Autor: fernav

  • Cómo Cuidar el Corazón

    Cómo Cuidar el Corazón

    Información actualizada el 29/09/2023

    Cada vez son más las personas que sufren enfermedades del corazón. El estrés y la calidad de vida son dos de los factores más influyentes que afectan al buen funcionamiento de nuestro corazón. Pero no son las únicas.

    Factores de riesgo cardiovascular

    Para cuidar el corazón debemos ser conscientes de los factores de riesgo que nos ponen en peligro de padecer una enfermedad cardiovascular. A continuación te explicamos cuales son para que puedas prevenirlos y reducir el riesgo para tu salud:

    El colesterol alto

    Tal y como explican desde la Fundación española del corazón, el colesterol está directamente relacionado con las enfermedades cardiovasculares. Es importante saber el nivel de colesterol de nuestro organismo para ser conscientes del riesgo que supone para nuestro corazón.

    Los expertos recomiendan que las personas que ya han cumplido la mayoría de edad revisen sus niveles de colesterol una vez al año si no existe complicación previa. El binomio perfecto está formado por la combinación de una dieta sana y equilibrada y ejercicio físico diario.

    Presión arterial alta

    El riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca, un ataque cardíaco o un derrame cerebral aumenta significativamente con la presión arterial alta (hipertensión).

    El riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares se incremente en personas hipertensas y si además son obesas, fumadoras o tienen niveles altos de colesterol aumentará el factor de riesgo para padecer una enfermedad cardiovascular grave.

    La presión arterial varía en función de la edad y el nivel de actividad física de cada persona. Podemos tomar como referencia de valores normales para un adulto sano en reposo: 120/80.

    Tener sobrepeso

    La obesidad está relacionada con el colesterol alto, la diabetes y la presión arterial alta, que tal y como hemos explicado anteriormente, son importantes factores de riesgo para el corazón.

    Por todo esto es muy importante evitar tomar grasas saturadas y cuidar nuestra alimentación. Del mismo modo debemos hacer ejercicio para mantenernos en nuestro peso ideal. Como norma general los médicos miden la obesidad con el Índice de Masa Corporal, que se calcula dividiendo el peso por nuestra altura.

    Si este valor es mayor de 25 se considera que se tiene sobrepeso y si es mayor de 30 obesidad.

    Diabetes

    Entre las personas que padecen diabetes, especialmente la del tipo II, las enfermedades cardíacas son la principal causa de muerte. Es fundamental que ante los primeros síntomas o sospechas de que podemos sufrir esta enfermedad acudamos a un médico cuanto antes.

    Sedentarismo

    Está comprobado que las personas que tienen una vida sedentaria y no practican deporte tienen mayor riesgo de padecer enfermedades del corazón que las personas activas.

    Hacer ejercicio no solo contribuye a mantener nuestro peso ideal, también ayuda a bajar el colesterol la presión arterial y la diabetes. También fortalece el músculo cardíaco.

    No es necesario hacer ejercicio intenso, para cuidar el corazón es recomendable hacer ejercicio moderado de forma regular en el tiempo.

    El estrés es un factor de riesgo cardiovascular

    Estrés

    Aunque este factor todavía está en estudio por parte de los profesionales de la medicina, parece que el estrés también contribuye a incrementar el riesgo de tener una enfermedad coronaria.

    Hay que tener en cuenta que cuando se está en una situación de estrés, se liberan hormonas que suben la presión arterial, del mismo modo en estas situaciones sube la frecuencia cardíaca y los factores de coagulación en la sangre. Todos ellos importantes factores de riesgo.

    Alcohol y tabaco

    Fumar habitualmente hace que las arterias se endurezcan, aumenta la tensión arterial y la frecuencia cardíaca, provocando que el corazón se someta a más esfuerzo al tener que trabajar más. No debemos olvidar que el tabaco, además de la nicotina, tiene otras muchas sustancias químicas que perjudican la salud del corazón.

    Del mismo modo el consumo excesivo de alcohol también es un factor de riesgo para sufrir una enfermedad coronaria, pues igualmente sube la tensión arterial y puede provocar un funcionamiento irregular del corazón. Sin embargo un consumo moderado de alcohol puede ser beneficioso, como han demostrado diversos estudios..

    Factor hereditario

    Es muy importante tener en cuenta que muchas de las enfermedades del corazón tienen un importante factor hereditario. De esta forma si tenemos familiares que han tenido problemas del corazón es importante ponernos en manos de profesionales para que nos hagan un estudio y descarten posibles cardiopatías heredadas.

    médico auscultando el corazón

    Cómo cuidar el corazón

    Teniendo claros los principales factores de riesgo cardiovascular expuestos anteriormente, es fácil deducir cuales tienen que ser las medidas a adoptar para cuidar nuestro corazón.

    Realiza ejercicio físico

    Empezando por tener muy claro eso de que: «quien mueve las piernas, mueve el corazón» es totalmente cierto. Cualquier actividad física que realicemos, protegerá a nuestro corazón.

    Evita los ascensores siempre que sea posible, reserva una hora para darte un paseo o elige el deporte que prefieras. Comibínalo con los ejercicios de respiración adecuados y de esta forma aumentarás la actividad de tu corazón y lo fortalecerás.

    Realizar ejercicios físicos diarios contribuyen a mejorar la circulación incrementando la cantidad de sangre que se bombea y así beneficiando nuestra salud cardíaca.

    Practica una alimentación sana y controla el colesterol

    Por otro lado, nuestra alimentación tiene que ser muy variada. Demos consumir frutas, verduras, aceite de oliva, alimentos con un alto contenido en fibra e hidratos de carbono y debemos de evitar el consumo de grasas, sobre todo grasas saturadas.

    Evita los hábitos de riesgo

    Evita el estrés, tómate las cosas con calma, respira y evita las situaciones estresante del día a día, que si te paras y lo piensas bien, la mayoría de las veces no deberían ser motivo de tanta preocupación.

    Igualmente evita el tabaco y el consumo de alcohol en exceso, pues no solo tu corazón, sino toda tu salud en general te lo agradecerá.

    Alimentación sana para cuidar el corazón

    Resumiendo, Tal y como hemos visto, los riesgos cardiovasculares más importantes son la hipertensión, la obesidad, el colesterol y la diabetes. Son factores que amenazan nuestra salud coronaria y hay que controlarlos exhaustivamente para evitar problemas.

    Con una alimentación adecuada podemos reducirlos, para ellos debemos consumir más pescado que carne (sólo pollo y pavo), perder peso bajo supervisión médica y hacer ejercicio. Igualmente hay que disminuir el consumo de alcohol, dejar de fumar y comer sin sal.

    Ten en cuenta que las enfermedades cardiovasculares son una de las primeras causas de muerte en el mundo, así que cuida tu corazón, tu salud te lo agradecerá.

  • Cómo hacer frente al frío

    Cómo hacer frente al frío

    Las temperaturas van a la baja y nos pillan desprevenidos en temporadas como ésta. Aunque el frío en sí mismo no provoca resfriados, es cierto que en esta época los catarros son protagonistas.

    Medidas para afrontar el frío 

    Es importante tomar algunas medidas preventivas, higiénicas y de alimentación para contribuir así a estar más sanos y fuertes en épocas de frío. Algunas de estas medidas son:

    Preparar la casa para el frío. Es fundamental que preparemos nuestro hogar para las bajas temperaturas, para ello lo ideal es contar con una buena empresa de reformas que nos asesore y nos ayude a aislar convenientemente nuestro hogar. Por ejemplo, si las ventanas no están bien aisladas, vamos a perder entre un 25% y un 30% del calor a través de ellas, cambiándolas y aislando correctamente las paredes ganaremos en confort y ahorraremos energía.

    Además, antes de que llegue el frío, debes revisar los radiadores. Asegúrate que no tiene fugas, púrgalos en caso de que no tengan un purgador automático y quítales el polvo que pudieran tener, pues solo con mantenerlos limpios comprobarás como funcionan mejor.

    Cuando los radiadores están funcionando en los días más fríos del invierno, tienes que evitar la tentación de acercarte demasiado a ellos, pues si lo haces puedes provocar la aparición de venitas en las piernas debido a la vasodilatación brusca. En casos extremos podrías llegar a producirte quemaduras.

    Higiene. Lávate las manos con más o menos frecuencia, especialmente después del contacto con el niño. La higiene nasal del niño es una práctica recomendable; eliminará el exceso de moco, descongestionando la nariz. Date duchas cortas de no más de 15 minutos y con el agua templada. El agua demasiado caliente también puede dañar tu piel.

    Agua, caldos y fruta. Es importante mantener una buena hidratación también en invierno. El agua es la mejor bebida que le puedes dar, y los caldos son un buen alimento. Frutas y verduras frescas aportarán las vitaminas que necesita su cuerpo.Un zumo de naranja es una buena opción a media tarde o en el desayuno. En cambio, para el desayuno un lácteo, como por ejemplo un yogur, puede ser una buena alternativa.

    Mejor ventilación y menos abrigo. Conviene airear las estancias en las que suele estar el niño. Por otro lado, no es aconsejable abrigar en exceso, ni siquiera si el niño debe salir a la calle. Es preferible tapar orejas, manos y garganta pero reducir el grueso del abrigo para evitar que el niño sude en exceso. Cuando salgas de un lugar caliente al frío exterior, protégete la boca y la nariz.

    Y vosotros ¿qué otras medidas usáis para protegeros de los días fríos del invierno? no dejéis de compartirlo con nosotros en los comentarios.

  • Cómo prevenir y aliviar el dolor de cuello y hombros en la oficina

    Cómo prevenir y aliviar el dolor de cuello y hombros en la oficina

    El dolor cervical es una de las molestias más habituales en la población en general y una de las principales quejas para las personas que trabajan en una oficina.

    El hecho de estar mucho tiempo en una silla, mirando una pantalla con una postura poco ergonómica aumenta las posibilidades de venir a sufrir el tan temido dolor de cuello y hombros.

    Por suerte, hay algunos cuidados que puedes poner en práctica para prevenir y aliviar el dolor de cuello y hombros en la oficina. Contar con una buena silla de escritorio es una de las principales decisiones a tomar pero no la única.

    Mantén una buena postura

    Si contar con una buena silla de escritorio es una de las principales decisiones a tomar para cuidar el bienestar de cuello y hombros, sentarse bien es igual de importante.

    La elección de la silla perfecta debe ser cuidada. Aspectos como la calidad de los materiales y el confort marcarán la diferencia. Además, no necesitas prescindir de la estética pues encontrarás una amplia variedad de sillas en tiendas especializadas, como en www.ofichairs.com por ejemplo.

    Ejercicios en las pausas

    La práctica de ejercicio físico debe ser una rutina diaria, aunque eso no implique pasar horas con un duro entrenamiento. Realizar algunos ejercicios diarios ayudará a mantener cuerpo y mente en un estado óptimo de salud.

    Pero, además del ejercicio diario, es importante realizar pequeños ejercicios en las pausas. Caminar un poco y hacer rotaciones con la cabeza, los brazos y las piernas mejorará la circulación y ayudará a prevenir la aparición de molestias.

    Alternar calor y frio en la zona

    Aliviar la molestia con algunas soluciones caseras también es posible y agradable. Una opción es una ducha de agua tibia o colocar compresas en la zona. Alternar el calor y el frío de forma local ayuda a reducir la inflamación y a relajar los músculos.

    Evitar movimientos bruscos

    Además de pasar horas delante de una pantalla o con una mala postura en una silla incómoda, los movimientos bruscos son otra de las principales causas de molestias en cuello y hombros. Evitar movimientos bruscos reducirá lesiones musculares y dolores locales.

    Fuera estrés

    Aunque el estrés no se pueda eliminar totalmente de nuestras vidas, buscar soluciones para conseguir mantenerlo controlado en el día a día traerá bastantes beneficios. Con el estrés tenemos tendencia a contraer la musculatura y surgen los dolores.

    Encontrar momentos para relajar mente y cuerpo ayudará a trabajar de forma más productiva y sin dolores.

    Un buen masaje

    Un buen masaje es bastante relajante y ayudará a reducir el estrés y dormir mejor. Además, el masaje cervical puede eliminar contracturas en el cuello y hombros y ayudará a reducir la inflamación que se pueda encontrar en la zona.

    Acudir a una sesión de masaje o de fisioterapia no se debe considerar un lujo o algo que se hace para solucionar un problema. Hacerlo con alguna frecuencia podrá prevenir que surjan los dolores y, una vez que ya existan las molestias, ayudará a mejorar.

    Dormir en un buen colchón y con una buena almohada

    A la hora de dormir, también hay algunas acciones beneficiosas para nuestra espalda. Dormir en un buen colchón y contar con una buena almohada es la solución para mantener la postura ideal mientras duren las horas de sueño. Así, podrás dormir mejorar, despertar después de una noche de verdadero descanso y prevenir las molestias cervicales.

  • ¿Cuál es la diferencia entre los probióticos y los prebióticos?

    ¿Cuál es la diferencia entre los probióticos y los prebióticos?

    La alimentación es uno de los pilares fundamentales de nuestra salud, razón por la cual es importante que conozcamos nuestro organismo y comprendamos que en su interior existe lo que se denomina microbiota, que son microorganismos que mantienen con nosotros una relación de simbiosis, por lo que una degradación de la misma podría dar lugar a problemas de salud.

    Para ello vamos a aprender cuál es la diferencia entre los probióticos y los prebióticos y descubriremos los alimentos donde se encuentran.

    Qué son y para qué sirven los probióticos y los prebióticos

    En primer lugar es importante que aprendamos a entender qué son los probióticos y los prebióticos, ya que de esta manera será mucho más sencillo conocer sus diferencias.

    Qué son los probióticos

    Los probióticos son un tipo de microorganismo que forma parte de la microbiota de nuestro cuerpo.

    Es decir, se trata de organismos vivos que se alojan en nuestro cuerpo de manera que se establece una relación simbiótica en la que nosotros le damos un lugar y unas condiciones de vida, y a cambio ellos nos protegen frente a enfermedades e infecciones además de que ayudan en la digestión.

    Qué son los prebióticos

    Los prebióticos son un conjunto de compuestos utilizados por los probióticos como alimentación.

    Diferencias entre los probióticos y los prebióticos

    Tal y como podemos observar a partir de las definiciones anteriores, la diferencia entre los probióticos y los prebióticos es básicamente que los probióticos son organismos vivos, mientras que los prebióticos son organismos inertes utilizados por los anteriores para su alimentación.

    Hay que tener en cuenta que hay fibras que no son digeribles por nuestro sistema digestivo, de manera que llegan al intestino grueso sin haberse visto alteradas.

    Dichas fibras conforman parte de los prebióticos que alimentan a la microbiota, gracias a lo cual, una vez que llegan al intestino, los microorganismos probióticos se encargan de realizar la transformación metabolizando los prebióticos.

    Básicamente, cuando consumimos prebióticos estaremos alimentando nuestra flora bacteriana, es decir, a los probióticos, lo que hará que estén en mejores condiciones y por tanto nuestro organismo esté más protegido y funcione de un modo más regularizado.

    alimentos ricos en prebióticos y probióticos

    Alimentos donde encontramos probióticos y prebióticos

    Tanto los probióticos como el alimento de estos, es decir, los prebióticos, deben formar parte de nuestra dieta diaria, por lo que vamos a proceder a indicaros algunos de los alimentos que contienen una mayor cantidad de estos microorganismos y de su alimentación.

    Los mejores alimentos probióticos

    Los alimentos que contienen una mayor cantidad de probióticos son los yogures, la soja fermentada, los encurtidos y algunos quesos como el queso fresco, queso cheddar y queso gouda.

    El pan también contiene probióticos, pero es muy importante que haya sido fabricado con masa madre.

    Igualmente podemos encontrar grandes cantidades de probióticos en el suero de mantequilla, kéfir, kimchi, kombucha y chucrut.

    Alimentos con más prebióticos

    En cuanto a los alimentos que contienen una mayor cantidad de prebióticos para alimentar a nuestras bacterias beneficiosas, podemos destacar las frutas, verduras, hortalizas, legumbres y pan fabricado con masa madre.

    Un buen ejemplo de ello son la manzana, el ajo, la cebolla, los espárragos, la soja, el kiwi y la avena, así como cualquier otro que contenga una buena cantidad de fibra.

    ¿Conocías las diferencias entre los probióticos y los prebióticos? ¿sabías de su importancia para nuestra salud? Ahora que ya lo sabes, solo tienes que incorporarlos a tu dieta diaria y tu salud te lo agradecerá.