embarazo, las amígdalas reaccionan sin demora frente a un agente patógeno. En primer lugar, crearán una gran cantidad de células que recibirán los gérmenes patógenos y los antígenos. Tales células también se encargarán de la decodificación de todas y cada una de las características de dichos anticuerpos específicos. Esa información será transmitida al resto de órganos del sistema linfático.
Sin embargo, como sucede con otros órganos de las vías respiratorias, las amígdalas también pueden ser blanco frecuente de virus y de bacterias. Precisamente, cuando las partículas de comida y otros residuos se acumulan en los canales o «criptas» de las amígdalas, con el tiempo se endurecen formando una masa calcificada que dará lugar a los antes mencionados tonsilolitos.
Síntomas y tratamiento de la tonsilolitis
Uno de los primeros síntomas de la tonsilolitis (inflamación de las amígdalas como resultado de la infección) es el dolor de garganta, el cual podría ir acompañado de fiebre, escalofríos e hinchazón de los ganglios linfáticos de la mandíbula y del cuello. También son habituales el cansancio y la pérdida de apetito, así como dificultar la deglución (tragar los alimentos). En ocasiones, también hay presente la infección del oído medio, por haberse obstruido una de las trompas de Eustaquio, el par de tubos que conectan la garganta con el mencionado oído medio.
Los profesionales médicos son los que deberán determinar si la tonsilolitis se debe a un virus o a una bacteria. En este sentido, desde nuestro blog de Salud queremos recordar lo relevante que es apostar por una conveniente higiene de las amígdalas, una asignatura pendiente para un amplio porcentaje de la población.
En este caso, os proponemos hacer uso de un conjunto de instrumentos que facilitarán esta labor de limpieza y, en definitiva, nos ayudarán a cuidar de nuestra salud oral. Nos referimos al kit de extracción de tonsilolitos o amigdalinos de tres herramientas de LabHub, que os presentamos en este mismo artículo. Formado por Tonsil Pick, un raspador de lengua de cobre y una jeringa de 12 ml de punta curvada, este conjunto de herramientas serán de utilidad para acabar con las piedras tonsilares, los tonsilolitos y el molesto mal aliento.
Entre otras cosas, la jeringa permitirá limpiar todo tipo de residuos acumulados en las amígdalas. Por su parte, el raspador lingual se encargará de eliminar toda la capa blanquecina y maloliente de la lengua. Finalmente, el palito con iluminación LED te ayudará a navegar por la amígdala con detalle y así poder eliminar las grandes piedras tonsilares atrapadas en su interior.
Cuando elimines estas piedras y limpies habitualmente la lengua, los dolores de garganta y la aparición de amigdalitis se verá disminuida de manera considerable. No has de olvidar que dejar ese material blanco en la boca constituirá el ambiente perfecto para que las bacterias se alimenten. Al acabar con él, se evitará que las bacterias dejen de multiplicarse.
El desconocimiento de la presencia de piedras tonsilares entre la población hace que los dolores de garganta y el mal aliento sean más comunes de lo habitual.
¿Vosotros habías oído hablar de la tonsilolitis?, ¿habéis probado el kit de extracción de tonsilolitos?, ¿cómo fue vuestra experiencia?.
¿Has oído hablar de la gasometría?, ¿sabes en qué consiste? Te contamos todos los detalles sobre esta prueba médica en nuestro blog de Salud.
¿Qué es la gasometría?
Una gasometría, como se ha mencionado anteriormente, es una prueba a través de la cual se pueden observar los niveles de oxígeno, dióxido de carbono, así como otras sustancias, en la sangre. En función del tipo de vía dela cual se extraiga la muestra nos podemos encontrar con gasometrías venosas, en las que se obtiene la sangre de una vena; o gasometrías arteriales, en las que se recoge la sangre de una arteria, generalmente de la radial de la muñeca.
La utilidad de esta prueba es que gracias a la información de la sangre recogida se puede determinar si existen alteraciones que puedan comprometer la salud del paciente, como por ejemplo alteraciones en el metabolismo renal, acidosis, hiperventilación o insuficiencia respiratoria.
¿Cómo funciona la gasometría?
Ahora llega la primera pregunta, ¿hay que prepararse para hacer esta prueba?No, es una prueba que no implica riesgos por lo que no es necesario ni ingresarse ni ir acompañado. Tampoco se requiere de mucho tiempo para realizarla, ni tomar medicamentos antes.
La gasometría en sí es bastante similar al reconocido análisis de sangre. El enfermero o enfermera limpiará el área de donde nos vaya a extraer la sangre, nos palpará el pulso y cuando localice la vena o arteria que necesite pinchará. Es un bote pequeño el que se tiene que llenar, así que no durará más que unos segundos.
Siguiendo la misma línea de los análisis de sangre, extraerán la aguja, nos colocarán un algodón y nos solicitarán que presionemos unos 15 minutos. Y tal cual uno llega, se vuelve a marchar.
Las complicaciones que se pueden derivar de una gasometría son similares a los de un análisis de sangre: que nos salga un moratón, una pequeña infección o que se produzca una hemorragia, situación bastante rara.
Una de las complicaciones más comunes es que no se obtengan resultados debido a un error en la prueba (algo que suele ocurrir ya que es una técnica bastante complicada, aunque muy útil).
¿Qué os parece esta información sobre en qué consiste la gasometría?, ¿os habéis hecho una prueba de este tipo en alguna ocasión?, ¿cómo fue vuestra experiencia?
La hepatitis es una inflamación del hígado, órgano donde se llevan a cabo importantes funciones básicas para que nuestro organismo funcione tal y como debe. Esas funciones se ven alteradas ante la hepatitis y se pone seriamente en riesgo la salud de la persona afectada.
Es por esto que hoy vamos a tratar algunos métodos para prevenir esta enfermedad.
Cómo se contagia la hepatitis
Lo principal es mantener unos hábitos de higiene adecuados y evitar espacios que no los cumplan.
En el caso de consumo de drogas a través de agujas y/o jeringuillas se debe evitar de forma rigurosa el compartir el material. Existen centros sociales donde se ofrece material esterilizado.
A la hora de practicar sexo el preservativo es la mejor arma contra el contagio de hepatitis.
Las intervenciones estéticas del tipo de tatuajes y piercings son otro foco de contagio por lo que debemos asegurarnos de que el centro donde vayamos a hacernos el tatuaje y/o piercing esté debidamente homologado y cuente con las condiciones de salubridad apropiadas.
Antes de beber agua en un lugar desconocido tenemos que comprobar que sea potable y que cumpla con los requisitos sanitarios.
Si vamos a viajar tenemos que saber que en algunas regiones el contagio es mucho más sencillo y, si bien lo normal es que no suceda nada, a veces un simple error como beber el agua donde no se debe o mantener una única vez relaciones sexuales con una persona sin protección pueden ser acciones suficientes para contagiarnos.
Quien debe vacunarse contra la hepatitis
Es por esto que si vamos a ir de viaje a alguna zona con una considerable afluencia de contagios deberemos vacunarnos contra la hepatitis antes de partir. Es una prevención algo más drástica pero más efectiva ante cualquier paso en falso.
Una vez ya estamos contagiados dependiendo del tipo de hepatitis que padezcamos podemos acceder a una vacuna o no.
Se recomienda que se vacunen contra la hepatitis A todos aquellos individuos que estén en contacto directo con portadores del virus. También se indica a médicos y profesores, así como a enfermos de hemofilia y maestros de guardería.
En cuanto a la vacuna contra la hepatitis B, se administra a los bebés y a algunas personas enfermas del hígado o portadores del VIH. También se indica para aquellas personas que tengan muchas parejas sexuales.
Esperamos haberte ayudado con estos consejos sobre cómo prevenir la hepatitis. Ten en cuenta que como en toda enfermedad la prevención es lo mejor.
Según diversos estudios, la luz tiene mucho que ver con nuestro estado de ánimo. ¿Crees que no? ¿No es cierto que primavera y verano estamos más animados y de mejor humor?
Nuestro estado de ánimo afectado por la luz
En lo que se refiere a la luz solar y las estaciones del año, existen investigaciones que demuestran la influencia de los cambios estacionales en nuestra psique. Durante los meses de otoño e invierno perdemos energía, interés en la vida social y dormimos más.
Aquellos que se ven más afectados y experimentan cambios profundos en su humor durante estos periodos podrían estar sufriendo del trastorno afectivo estacional (TAE). Entre los síntomas se destacan irritabilidad, cansancio, tristeza o sentimientos de vacío y pesimismo, cambios de peso, pensamientos de muerte, suicidios o desinterés por las actividades que se practican.
Lo curioso de esta afección es que influye tanto en las personas que viven rodeadas por la naturaleza como a los que viven en una gran ciudad, más aún en estas últimas dado que nuestro estilo de vida nos hace más vulnerables a las depresiones. Para aprovechar al máximo los beneficios de esta luminosidad, puede ser interesante cambiar ventanas en aras de ganar mayor esplendor en el interior de nuestra estancia.
Otro punto a destacar es que, generalmente, asociamos nuestra tristeza a los dramas cotidianos del día a día: una mala jornada en el trabajo, una discusión con la pareja, un problema familiar, etc. Pero nunca pensamos en que nos puede faltar luz. ¿O es que hemos escuchado a alguien decirnos que está con un mal día porque no sale el sol? Hasta el sexo depende de las horas de luz. En verano las hormonas tienen un aumento en sus picos, lo que nos hace estar más dispuestos a mantener relaciones.
En cuanto a la luz de las pantallas, ya son muchos los que aseguran que altera nuestro ritmo de sueño. Aún parece difícil comprender porqué, pero poco a poco se están abriendo nuevas líneas de investigación para responder a preguntas como cuál es el tipo de luz que nos afecta más o cómo lo hace.
En lo que ya coinciden los investigadores es que tenemos que acostumbrarnos a apagar los móviles y ordenadores dos horas antes de acostarnos. La luz de estos aparatos envía una señal equivocada a nuestro organismo, que entiende que aún no es el momento de acostarnos. Pero, ¿qué pasa si tengo que trabajar hasta tarde? Pues ya tenemos una solución para esto. Se trata de emplear filtros de luz naranjas, los cuales absorberán parte de la luz azul que producen los aparatos. A la hora de acostarnos tenemos que procurar dormir en la más absoluta oscuridad y, de encender alguna luz, que sea roja o de algún color cálido.
La luz nunca ha sido un asunto que preocupara demasiado, pero es importante empezar a darnos cuenta de que influye directamente en nuestras vidas y que con tomar un par de hábitos y ser conscientes de en qué nos afecta, estaremos cuidado de nuestra vitalidad y nuestra salud sentimental y psíquica.
En esta ocasión os vamos a dar algunas recomendaciones para evitar que reaparezca elvirus del herpes. Este virus es un agente infeccioso que aparece en la piel, en los genitales y en la boca. Puede dar lugar a otros problemas como úlceras y, en ocasiones extremas, neumonía.
Cuando tenemos una primera erupción, lo primero que debemos hacer es acudir a nuestro médico para que nos indique qué tratamiento antiviral es el adecuado para nuestro caso. Cuanto antes comencemos el tratamiento, mucho mejor. Los medicamentos tienen varias funciones además de tratar directamente el herpes:
Evitar que aparezcan más herpes
Reducir el tiempo de presencia de los síntomas
Limitar el contagio
Medidas para que no reaparezca el herpes
Pero, ¿qué podemos hacer para que no reaparezca el herpes?
A esa reaparición se la conoce como rebrote o recurrencia. Depende de la propia persona que el virus aparezca de nuevo o no y la gravedad del mismo, aunque por lo general son aquellas personas con sistemas inmunitarios débiles las que están más expuestas. Sin embargo, realmente no se conocen las causas que llevan a la reaparición del herpes.
En la zona de la boca se asocian a la exposición al sol, lesiones en los labios u otras infecciones. En cuanto al área genital, se cree que guarda relación con la menstruación, las relaciones sexuales, infecciones, estrés, irritaciones en la dermis o cirugías.
Para prevenir que reaparezcan los herpes, existen medicamentos que se toman diariamente durante un tiempo determinado. Según señale el médico. A este tratamiento se llama terapia de supresión.
Otra forma de evitar el regreso del herpes pasa necesariamente por llevar una vida sana. Descansar bien y cumplir las horas necesarias de sueño. Además de procurar reducir el estrés.
Después de seis meses, debemos acudir otra vez al médico para que decida si debemos continuar con los antivirales, poner fin al tratamiento o hacer algún tipo de modificación.
¿Qué otros consejos aportaríais vosotros para evitar que reaparezca el virus del herpes?
La importancia de detectar a tiempo enfermedades como el cáncer de mama es un hecho del que muchas veces no somos conscientes, pero que podría reducir de forma considerable el número de casos. Las células que forman los órganos se dividen para reemplazar a las envejecidas o muertas, de forma que puedan mantener la integridad y, con ello, el funcionamiento de los órganos.
Cuando este proceso se altera y se produce una división incontrolada se produce el tumor o nódulo. A veces estas células no sólo crecen sin control, sino que también invaden los tejidos y pasan a otras áreas del cuerpo, es a lo que llamamos cáncer o tumor maligno. El cáncer de mama es el tumor maligno que crece en el tejido de la glándula mamaria.
Detectar a tiempo el cáncer de mama
Siempre estamos escuchando que es muy importante detectar el problema con el máximo tiempo posible y es que las posibilidades de curación de un cáncer de pecho en su etapa inicial son superiores al 98%. El problema es que muchas desconocemos los pasos para autoexplorarnos, lo que es importantísimo para identificar bultos y otros síntomas. Por ello, vamos a ver el paso a paso para una exploración eficaz.
Nos colocamos frente al espejo con los brazos a los lados y observaremos nuestros pechos con detenimiento buscando manchas, irritaciones, secreción de líquidos y otras señales anormales de los mismos.
Levanta los brazos sobre la cabeza y junta las palmas. Presta atención a si tus pechos han reaccionado de alguna forma extraña. Seguidamente colocaremos las manos sobre las caderas y nos inclinaremos hacia delante, presionando con las manos para poner en tensión los músculos y de nuevo observaremos si se delata algún cambio.
Nos tumbamos en la cama con un cojín debajo del hombro izquierdo y la mano izquierda en la nuca. Con la otra mano palparemos el pecho izquierdo, la clavícula y el hombro. Debemos palpar toda la mama, por lo que es mejor seguir un patón para no dejarnos nada. Buscamos cualquier consistencia extraña bajo la piel. Una vez hallamos terminado, repetimos la operación con la mama derecha. No olvides los pezones.
Para finalizar la exploración, tocaremos las axilas también en busca de señales anómalas.
Si encuentras alguna manifestación irregular, no entres en pánico, perfectamente podría no ser nada. Acude al médico cuanto antes para que te saque de dudas. Si nuestro médico considera que esas manifestaciones son indicios, nos mandará una mamografía para comprobarlo. Es la técnica más conocida, porque es la más eficaz. Se trata de una radiografía, que es capaz de detectar lesiones internas cuando aún son muy imperceptibles.
Recuerda que cuanto antes se localiza el cáncer de mama, más posibilidades hay de combatirlo y no se requieren tratamientos tan agresivos. Así que recuerda hacer tu autoexploración porque podría salvarte.
Un bulto en la axila puede generarse por muchos motivos y no debemos alarmarnos sin conocer porqué se ha formado. Una vez vayamos al médico éste nos dará las respuestas que necesitamos basándose en cuando notamos el bulto por primera vez, si ha cambiado de tamaño, si estamos amamantando, si nos duele y si lo relacionamos con otros síntomas. También nos practicará un examen físico que determine cuál es la raíz del problema.
Si la causa es viral, debido a una infección, el bulto desaparecerá tal y como ha venido. Si se ha producido como reacción a una alergia, tendremos que resolver qué la produce y eliminar ese elemento alérgeno.
Posibles causas de un bulto en la axila
Ahora bien, existen tres motivos principales por los cuales podemos desarrollar un bulto en la axila. Vamos a verlo.
La forunculosis es la causa más habitual de la formación de bultos o bolitas en las axilas. Es un quiste que se forma debido a una infección en la glándula sudorípara, que impide la salida del sudor, que termina en la salida del vello de la axila. Puede ser bastante molesto o incluso doloroso, pero es inocuo. La mejor forma para prevenirlo es cuidar la depilación, porque es cuando el vello puede quedar atrapado y originar un quiste.
El linfoma es una posibilidad que no debemos descartar. Es un tipo de cáncer que un tiene tratamiento muy efectivo. Dependiendo del tipo de linfoma recibiremos una u otra medicación, pero ante todo no hay que perder la esperanza, es una enfermedad que se puede vencer. Podemos relacionarlo con otros síntomas, como un poco de fiebre, pérdida de peso o mucha sudoración por la noche. No obstante también pueden darse sin mayores signos que el propio bulto.
Una inflamación de los ganglios no es una cuestión alarmante, pueden inflamarse si estamos enfermos o hemos sufrido alguna infección. Nuestro médico averiguará qué es lo que ha causado la inflamación y nos recetará un medicamento en función del origen del problema.
Recuerda que si tienes un bulto en la axila lo más habitual es que se trate de una forunculosis o quiste y que, en el caso de que sea un linfoma hay soluciones.
Una prueba de audiometría estudia la capacidad que tiene una persona para escuchar sonidos. Estos varían en función de la intensidad y el tono y la audición se produce cuando las ondas sonoras estimulan los nervios del oído interno, llevando el sonido hasta nuestro cerebro.
A la hora de prepararnos para una prueba de audiometría no necesitamos demasiadas precauciones. Lo único es asegurarnos de que no tenemos cera para que no interfiera con los resultados del examen. Respecto a posibles efectos secundarios derivados no hay que albergar ninguna preocupación porque es una prueba segura.
Las audiometrías tampoco causan ningún tipo de molestias y su duración puede variar entre 10 minutos hasta casi una hora. Esto dependerá del detalle que esté buscando el médico que nos realice el examen.
¿Cómo es la audiometría?
Lo primero que nos hace el médico es un audiograma. Con ello sentiremos bloqueado nuestro oído de forma que se evalúe la capacidad que tenemos para escuchar susurros y otros sonidos bajos.
Con la audiometría se consigue una medición más exacta de la audición del paciente. Se utilizan audífonos que se conectan a otro aparato llamado audiómetro. Se transmiten sonidos, con una intensidad controlada, a un oído u otro y el paciente levanta la mano o pulsa un botón para indicar a cuál oído han llegado esos sonidos.
Debemos tener presente que padecer algunas enfermedades puede llevar a que el profesional confunda los datos ofrecidos por la prueba. Así que si sufrimos algún trastorno tendremos que comunicárselo.
¿Cuándo debemos realizarnos una audiometría?
A veces sufrimos algún accidente o enfermedad que puede dañar nuestra capacidad auditiva. Si percibimos que no escuchamos como de costumbre, que tenemos que prestar más atención y aun así perdemos cosas de la conversación, podemos estar ante un indicio de hipoacusia. Algunas de las afecciones que pueden provocarnos problemas en la audición pueden ser un trauma acústico o craneal, algún trastorno hereditario, enfermedades crónicas del oído o del oído interno.
Cierto es que, en ocasiones, consumimos algunos medicamentos que pueden dañar nuestro oído, con lo que hay que tener cuidado en cuando los estemos tomando y vigilarnos.
Los resultados de la prueba pueden ser muy dispares ya que existen muchos tipos y grados de hipoacusia. Por otro lado, la magnitud y la forma de perder la capacidad auditiva puede llevarnos al origen de la dolencia y permitirnos calcular las posibilidades que existen de recuperar la audición.
¿Qué sabes vosotros acerca de las funcionalidades para las que sirven las audiometrías?, ¿os habéis realizado alguna?, ¿cómo fue la experiencia?
Los mareos afectan a más personas de las que podamos imaginar, en especial cuando se realizan viajes largos en automóvil. Aunque, de la misma forma, uno puede sufrir este problema en cualquier otro transporte. Te damos algunos consejos para evitar este tipo de afecciones.
Obviamente, el factor fundamental que produce el mareo es el movimiento del coche, el avión o el barco. Pero también existen otras cuestiones que contribuyen negativamente a que logremos llegar a nuestro destino felizmente. Por ejemplo, si estamos cansados o nerviosos tenemos más posibilidades de marearnos durante el viaje.
Cómo evitar mareos en los viajes
Pero siempre podemos tener presentes algunos consejos que nos eviten este malestar, vamos a verlos:
-Buscar la zona de menor movimiento para sentarte. En el caso de los transportes terrestres será el asiento delantero, en los barcos la cubierta y en el avión los asientos próximos a las alas.
-Los olores fuertes y el calor sofocante pueden causar malestar o incluso empeorarlo.
-Si queremos amenizar el viaje podemos escuchar la radio o charlar con quienes nos acompañen, lo que ya no sería una buena idea sería entregarse a la lectura, ya que nuestros sentidos se confundirían y podríamos marearnos.
-Un truco casero es tomarse una infusión de albahaca, ya que tiene propiedades sedantes que frenan tanto el mareo, como los vómitos o vértigos.
-El tabaco y el alcohol no son nada recomendables durante los viajes, tampoco lo son las comidas abundantes, ya que nos dan pesadez de estómago y aumentan las probabilidades de que suframos un mareo que nos lleve a vomitar.
-Si hay que parar que, de hecho, deberíamos hacerlo cada dos horas si vamos en coche, pues se para. Ya se sabe eso de que es mejor llegar tarde que nunca, pues también es mejor llegar bien que arrastrándonos por el suelo.
-Sería conveniente llevar un par de bolsas por si el estómago alcanza su límite y para colmo no podemos parar. Ya sea porque estemos en un autobús o porque el tramo de carretera donde estemos no lo permita o peor aún, que estemos en un avión, donde sí que no hay otro remedio que continuar con el trayecto.
-Una vez que ya nos hemos mareado tenemos que intentar no agobiarnos y pensar en que vamos a vomitar. Lo primero es concentrarnos en punto fijo dentro del transporte en el que nos encontremos, aunque también hay gente que asegura que se encuentra mejor si se concentra en lo que va viendo a través de la ventana. También viene bien recortarse un poco y apoyar bien la cabeza o incluso abrir las ventanillas, si es posible, y que entre aire fresco.
-Si vamos con una persona que tiende a marearse con facilidad podemos proponerle todas estas opciones para facilitarle el viaje, sin embargo, lo que no podemos hacer es estar preguntándole todo el viaje si se encuentra bien. Muchas veces el mareo tiene mucho que ver con la sugestión, y si le estamos presionando se agobiará y terminará por encontrarse mal. Conducir con suavidad le ayudará a relajarse y concentrarse en sí mismo.
-Además, también puedes consultar en tu farmacia qué tipo de medicamento puede venirte bien para prevenir o evitar los síntomas de los mareos durante los viajes, como por ejemplo, la biodramina.
¿Qué otros consejos añadiríais para evitar mareos en los viajes?