El riesgo de infarto o enfermedad cardíaca es una de las principales causas de muerte, tanto en hombres como mujeres, y cubre una variedad de condiciones cardiovasculares, incluidas las enfermedades de los vasos sanguíneos, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, arritmias y cardiopatías congénitas entre otras.
Cómo prevenir el riesgo de infarto
Aunque el infarto es una enfermedad grave, hay algunos simples estilos de vida que debes de tener en cuenta, para reducir el riesgo de desarrollar trastornosdel corazón:
La esperanza de vida es cada vez mayor en los países avanzados gracias a los avances de la ciencia y a la concienciación respecto a la necesidad de llevar un estilo de vida saludable. No existe una fórmula mágica que nos asegure vivir mejor y durante más tiempo, pero sí que hay determinados hábitos que podemos realizar para evitar la aparición de enfermedades cardiovasculares y el cáncer, que son dos de las principales causas de muerte prematura.
El estilo de vida que llevamos tiene un clara incidencia sobre nuestra salud. Llevar una vida sedentaria, el consumo de alcohol y/o tabaco o las dietas ricas en grasas son factores de riesgo que pueden favorecer la aparición de enfermedades. Por el contrario, llevar una dieta sana y equilibrada y realizar ejercicio conlleva grandes beneficios para nuestro organismo.
Muchos estudios han puesto de manifiesto la importancia de llevar hábitos saludables para prevenir las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cánceres. De ahí que sea muy importante conocer las cosas concretas que nos pueden ayudar a cuidar nuestra salud y disminuir el riesgo de padecer enfermedades.
Cambiar a una dieta sana y dejar de fumar son acciones que tienen efectos positivos inmediatos sobre nuestra salud. Siguiendo una serie de sencillos consejos, podemos reducir el riesgo de padecer un cáncer o una enfermedad cardiovascular a la mitad, por lo que es un tema a tener muy en cuenta si queremos mantenernos sanos. Nunca es tarde para cambiar nuestros hábitos de vida, por lo que anímate a llevar una vida sana y muy pronto notarás los efectos positivos. Las siguientes son las principales pautas para llevar una vida saludable:
– Haz ejercicio, muévete
Todos sabemos que el ejercicio es muy bueno para nuestra salud. Nos permite mantenernos en forma, evitar problemas de sobrepeso, reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo, fortalecer y tonificar nuestros músculos y mejorar la coordinación motriz, entre otros beneficios.
Según la American Heart Association (AHA), con tan sólo 30 minutos de ejercicio moderado (caminar a buen ritmo o correr de forma suave), cinco días a la semana, reduce de manera considerable el riesgo enfermedades como la diabetes, sufrir un infarto o tener un ictus. En el caso de los niños, la necesidad de ejercicio es superior, por lo que lo ideal sería una hora al día.
– Controlar el colesterol
Es la única manera de tener garantía de que nuestras arterías no van a bloquearse, que podría tener consecuencias muy negativas para nuestra salud. Es importante que el nivel de colesterol no supere los 200 mg/dl, sobre todo en aquellas personas que tienen un gen hereditario que les hace producir demasiado colesterol malo (LDL).
Para mantener a raya el colesterol es vital evitar grasas saturadas e incrementar el consumo de alimentos bajos en colesterol. Asimismo, es fundamental realizar ejercicio y evitar el sobrepeso.
– Controlar la presión arterial
Tener la tensión alta es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad coronaria. La hipertensión puede generar graves consecuencias para nuestro organismo, ya que provoca que la sangre fluya por las arterias con mucha fuerza, afectando a todos nuestros órganos vitales.
Esta enfermedad crónica es conocida como la «epidemia silenciosa del siglo XXI», ya que no suele presentar síntomas, pero que, si no se trata, puede provocar infartos de miocardio, hemorragias, ictus, insuficiencia renal y ceguera. De ahí que sean vitales las revisiones periódicas, ya que es la única manera de detectar la existencia de hipertensión en sus fases iniciales y establecer un tratamiento adecuado.
La mejor manera de controlar la tensión es llevar una dieta baja en sal, evitar el sobrepeso, controlar el estrés y la ansiedad, mantenerse en forma con ejercicio regular y limitar o eliminar el consumo de alcohol y tabaco.
– Aprende a comer bien
La dieta es el factor de riesgo que provoca más muertes y discapacidades en el mundo, según el mayor estudio sobre enfermedades, accidentes y esperanza de vida realizado hasta ahora. El Globan Burden of Disease Study insiste en la necesidad de reducir la ingesta de grasas no saludables, los alimentos ricos en colesterol, los azúcares y el socio. Por el contrario, se recomienda aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra y proteína magra, además de frutas y verduras. Asimismo, se debe tomar pescado al menos dos veces por semana.
– Mantén tu peso a raya
Si seguimos los consejos anteriores, estaremos evitando los problemas de sobrepeso y todas las enfermedades que lleva asociadas, como la diabetes, la hipertensión, problemas de corazón, algunos tipos de cáncer.
Si nuestro Índice de Masa Corporal es mayor de 25, deberíamos ponernos a dieta lo antes posible, ya que el riesgo de padecer problemas cardiovasculares se incrementa de forma notable.
– Reducir el consumo de azúcar
Padecer diabetes aumenta de forma sustancial las posibilidades de sufrir un infarto o un ictus. De ahí que sea importante prevenir la aparición de esta enfermedad controlando siempre el nivel de azúcar en la sangre, aún siendo personas jóvenes.
Para reducir el nivel de glucosa en sangre se debe disminuir el consumo de azúcares simples (dulces y refrescos), hacer ejercicio regular y tomar la medicación si nos lo ha prescrito nuestro médico. Un nivel saludable de azúcar en sangre nos ayuda a proteger nuestros principales órganos, por lo que viviremos más y mejor.
– Eliminar el tabaco de nuestra vida
Aunque cumplas con todos los consejos anteriores, si fumas estarás echando todo el trabajo por tierra. El tabaco provoca millones de muertes al año en el mundo. Los efectos nocivos del tabaco son innumerables: daña nuestro sistema circulatorio, motiva la aparición de coágulos en la sangre, eleva el riesgo de sufrir aneurismas y enfermedades del corazón, además de ser uno de los principales factores de riesgo de sufrir cáncer.
El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres. Además, su incidencia es cada vez mayor en la población. Por hacernos una idea, sólo en España se diagnostican cada año unos 22.000 casos nuevos y se estima que, aproximadamente, una de cada ocho mujeres tiene el riesgo de padecerlo a lo largo de su vida.
La hipoglucemia es una afección que sucede cuando el nivel de azúcar en la sangre (glucosa) está demasiado bajo, o lo que es lo mismo, es inferior a 50-60 mg por 100ml. Esta condición puede ocurrir cuando la glucosa se agota muy deprisa, la glucosa se libera con demasiada lentitud en la sangre o se libera demasiada insulina en el torrente sanguíneo.
Entre los principales síntomas de la hipoglucemia se encuentran la visión doble, estado de nerviosismo, sentirse irritable, latidos cardíacos fuertes o muy rápidos, dolor de cabeza, temblores, apetito, problemas para dormir, sudoración, hormigueo, cansancio, debilidad muscular y pensamiento confuso.
En los casos más graves de hipoglucemia se pueden presentar convulsiones, daño cerebral y estado de coma. De ahí que sea siempre motivo de urgencia médica si se presenta una caída del azúcar en sangre importante y después de comer algo no se recuperan los niveles normales.
Por lo general, el azúcar bajo en la sangre se presenta en personas con diabetes que están tratadas con insulina u otros medicamentos para controlarla. Sin embargo, también se puede dar en personas sanas que han estado muchas horas sin comer nada, por el consumo de alcohol, presencia de un insulinoma (un tipo extraño de tumor del páncreas que genera demasiada insulina), deficiencia o falta de hormonas como el cortisol u hormona tiroidea, así como por insuficiencia cardíaca, renal o hepática grave.
El tratamiento dependerá de la causa que originó la hipoglucemia. En caso de shock insulínico, se deberá administrar de forma inmediata glucosa o glucagón. En cualquier caso, es importante que todas las personas con diabetes y aquellas que presentan factores de riesgo, aprendan cómo prevenir y tratar los bajos niveles de azúcar en la sangre.
Es importante conocer las principales causas que originan la hipoglucemia, ya que siempre será mejor prevenirla que tratara:
– Cuando se toma la insulina o el medicamento que tomemos para la diabetes en el momento equivocado.
– Tomar mayor cantidad de insulina o medicamento para la diabetes.
– Saltarse comidas.
– Dejar muchas horas entre comidas.
– Hacer demasiado ejercicio.
– Tomar alcohol.
– No consumir la cantidad necesaria de alimentos en las comidas o refrigerios después de haber tomado nuestra medicina.
Para prevenir la aparición de la hipoglucemia es importante tener en cuenta una serie de puntos clave:
– Las personas con hipoglucemia se tienen que acostumbrar a revisar su nivel de azúcar en sangre cada día.
– Cuando se realiza ejercicio, hay que controlar los niveles de glucosa. Es importante hidratarnos bien antes, durante y después del ejercicio.
– Para prevenir su aparición por la noche, es importante consultar al médico si es necesario tomar una bebida rica en proteínas antes de acostarse.
– Evitar consumir alcohol. Si bebe (nunca más de dos tragos), que nunca sea sin haber comido previamente.
– Nuestros familiares y amigos también deben conocer los síntomas de hipoglucemia, de manera que sepan cuánto y qué tipo de alimento nos tienen que dar, así como cuándo es necesario solicitar asistencia médica. También es de gran ayuda que las personas cercanas sepan cómo inyectar glucagón en caso de necesitar incrementar el nivel de azúcar en sangre.
Si se presenta alguno de los síntomas típicos de la hipoglucemia, hay que revisar de forma inmediata el nivel de azúcar en la sangre. Si está por debajo de 70mg/dL, se debe comer unos 15 gramos de carbohidratos como, por ejemplo, 1 cucharada de azúcar o de miel, 3 tabletas de glucosa, medio vaso de zumo de frutas o de un refresco.
Si pasados 15 minutos, el nivel de azúcar en sangre sigue siendo bajo y se mantiene el malestar, volver a tomar la misma cantidad de carbohidratos. Esperar otro cuarto de hora, y si todavía no se obtiene mejoría, se debe acudir al médico de forma inmediata o al servicio de urgencias de un centro médico.
Los seres humanos utilizamos el lenguaje verbal para expresarnos y comunicar nuestro pensamientos, sentimientos, emociones y deseo
. Asimismo, nos permite poner solución a aspectos tan importantes como el hambre, la sed o el trabajo. La voz también nos permite adquirir nuevos conocimientos, adaptarnos al medio y proyectarnos en el tiempo. Todo esto y mucho más es posible gracias al lenguaje verbal, de ahí que sea muy importante cuidar la voz, ya que sino podría sufrir distintos problemas que nos podrían limitar, marginarnos socialmente, empeorar nuestra calidad de vida o tareas profesionales.
Entre los problemas más habituales relacionados con las cuerdas vocales destacan la disfonía y la ronquera. Por hacernos una idea, más de dos millones de españoles sufren algún tipo de trastorno asociado a las cuerdas vocales. Las personas más expuestas a sufrir algún tipo de alteración de las cuerdas vocales son aquellas que las utilizan para realizar su trabajo, como cantantes, profesores o actores, entre otros.
La mayoría de los trastornos relacionados con la voz está provocado por un mal uso o sobreesfuerzo de las cuerdas vocales. Elevar demasiado el volumen de la voz, gritar o no realizar periodos de descanso mientras se habla puede provocar la aparición de síntomas típicos como el dolor o la irritación de garganta, la ronquera e incluso la pérdida de voz.
Para evitar estos síntomas y cualquier tipo de problema con la voz es importante estar bien hidratados, descansar bien, evitar gritar, no consumir tabaco, realizar ejercicio de forma regular y mantener una dieta sana y equilibrada. Otros consejos que nos ayudará a prevenir los problemas relacionados con las cuerdas vocales son:
– No fumar y evitar ambientes muy cargados de humo.
– Limitar el consumo de bebidas alcohólicas.
– Evitar gritar, así como controlar el volumen de nuestra voz y evitar hablar de forma prolongada en sitios ruidosos.
– Beber mucha agua, aunque evitando siempre las bebidas muy frías que dañan las cuerdas vocales.
– Tomar alimentos ricos en vitaminas A, C y E.
– Tratar siempre los catarros, constipados y alergias.
– Reducir el consumo de ciertos alimentos como el chocolate, los picantes y quesos fermentados, así como bebidas como el café y el té, ya que provocan acidez estomacal, que se desplaza hasta el esófago y la garganta.
– Evitar aires acondicionados fuertes y los cambios bruscos de temperatura.
– Siempre que se experimentan los primeros síntomas de malestar en la garganta, es importante consultar al médico.
El próximo domingo 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, que este año se tiene por tema central la hipertensión arterial. Esta enfermedad crónica es también conocida como la «epidemia silenciosa del siglo XXI», ya que en la mayoría de las ocasiones no presenta síntomas, por lo que puede pasar desapercibida. De hecho, en muchas ocasiones se detecta por primera vez en alguna revisión médica rutinaria. Precisamente por ese motivo, es importante tomar conciencia que tiene el autocuidado de la salud, incluyendo un mejor control de la presión arterial.
Esta patología se caracteriza por un aumento continuo de la presión ejercida por la sangre en las arterias, sin presentar síntomas pero que, si no se trata, puede derivar en infartos de miocardio, hemorragia, ictus, insuficiencia renal y ceguera. De ahí la importancia de las revisiones periódicas, ya que será la única manera de detectar la hipertensión en sus comienzos y así establecer un tratamiento adecuado. El diagnóstico se realiza teniendo en cuenta los antecedentes, tanto personales como familiares, una exploración física y una serie de pruebas complementarias.
En España, más del 40% de la población padece de hipertensión arterial alta, de los cuales casi un 15% lo desconocen, por lo que tampoco tienen conocimiento de los graves problemas que puede originar para su salud. Debemos tener en cuenta que aunque en la mayoría de los casos no se puede curar, sí que se puede controlar, algo que se deberá hacer de por vida para mantener los niveles estables.
Además del tratamiento farmacológico, es muy importante llevar una dieta sana y equilibrada de modo que nos permita controlar el peso, evitar el consumo excesivo de sal y realizar ejercicio de forma regular. Teniendo en cuenta estos consejos y los que indicamos a continuación, podremos prevenir la enfermedad y controlar los síntomas:
– Llevar una dieta equilibrada, evitando alimentos ricos en grasas saturadas. De este modo, evitaremos problemas de sobrepeso, que es uno de los principales factores de riesgo de padecer hipertensión.
– Tomar alimentos ricos en potasio, como legumbres, frutas y verduras.
– Consumir un máximo de 6 gramos al día de sal; hay que tener especial cuidado con los alimentos preparados y en conserva, ya que suelen contener bastante sal.
– Eliminar o reducir el consumo de alcohol, que en las mujeres no debería superar los 140 gramos a la semana y en los hombres a 210 gramos.
– Realizar ejercicio físico de forma regular. Correr de forma moderada, pasear, nadar, ir en bicicleta de 30 a 60 minutos al día (al menos días a la semana). Además de los innumerables beneficios que nos aporta a la salud, nos ayudará a reducir la presión arterial y eliminar otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, como son la obesidad, la diabetes o el colesterol alto.
– Reducir el café que tomamos a un máximo de 2-3 tazas al día.
– No consumir tabaco, que es un importante factor de riesgo.
– Durante el embarazo hay que prestar atención a este problema, ya que es uno de los más habituales durante la gestación y puede provocar sufrimiento fetal, retraso en el crecimiento del bebé, parto prematuro o desprendimiento placentario. Siguiendo los consejos anteriores, podremos prevenir esta enfermedad y evitar cualquier riesgo para la salud de la madre y del bebé.
Durante la etapa del embarazo, una gran parte de las mujeres desarrollanestrías. Aunque suelen aparecer durante el tercer trimestre, existen otros factores en juego, como factores genéticos, dieta y hábitos de vida entre otros.
Para prevenir las estrías en el embarazo será primordial llevar una dieta nutritiva, una buena hidratación, masajes con aceites naturales y ejercicio físico moderado.
Cuando la piel se encuentra bien nutrida tiene la capacidad de cerrarse de nuevo, pero si no se encuentra en un estado óptimo, puede aparecer un rápido estiramiento cutáneo que puede causar desgarros en la dermis. Lee los siguientes consejos para evitar las estrías del embarazo.
– Lleva una dieta nutritiva y rica en vitaminas, por medio de alimentos naturales, como frutas, vegetales, cereales integrales, semillas, y legumbres; así como proteínas animales, con carnes magras y pescados sin grasa.
– Mantén la piel flexible, a través de una buena cantidad de aceite de rosa mosqueta, argán o karité o, al menos dos veces al día, para reponer los aceites naturales de la piel, mantener la elasticidad y prevenir la aparición de estrías. Es importante que realices un buen masaje con los aceites, para que éstos penetren adecuadamente en la piel y la mantengan perfectamente hidratada y elástica. Los masajes circulares y los pequeños serán muy eficientes para prevenir las estrías.
– Lleva una hidratación adecuada, bebiendo suficiente agua, y zumos de frutas y verduras, para evitar la piel seca, escamosa y con picazón, lo que puede contribuir a la aparición de estrías.
– Realiza ejercicio físico, para mantener unos músculos sanos, y además reafirmar la piel y mejorar la circulación; esto hará que la piel se mantenga flexible y elástica.
– Evita la exposición al sol, especialmente en horas conflictivas, y en caso de hacerlo, usa siempre un protector solar adecuado, y después de tomar el sol, aplica una loción muy hidratante.
En CosasdeSalud siempre os estamos insistiendo en lo importante que es llevar una vida saludable para sentirnos mejor y evitar la aparición de enfermedades. Los consejos son siempre llevar una dieta equilibrada y realizar ejercicio físico. De este modo, nos sentiremos llenos de energía, evitaremos problemas de sobrepeso, controlaremos los niveles de colesterol y azucar y combatiremos el estrés. Asimismo, es muy importante evitar el consumo de alcohol y tabaco, descansar siempre las horas necesarias y mantenernos activos física y mentalmente.
Las mamografías son unas radiografías que se efectúan en los senos y son de vital importancia, sobre todo para las mujeres. Ayudan a detectar la posible presencia de cáncer de mama cuando su tamaño aún es reducido.
Gracias a la mamografía, el especialista puede detectar pequeñas lesiones propias del cáncer de mama. Esto supone comenzar a centrarse en el caso de forma correcta y aplicar el tratamiento correspondiente desde sus orígenes y desde mucho antes que la propia mujer se de cuenta de lo que padece. Cuando los tumores son pequeños hay mayores posibilidades en el tratamiento y en la cura. El cáncer de mama es una de las enfermedades más temidas por las mujeres y su detección temprana supone tratarlo a tiempo.
Las enfermedades del corazón pueden ser una causa importante de muerte. A pesar de que no tienen el poder de cambiar algunos factores de riesgo, como los antecedentes familiares, el sexo o la edad, hay algunos pasos clave de prevención de enfermedades del corazón que puedes tener en cuenta.
Para evitar problemas cardíacos, debes de adoptar un estilo de vida saludable en la actualidad; por ello, a continuación puedes ver cinco consejos para la prevención de enfermedades del corazón: