Algunas enfermedades son más visibles que otras, pero todas atentan contra la belleza al romper con la armonía del cuerpo. La cuestión es tratar de internalizar la idea de que toda persona sana es, en principio, bella más allá de los cánones que la moda imponga.

El ideal de belleza de cada cultura es variable, caprichoso y no está necesariamente ligado a la salud. Pero, si se piensa un instante en el concepto de hermosura no podemos dudar en que ésta depende de la salud integral del cuerpo y de la mente. Además, de ser propia de cada persona y no imitar estereotipos.








